Introducción
[ Sábado - 21/5/2005 ]
Al abrir la lección de este sábado, leemos que los hechos y debates
presentados en el estudio de esta semana, ocurrieron todos en un
solo día: En el último día martes de su ministerio terrenal de
Jesús. Por segunda vez, Jesús había purificado el templo (De El
Deseado de Todas las Naciones, 7ª edición, Vol. 3 p. 607), y eso
despertó en los dirigentes del sanedrín, considerar de nuevo la
conducta que deberían adoptar para poner fin a las actividades de
Jesús, pues representaba un riesgo para ellos, la autoridad y
popularidad de Él.
Los dirigentes procuraron cuestionar la autoridad de Jesús para con
esto, disminuir su popularidad. Pero Jesús cuando inquirido,
respondió con otra pregunta que los dejó en situación difícil
delante del pueblo. Ellos quedaron sin poder responder (Marcos
11:30). Después de haber frustrado los propósitos de ellos, Jesús
les refirió una parábola donde les mostró que ellos habían sido
rechazados por Dios, y que por lo tanto habían perdido su autoridad.
Ellos cuestionaban la autoridad de Jesús y Jesús les dio a entender
que ellos ya habían perdido esa autoridad con la que habían sido
investidos.
En la cuestión del tributo, observamos que los enemigos se unen para
combatir la verdad. Los herodianos se unieron a los fariseos. Pero
Jesús los desenmascaró con una pregunta (Marcos 12:15). En otras
palabras, Jesús sabía a donde ellos querían llegar; después un grupo
de saduceos, que no creían en la resurrección, usando de ironía le
dijeron: “En la resurrección, pues, cuando resuciten” (Marcos
12:23), y Jesús los derrotó usando la única parte de la Biblia de lo
que ellos habían echado mano (los cinco primeros libros de la Biblia
– el Pentateuco) Por fin, Jesús hace un elogio a un escriba sincero,
le dice: ”No estas lejos del reino de Dios.(ídem, p. 628)
Piense:
Examinaos a vosotros mismos. Probad cada motivo... Procurad
manifestar a Cristo. (Elena G. White, Testimonies, vol. 1, p. 436 y
437)
El espíritu de mundanalidad puede contaminar a muchos y controlar a
algunos. La causa de Dios podrá conservar su posición únicamente
mediante gran esfuerzo y continuo sacrificio, mas al final, la
verdad triunfará gloriosamente. (Elena G. White, Patriarcas y
Profetas, p. 186.
Desafío:
En cuanto la cultura enseña que pueden mentir para preservar las
apariencias, para beneficiarnos nosotros, ¿cuál debería ser nuestra
postura como cristianos?
Recordemos, la verdad triunfará.
“No
Sabemos”
[ Domingo - 22/5/2005 ]
La intervención de Jesús al purificar el templo, motivó a los
dirigentes judíos a exigir que se diese alguna razón de la
naturaleza de su autoridad por el que Jesús había actuado de la
manera que lo hizo. Marcos 11:27-28. Cuando los dirigentes mencionan
“estas cosas” v. 28, acerca de los cuales Jesús es cuestionado, se
refieren al repudio por el mercantilismo en el templo (Marcos
11:15-17) ellos creían que necesitaban reprender a Jesús. “Marcos
echó mano de ese incidente para dar a entender que la autoridad de
Jesús venía directamente de Dios, tal como la autoridad investida a
Juan” (R. N. Champlin; Nuevo Testamento interpretado, 1:760).
Jesús sabía que las exigencias de las autoridades judías no eran
sinceras; era una tentativa de intimidarlo. Pero, en su sabiduría
Jesús los enfrentó con otra interrogación; ¿Quién dio autoridad a
Juan para bautizar? ¿era del cielo o de los hombres? (v.30) Esa
pregunta dejó a aquellas autoridades en una situación difícil. Pero
después de discutir entre sí, decidieron no comprometerse;
profesando ignorancia dijeron “No sabemos”, a lo que Jesús
respondió: “Ni yo tampoco os digo con que autoridad hago esto” –
Elena G. White, El Deseado de Todas las Naciones, 567 Y
aquellos hombres, dirigentes del pueblo, no les quedó mas osadía
para interrogar a Jesús. Por causa de la cobardía e indecisión de
ellos perdieron en gran parte, el respeto del pueblo.
