Martes 31

Up Domingo 29 Lunes 30 Martes 31 Miércoles 1 Jueves 2 Viernes 3 Lección Global Lección PDF Lección Juvenil Auxiliar Maestro CBA Marcos 13 Misionero Misionero Niños Notas de Elena White Auxiliar White William G Johnsson USM Audio Walla Walla College Unión Australiana Powerpoint MPM PowerPoint Flash PowerPoint Zip UNASP Dr Lester Bannett Especial PowerPoint Dr Mario Pereyra Dr Carlos E Espinosa Dr Bruce Cameron Pr. Isaac López Unión Italiana Creative Ministries CPB


Para el 4 de Junio de 2005

     

Libro Complementario

Año Bíblico: Salmos 97 98 99 100

Intro 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13

 

Unión Mexicana del Sur

Notas de Elena White

 Lecciones en Audio (Real Audio)

 

 

  Lectura para la Semana  
  Marcos 10:32; 11:25  
 

UN VISTAZO A LA SEMANA

 ¿Cuál fue el contexto del discurso de Cristo acerca del fin del mundo? ¿Qué esperanza ofreció en medio de la predicación de todas estas escenas perturbadoras? ¿Cuán bien se ajusta el mundo a las predicciones acerca de cómo serían las cosas antes de su regreso?

 

 

PARA MEMORIZAR
 

“Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones” (Mar. 13:10).

 

La Caída de Jerusalén (Mar. 13:11-19)

 

 

Aunque varios versículos del pasaje para hoy podrían aplicarse a los seguidores de todos los tiempos, algunos están específicamente referidos a la caída de Jerusalén.

¿Cuál era una de las señales específicas de la inminente destrucción de Jerusalén que los seguidores de Cristo debían observar? Mar. 13:14; ver también Mat. 24:15; Lucas 21:20.

Jesús habló acerca de la abominación desoladora que mencionó Daniel, el profeta. Ésta es una referencia a Daniel 9:27, donde el profeta habla acerca de la destrucción de Jerusalén, por parte de los romanos, que ocurriría muchos siglos después de haber recibido él la visión. Sabemos esto porque Jesús mismo, en este pasaje, muestra que esto es lo que revelaba.

Y los cristianos tomaron las palabras de Jesús con seriedad. Cuando las nubes de tormenta se avecinaban y finalmente los ejércitos romanos invadieron Jerusalén durante los años 67 a 70 d.C., ellos estaban listos. La advertencia de Jesús indicaba que cuando llegara el momento de salir, debían hacerlo sin demora; y eso es lo que hicieron. Pero ¿cómo podrían escapar de la ciudad, si ya estaba rodeada por soldados extranjeros? El historiador judío Flavio Josefo, que vivió durante la caída de Jerusalén, nos da una explicación: “Josefo dice (Guerras, vi. 9. 3) que más de un millón de personas perecieron durante el sitio y después del mismo, y que unas 97.000 más fueron llevadas cautivas. Sin embargo, durante un respiro temporario, cuando los romanos inesperadamente levantaron el sitio de Jerusalén, todos los cristianos huyeron, y se dice que ninguno de ellos perdió la vida. Se refugiaron en Pella, ciudad ubicada en los cerros al este del río Jordán, a unos 30 km al sur del mar de Galilea.

“Según informa Josefo (Guerras vi. 9. 1), Tito, comandante de los ejércitos romanos, confesó que ni sus ejércitos ni sus máquinas de guerra podrían haber abierto una brecha en los muros de Jerusalén si Dios mismo no lo hubiera querido. La tenaz defensa de la ciudad enfureció de tal modo a los soldados romanos que, cuando finalmente pudieron entrar en la ciudad, su afán de vengarse no tuvo límites” (5 CBA 487, 488).

El sitio de Jerusalén fue una de las devastaciones más brutales de toda la historia. Mujeres, niños y bebés murieron de hambre. Las familias se asesinaban unas a otras por un bocado de comida, incluyendo el estiércol de las palomas. Y, no obstante, Dios sabía todo por adelantado, como lo muestran las profecías de Daniel y de Jesús. Entonces, ¿cómo explicarías tú, que eres cristiano, a un no cristiano, el hecho de que un Dios amante, sabiéndolo de antemano, fuera a permitir que sucediera? ¿De qué modo reconcilias en tu mente esta clase de tragedias con un Dios amante y todopoderoso? 


 

 

Usted es el Visitante FastCounter by LinkExchange