Confrontación en Galilea
Sábado - 23/4/2005
Después del milagro de la multiplicación de los panes, y de
presenciar las curaciones que Jesús hacía, el pueblo estaba
convencido de que allí estaba ”El Profeta que debía de venir al
mundo” (Juan 6:14) En su entusiasmo, estaban dispuestos a coronar a
Jesús como el Rey, pero Él rechazó ese ofrecimiento, dejando así a
muchos decepcionados, aún a los mismos discípulos, pues hace mucho
tiempo esperaban un movimiento popular que pusiese a Jesús al
trono.” – Ellen G. White, El Deseado de todas las Naciones, pág.
359. Enseguida, Jesús ordena a sus discípulos que retornen a
Capernaúm, en cuanto Él despedía a la multitud. Para luego a solas
Jesús subir al monte con el fin de orar.
Una violenta tempestad dejó a los discípulos en pánico, y ellos
luchaban con todas sus fuerzas para salvar sus vidas. Mas Jesús no
los había abandonado, y va al encuentro de sus discípulos y
pronuncia las palabras de nuestro verso para memorizar de esta
semana: “Tened buen ánimo! Soy Yo. No temáis” (Mateo 6:50). Es muy
importante notar que nunca estamos fuera del alcance de Dios.
¡Nuestros caminos jamás le serán ocultos!. En los momentos que más
necesitamos de su auxilio, Él va a nuestro encuentro para
ayudarnos!.
Piense:
Dice el salmista “Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto
auxilio en las tribulaciones. Por tanto no temeremos, aunque la
tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar”
(Salmos 46:1 y 2) Es muy confortante saber que Jesús es nuestra
seguridad y nuestro auxilio. ¡Por lo tanto, tengamos buen ánimo,
pues nuestro Dios nunca falla!.
Desafío:
El trabajo evangélico no es una jornada de alegrías y triunfos
continuos. Como los discípulos, necesitamos descubrir que el único
lugar donde podemos tener seguridad y alegría es a los pies del gran
amigo Jesús. ¡Puede!
Confrontación en Nazaret
Domingo - 24/4/2005
Los Nazarenos estaban acostumbrados a ir a la sinagoga y oír hablar
sobre el Mesías, un Rey; según su creencia, que vendría con mucho
poder para librarlos del Imperio Romano y restaurar la gloria de
Israel (El Deseado de Todas las Naciones, pág. 236) Pero en
aquel Sábado, ellos oyeron algo diferente; oyeron una profecía
Mesiánica que no exaltaba las habilidades nobles y la lid herranza
civil del Mesías, mas que hablaba de su servicio a favor de los
pobres, cautivos y dolientes (Lucas 6:18-20)
Marcos 6:2-3 demuestra la reacción de aquellas personas a las
palabras de Jesús. Ellos se admiran, pero, luego se acuerdan: El que
hablaba era alguien que estuviera con ellos, le vieron crecer,
conocían a su familia, era el hijo de José el carpintero. “Al abrir
la puerta de la duda, y por haberse enternecido momentáneamente, sus
corazones se fueron endureciendo tanto más. Satanás estaba decidido
a que los ojos ciegos no fuesen abiertos ese día, ni libertadas las
almas aherrojadas en la esclavitud...” (El Deseado de Todas las
Naciones, pág. 238)
Los moradores preferían estar sujetos a aquellos conceptos del
Mesías que oyeron, que de creer que Jesús podría ser el Salvador.
Nazaret perdió la oportunidad de testificar los hechos magníficos
que Jesús podría haber realizado a favor de sus moradores. En aquel
día Nazaret podría haber salido de su pequeñez y de tornarse grande
por ser la ciudad del Salvador; mas ellos prefirieron continuar
siendo la pequeña Nazaret, la ciudad que rechazó a Jesús.
Piense:
“Nuestra situación delante de Dios depende, no de la cantidad de luz
que hayamos recibido, sino del empleo que hacemos de lo que tenemos.