Piense:
“En su
disputa con los Rabíes, no era el propósito de Cristo humillar a sus
oponentes. No se alegraba en verlos en situaciones embarazosas.
Tenía una importante lección a enseñarles”- (Elena G. White, El
Deseado de Todas las Naciones, 568). Este enfrentamiento de las
autoridades judías contra Jesús es en otras palabras, un ejemplo
vívido del rechazo que les caracterizaba, hostilizando a los
profetas que eran enviados por Dios; y es a esa actitud de rechazo
que Jesús condenaba.
Desafío:
Para los lectores de Marcos, este incidente demuestra que la razón
del rechazo a Jesús fue la ceguera espiritual, no apenas delante de
Jesús, mas de todos los enviados por Dios. A pesar de todo ese
incidente, Jesús continuó trabajando por la salvación de ellos. El
deseo del Señor es que sigamos su ejemplo, tenga certeza, ¡Vale la
pena!
La
Parábola de los Labradores
[ LUNES - 23/5/2005 ]
Un conflicto se infiltraba en el ministerio de Jesús, los dirigentes
religiosos procuraban a cualquier costo hallar motivos para
acusarle. Pero en esta oportunidad, ellos oyeron una de las más
duras advertencias en cuanto a su recompensa futura, si ellos no se
arrepentían. El mayor problema es que “el pueblo Judío acariciaba la
idea de que eran los favorecidos del Cielo, y serían siempre
exaltados como Iglesia de Dios” (Elena G. White, Parábolas de Jesús,
p. 294).
Jesús, entonces les relata la parábola de los labradores, citado en
el Profeta Isaías, (Isaías 5:1-5); tratando que ellos comprendiesen
que estaban equivocados en su actitud y que deberían volverse hacia
Dios. Puede ser que alguien dijese que la intención de Jesús sería
provocarlos a ira a aquellos hombres, pero la parábola es tan clara,
por el hecho de haber enviado a varios siervos y finalmente al
propio Hijo del propietario para pedir cuenta a los labradores,
dándoles a ellos de esta manera una oportunidad mas para
arrepentirse de su conducta equivocada y que cumpliesen la voluntad
del dueño de la viña en lo que Él les había encomendado. La realidad
es que los dirigentes religiosos, a semejanza de los personajes de
la parábola, no quisieron aceptar la reconvención de Jesús.
Esta parábola vislumbra algunas lecciones provechosas: El
propietario de la tierra es Dios, la viña es el reino de Dios en la
tierra (Mateo 21:43), los siervos son los profetas que fueron
maltratados y hasta muertos, los labradores arrendatarios son los
Judíos que se opusieron a Jesús, y la remoción de los labradores es
la transferencia del reino para un nuevo pueblo de Dios, que incluye
a los gentiles. Queda claro también que el Hijo del propietario es
Jesús y que su muerte nos lleva hasta el Calvario. Sin embargo, la
figura de Jesús no solo aparece en los vs. 37-39 de Mateo 21, sino
en el vers. 42, donde hace mención a los Salmos 118:22-23, donde
Jesús se compara a la Piedra Angular rechazada por los
constructores. Dando a entender que Él sabía que sería rechazado, y
aún así, extendió a los dirigentes religiosos la posibilidad de
arrepentirse y producir buenos frutos.
Como fieles mayordomos de Dios, debemos cuidar bien de la viña del
Señor que nos fue confiada para que ella produzca buenos frutos.
Esto es, que el Señor espera que anunciemos su mensaje para que Él
transforme las uvas bravas en uvas buenas y agradables por medio de
su Espíritu Santo. Ese es nuestro deber, independiente de la
aceptación que tenga o del mensaje que tenemos que dar. La
recompensa es cierta.
