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Para el 2 de abril de 2005 |
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| Notas de Elena White | |||
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Lecciones en Audio (Real Audio) |
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| Lectura para la Semana | |||
| Marcos 1:1-20 | |||
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UN VISTAZO A LA SEMANA ¿Qué sugiere el prólogo del informe de la vida de Cristo que brinda Marcos, desde el mismo principio? ¿Qué clase de comienzos tuvo Marcos en el ministerio? ¿Qué quiso significar con el término evangelio? ¿Por qué enfatiza tanto la idea de Jesús como el Hijo de Dios? |
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PARA MEMORIZAR |
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“Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia” (Mar. 1:11) |
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Comienza el Evangelio (Mar. 1:1) |
Lectura Bíblica Acompañante del Día |
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Lee Marcos 1:1 y compáralo con el comienzo de los otros evangelios. ¿Qué diferencias principales encuentras? ______________________________________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________________________________ El comienzo de Marcos parece abrupto. Pasa por alto la genealogía de Jesús, su concepción milagrosa y su nacimiento dramático. No proporciona ningún indicio respecto de la visita de los magos, la revelación a los pastores o el siniestro plan de Herodes de matar al niño. No aparece nada de la huida de Jesús a Egipto, o sus primeros años como carpintero en Nazaret. No es que esos hechos no tengan importancia; pero, lo que Marcos procura que sus lectores obtengan desde el principio es la certeza absoluta de que Jesucristo es el Hijo de Dios. Estudia otras referencias bíblicas para saber qué significa Hijo de Dios. Nota especialmente Lucas 1:34 y 35; Juan 10:30; Filipenses 2:5 al 11; Colosenses 1:13 al 19; Hebreos 1:1 al 3. ¿Qué nos enseñan estos pasajes acerca de quién era realmente Jesús? ¿Por qué este conocimiento acerca de su identidad es tan importante para nosotros? ______________________________________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________________________________ El papel singular que desempeña el Espíritu Santo en la concepción de Jesús en María nos manifiesta que el hombre Jesús era el Hijo de Dios. Pero la expresión Hijo de Dios tiene un significado mucho mayor: nos dice que él comparte la misma naturaleza de Dios; que él es verdaderamente Dios, que siempre lo fue y siempre lo será. Así, las creencias fundamentales de los adventistas del séptimo día declaran, en su artículo cuatro: “Dios, el Hijo eterno, se encarnó en Jesucristo. [...] Siendo para siempre verdaderamente Dios, también se convirtió verdaderamente en hombre, en Jesús, el Cristo”.–Creencias de los adventistas del séptimo día, p. 42. Marcos no hace referencia al nacimiento virginal, probablemente porque deseaba enfatizar el hecho de que Jesús era el Hijo eterno de Dios. Y llama a esto evangelio, que es un antiguo término griego (euaggélion) que originalmente significaba noticias de victoria, en la guerra. Para los seguidores de Jesús, ese término ya no significaba buenas noticias en general, sino las buenas noticias que se centran en Jesucristo, el Hijo de Dios. ¡Él ES las buenas noticias, él ES el evangelio! Usando como trasfondo esta idea del evangelio como noticias de victoria, ¿cuál es la victoria que alcanzaste ahora en tu vida gracias a Jesús? ¿Qué ha sido ganado para ti? ¿Qué fue derrotado? ¿Qué diferencia produce esta victoria para ti, hoy?
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