Así, aun los paganos que eligen lo recto en la medida que pueden
distinguir, están en una condición más favorable que aquellos que
tienen gran luz. y profesan servir a Dios, pero desprecian la luz y
por su vida diaria contradicen su profesión de fe.” – El Deseado de
todas las Gentes, pág. 206
Desafío:
Nosotros, modernos seguidores de Jesús, tenemos un mensaje único,
tenemos una gran luz proveniente de las Escrituras. ¿Podemos decir
que UD. y yo, estamos viviendo de acuerdo con esa luz? ¿O
preferimos, como los Nazarenos, andar en la oscuridad?.
La Muerte de Juan
Lunes - 25/4/2005
En los tiempos antiguos, cuando un hombre empeñaba su palabra,
tenían la seguridad de parte de las personas de que lo que fuera
prometido se cumpliría. Fue eso lo que ocurrió con Herodes Antipaz,
porque él había dado su palabra, y tubo que mandar cortar la cabeza
de Juan el Bautista. En la lección de esta semana hay varias
semejanzas entre dos historias, Jesús y Juan el Bautista, dos
hombres justos e inocentes que fueron muertos; Pilato y Herodes, dos
gobernantes con poder para tomar decisiones; sin embargo, pocas
personas logran ver el contraste entre la esposa de Pilato y
Herodias. La esposa de Pilato, que debería haber sido oída por el
esposo fue postergada. Pilato prefirió oír el clamor de la turba que
amenazaba con la posibilidad de que él perdiese su puesto,
contrariando a su esposa, que procuraba hacer lo que era correcto.
Mas tenemos también Herodias, mujer de Herodes. Esta que no debería
haber sido atendida, lo fue.
Volviendo a las semejanzas entre Pilato y Herodes, dos hombres con
poder para poner la verdad y la justicia en práctica, pero que no lo
hicieron porque dejaron al yo, hablar mas fuerte, ignorando lo que
realmente deberían hacer. La Biblia advierte: “Engañoso es el
corazón, mas que todas las cosas, y desesperadamente corrupto,
¿quién lo conocerá?”. (Jeremías 17:9)
Piense:
“La mayor necesidad del mundo es la de hombres, hombres que en su
íntimo sean verdaderos y honestos, hombres que no teman llamar al
pecado por su nombre; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber
como la brújula al polo; hombres que permanezcan firmes por lo que
es recto, aunque se desplomen los cielos” – Ellen G. White,
Educación, pág. 57.
Desafío:
¿Usted ha buscado oír la voz de Dios y hacer su voluntad, en vez de
hacer su propia voluntad? ¿Aún con el riesgo de sufrir lo que le
sucedió a Juan el Bautista, esto es a costa de su propia vida?
El punto decisivo
MARTES - 26/4/2005
El relato de Marcos 6:33-46 presenta un punto sobresaliente en el
ministerio de Jesús. Su popularidad había crecido y las personas
corrían para donde Él estaba ( ver. 33) Aún así, hay un contraste
entre popularidad y crisis en el ministerio de Jesús. Es cuando Él
muestra el real sentido de su misión, después del milagro de la
multiplicación de los panes, el pueblo ve en Él un Rey que puede
satisfacer todas las necesidades temporales (ver Juan 6:14-15), pero
Jesús se retira dejándolos frustrados en sus expectativas. “¡Ay de
Israel ! Rechazaran a su Salvador, porque anhelaban un conquistador
que les proporcionase poder temporal. Querían la comida que perece,
y no la que permanece para vida eterna” – Ellen G. White, El Deseado
de Todas las Naciones, pág. 292.
Muchos de estos sus seguidores estaban interesados en aquello que
Cristo les podría dar y no en lo que tendrían que soportar o
renunciar para seguirle.
La teología del libro de Job nos enseña algo importante acerca de la
tribulación y persecución sufrida por los hijos de Dios, cuando
estos decidieron seguirle. (Job 1:9) Introduce el tema. La palabra
clave allí es “gracia”. Dios muestra a Satanás, que Job le servía
como respuesta a la “gracia” ofrecida a él, y no por interés en
cosas temporales. Tal como Job, necesitamos vivir y actuar movidos
por el sentimiento de gratitud a Dios, por su amor y bendiciones que
nos son concedidos.
Piense:
“En tanto que no podamos comprender ahora las obras y caminos de
Dios, nos es imposible discernir el gran amor, el cual se halla en
la base de todo su trato con los seres humanos. Aquel que vive
próximo a Jesús comprenderá mucho del ministerio de la piedad.