Piense:
“Cristo anhela ver de su viña los frutos de Santidad y espera que
practiquemos los principios de amor y benignidad. Toda la belleza
del arte no pueden ser comparadas a la del temperamento y el
carácter que deben ser revelados en los representantes de Cristo. La
atmósfera de la gracia que circunda al alma del creyente, el
Espíritu Santo que opera en la mente y en el corazón, es que los
hace un olor de vida para vida, y faculta a Dios el bendecir a su
obra” – Elena G. White, Parábolas de Jesús, pág. 298.
Desafío:
Todos son llamados a ser labradores de la viña, mayordomos del reino
de Dios, fieles y verdaderos haciendo su parte y dejando que Dios
haga la suya. Dios nos usa hoy como usó a sus mensajeros. Somos el
arado en las manos de Dios, dejemos que Él nos use en la misión que
nos propuso que cumplamos. – La Predicación del Evangelio.
Palabras
Lisonjeras
[ MARTES - 24/5/2005 ]
Marcos 12:13-17 es un pasaje que revela las malas intenciones de
algunos grupos políticos y religiosos contra Jesús Cristo. Esta
narración muestra dos grupos diferentes de opositores, y estos eran
los herodianos y los fariseos, que procuraban comprometer a Jesús
con respecto al pago del tributo a Roma. Ellos se unieron para
tentar confundir a Cristo con sus palabras. La unión de estos dos
grupos puede ser comparada, en nuestros días, con la unión de
evangélicos y católicos en Irlanda del Norte. Tal unión sería
factible si existiese un buen objetivo común. En el caso de los
herodianos y fariseos, el objetivo era llevar a Cristo a entrar en
contradicción y así llevarlo a perder el prestigio del pueblo, y de
este modo hallar motivo para ser juzgado y condenado por el
sanedrín.
”Los fariseos condenaban el pago de cualquier tasa al Imperio
Romano. Creían que era un insulto a la honra nacional de los judíos.
Y los herodianos deseaban fortalecer el debilitado prestigio que la
casa de Herodes tenía en las cuestiones de gobierno político. Para
conseguir eso, necesitaban ellos de mucho aliento del gobierno
romano. Así pues, por cuestiones de conveniencia y oportunidad,
defendían el pago de impuestos al Imperio Romano.” (Hugh R.
Peterson; Estudos sobre Marcos, Casa Publicadora Batista, p. 115).
Si Cristo estuviese a favor del pago de los impuestos, los fariseos
lo llamarían de anti-patriota, y si no apoyase los herodianos
mandarían prenderlo, tomando como motivo de que Él no era sumiso a
Roma.
La respuesta que Cristo dio a esa pregunta tendenciosa, nos da
algunas lecciones:
1.- Cristo era sabio y equilibrado en sus respuestas; esto nos
demuestra que en la religión cristiana no debiera existir fanatismos
ni extremismos. Un querido profesor decía:”fanatismo es una parte de
la verdad que se tornó loco”
2.- Como cristianos tenemos responsabilidades tanto para con Dios
cuanto para con la sociedad, sin embargo nuestra obligación para con
Dios está en primer lugar.
3.- Debemos tener cuidado con nuestras palabras, pues ellas nos
pueden condenar.
Piense:
Hubiesen sido sinceras las palabras: “ Maestro, nosotros sabemos que
eres hombre veraz... y con verdad enseñas el camino de Dios...”,
Habría sido una confesión admirable, pero, fueron dichas para
engañar; no obstante, su testimonio era verdadero. Los fariseos
sabían que Cristo hablaba y decía lo que era recto, y por sus
propios testimonios serán ellos juzgados”. (Elena G. White, El
Deseado de Todas las Naciones, pág. 576).
Desafío:
Proverbios 29:5 dice: “El hombre que lisonjea a su prójimo, red
tiende delante de sus pasos”. Como cristianos debemos ponderar
nuestras palabras, debemos ser equilibrados en nuestra posición y
propósitos para con las personas a nuestro alrededor.
Una
pregunta Capciosa
[ MIERCOLES - 25/5/2005 ]
Para comprender los episodios de Marcos 12:18-27, en primer lugar es
necesario entender quienes eran los saduceos. Ellos creían que Dios
había creado el mundo, pero, negaban que Él se interesase por los
asuntos humanos. No creían en la resurrección y se consideraban
superiores a sus semejantes en cuanto a las cuestiones
intelectuales. Pensaban que eran los mejores intérpretes de las
Sagradas Escrituras. (ver Nichol [ed.], CBASD, v. 5, pág. 470-471)
En este episodio, ellos hicieron una pregunta a Jesús, imaginando
que Él no tendría una respuesta satisfactoria para dar. Ellos mismos
ya habían puesto en apuros a muchos fariseos con esta misma
cuestión. Los “mas intelectuales” de todos ahora eran enfrentados
con la declaración de Cristo: ... “ ¿No proviene vuestro error de no
conocer las Escrituras, ni el poder de Dios? Mar. 12:24. Es
interesante notar que este grupo limitaba la revelación de Dios a
los cinco primeros libros de la Biblia. En la pequeñez de su
entendimiento, no tenían noción de que estaban delante de Aquel que
había hecho toda esta revelación a Moisés y que tenía aún mucho más
para enseñarles.
Con maestría inesperada, Jesús desconcierta a los saduceos citando
al propio Moisés (ver Éxodo 3:6) Dios había hecho una alianza con
Abrahán, ¿por qué honraría llamando a Moisés desde la zarza ardiente
si Abrahán no resucitase más? A “Los grandes conocedores” de las
Escrituras Jesús les despide diciendo: ... Así que vosotros erráis
mucho. Vs. 27. “Y oyendo esto la gente se admiraba de su doctrina”.
(Mateo 22:33).
Piense:
En la
zarza ardiente Dios había declarado a Moisés en cuanto a lo que Él
quería que supiera, El Dios de Abrahán, Dios de Isaac y Dios de
Jacob, por toda la eternidad: El Padre de los Patriarcas y de sus
descendientes. Es más probable que no exista un Dios, que exista un
pueblo de la alianza abandonado por Dios. Esta promesa trasciende el
tiempo pues es eterna, que va más allá de la muerte de los
patriarcas...” – Pohl, Evangelio de Marcos: Comentario Esperanza, p.
349.
Desafío:
¿Qué sentimiento Ud. experimenta al saber que la alianza hecha con
los patriarcas se extiende hasta nosotros? ¿Qué diferencia esto hace
en su vida?.
El
Mandamiento más Grande
[ JUEVES - 26/5/2005 ]
En el tiempo del Profeta Isaías, la nación Israelita estaba apartada
de Dios, y por intermedio de este profeta el Señor advirtiera a su
pueblo. El profeta describe la situación espiritual de la nación:
“Desde la planta de los pies hasta la cabeza no hay en ella cosa
ilesa, sino heridas, hinchazón y llagas podridas; no están curadas,
ni vendadas, ni suavizadas con aceite” (Isaías 1:6). Ellos
aparentaban santidad en la religión, pues ofrecían sacrificios (v.
11) frecuentaban los atrios del Templo del Señor (v. 12), traían sus
ofrendas, y ofrecían incienso, eran rigurosos en la observancia de
las fiestas (v. 13, 14), mas todo eso para Dios era abominable y no
podía soportar (v.13) ¿Por qué Dios estaba descontento con su
pueblo?. En los versos 15-17 tenemos la respuesta: Apostasía,
violencia, injusticia y maldad contra el prójimo. Toda aquella
aparente obediencia era inválida, pues estaba disociada del amor.
La respuesta de Cristo al fariseo resume la base de toda religión
bíblica – amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí
mismo (Marcos 12: 28-34) apenas la obediencia motivada por el amor
puede ser aceptada por Dios. El escriba que hizo la pregunta a Jesús
no esperaba lo restante de la respuesta, (“Amarás a tu prójimo como
a ti mismo”), pues ellos consideraban los primeros seis mandamientos
de mayor consecuencia que los otros (El Deseado de Todas las
Naciones, p. 606,607.) Amar al semejante es una consecuencia de
nuestro amor para con Dios (I Juan 4:20). Si el culto y la
obediencia que prestamos a Dios estuviere destituido de ese
principio, no tendrán valor alguno – el propio escriba reconoció
eso. (Marcos 12:35)
Piense:
Vivimos en una época en que todos nosotros, seguidores de Cristo,
necesitamos atender de corazón y alma a esa recomendación de Jesús [
Amar a Dios y al prójimo]. El odio y la mala voluntad y el desprecio
para con los otros no tiene lugar en el corazón de quién afirma amar
a Dios; mediante Jesús Cristo debe amar con toda su mente y alma, y
con todas sus fuerzas”.
- Peterson, Hugh R. Estudio sobre Marcos, p. 120.
Desafío:
El guardar los mandamientos se resume en los dos principios
presentados por Jesús al escriba, y estos principios deben orientar
nuestra vida, en caso contrario, el mismo contexto de Isaías Cáp. 1
se cumplirá en nosotros. El amor nos llevará a una obediencia grata
y feliz para con Dios y a un servicio abnegado para con nuestro
prójimo. ¿Hemos desarrollado ese amor en nuestra vida?
Estudio
Adicional
[ VIERNES - 27/5/2005 ]
En estos últimos días de su ministerio Jesús fue puesto en
situaciones de defensiva, en varios aspectos conflictivos. Primero
los dirigentes religiosos abordaron a Jesús queriendo saber la
fuente de su autoridad. Él de manera tan magistral se libró,
preguntando a su vez acerca de la autoridad de Juan, a la que no
pudieron dar respuesta (Marcos 11;27-33). En seguida Jesús les
propuso la parábola de los labradores malvados, explicándoles la
cuestión de la mayordomía (que va mas allá de la cuestión
financiera), que Dios les confiara y con el que ellos estaban siendo
negligentes y rebeldes. Exponiéndoles la ofrenda de la viuda en
términos de cualidad (Marcos 12:1-12, 41-44).
Luego los opositores de Cristo tentaron ponerle en una situación
embarazosa cuando le preguntaron sobre los tributos, mas Cristo
quería llevarles a ser leales a Dios en lo que pertenece a Dios (en
todo caso era dirigido a ellos mismos) (Marcos 12:13-17) Los
saduceos procuraron complicar aún más con la cuestión de la
resurrección. (Marcos 12:18-27). Pero Cristo les señaló el error en
cuanto a su ignorancia acerca de la resurrección. Y por fin, Cristo
les mostró lo esencial de la ley: Amor a Dios y al prójimo. Lo más
interesante de todo el estudio de esta semana es que aún siendo
enfrentado por sus opositores, Él buscaba formas de cómo poderlos
rescatar.
Piense:
“Cristo mostrara repetidamente que la ley de su Padre encerraba algo
más profundo que simples dogmáticos mandamientos. Se halla encarnado
en la ley el mismo principio revelado en el evangelio. La ley indica
el deber del hombre y le muestra su culpabilidad. Y sólo a Cristo
debe mirar, en busca de perdón y poder para cumplir lo que la ley
ordena” – Elena G. White, El Deseado de Todas las Naciones, p. 608.
Desafío:
Después de comprender las exposiciones de Cristo sobre lo que
realmente tiene valor al lidiar con las leyes, vamos aprovechar este
viernes, para dialogar con Dios y meditar sobre aquello que
realmente tiene valor en nuestra vida espiritual: la adoración
sincera y la obediencia a Dios. Y recordemos de trabajar por la
salvación aún de aquellos que son nuestros opositores.
Cortesía de UNASP [
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]