Reconocerá la misericordia que da la reprensión, que prueba el
carácter y, trae la luz al designio del corazón. E. G. White, - El
Deseado de todas las Naciones, pág. 293.
Desafío:
¿Podría Usted afirmar hoy que está siguiendo a Jesús en respuesta a
su amor, o espera de Él privilegios temporales apenas?.
Jesús Camina sobre el Mar
MIERCOLES - 27/4/2005
Al comienzo Del capítulo seis, Jesús es rechazado por los habitantes
de Nazaret, aún después de saber de los extraordinarios milagros que
Él había realizado, la fe de los discípulos estaba aparentemente
fortalecida. Jesús, entonces los envió de dos en dos, para predicar
en las ciudades alrededor de Nazaret (Marcos 6:7 al 13) Cuando
volvieron Jesús los llamó para descansar. Mas cuando se dieron
cuenta ya había una multitud alrededor de ellos. Jesús pasó a
enseñarles. Y fue que sucedió la primera multiplicación de los panes
y los peces. Las multitudes querían proclamarlo Rey (ver la lección
del martes)
Los discípulos ahora tenían seguridad de que Jesús era el Mesías
prometido, el rey que libertaría a los judíos del yugo romano. Ellos
serían invencibles en la batalla, ellos hasta se imaginaban a Jesús
junto al ejército en la batalla. Si algún soldado fuese herido o
muerto, Jesús lo curaría o lo resucitaría, Si los suplementos se
acabasen, Jesús estaría allí para proveerles de alimentos.
En cuanto pensaban en eso, Jesús les mandó atravesar para el otro
lado del mar. Los discípulos se sintieron frustrados; comenzaron a
dudar de su Maestro. ¿Sería realmente un impostor como decían los
fariseos? ¿Por qué no permitía ser proclamado rey? Él tenía todo en
las manos para libertar a Israel. En ese ínterin, sobrevino una
tempestad en el mar y ellos ya no podían controlar la embarcación.
Pensaban que morirían, fue cuando el Maestro caminando sobre las
aguas, los salvó de una muerte inminente. Por su acción salvadora,
Jesús quería enseñarles a depender de Dios y no a actuar movidos por
el orgullo y la codicia.
Piense:
“Los que dejan de comprender la necesidad de su continua dependencia
de Dios, serán vencidos por la tentación. Podemos suponer ahora que
nuestros pies están seguros y que nunca seremos movidos. Podemos
decir con confianza: “Yo se a quién he creído; Nada quebrantará mi
fe en Dios y su Palabra”. Pero Satanás está proyectando aprovecharse
de nuestras características heredadas y cultivadas, y cegar nuestros
ojos acerca de nuestras propias necesidades y defectos. Únicamente
comprendiendo nuestra propia debilidad y mirando fijamente a Jesús,
podremos estar seguros”. – Ellen G. White, El Deseado de todas las
Gentes, Pág. 346.
Desafío:
Procuremos focalizar bien hoy, nuestros motivos personales en la
lucha por nuestra satisfacción particular y modifiquémosla por
nuestro interés en honrar a Dios. Vamos a disminuir un poco el
tiempo que gastamos en los estudios escolares, en el trabajo diario
y buscar más del poder de Dios que viene del estudio de su Palabra y
de la oración particular. Sería muy provechoso que Ud. empleara un
poco más de su tiempo para su comunión, invierta un tiempo extra en
su relación con Dios, obtendrá dividendos espirituales. Así
estaremos buscando la dependencia completa de Dios, y evitaremos la
tentación de confiar en nuestros propios planes en vez de los planes
de Dios para nosotros.
Confrontación con los Fariseos
JUEVES - 28/4/2005
No fue la única vez que los fariseos discrepaban de Jesús. Con una
dosis de petulancia, ellos se dirigieron a Jesús, procurando
comprometerlo. Fue entonces que Jesús protestó contra las actitudes
de los fariseos de exaltar las normas hechas por los hombres, en
lugar de las leyes de Dios. Por esto Jesús advierte contra el mal
uso del Corbán. Esto era una costumbre rabínica que indicaba
entrega, ofrenda dedicada a Dios, pudiendo ser la propia persona o
sus bienes.
Sucede que algunos tenían la costumbre de burlar la ley que
prescribía honrar al padre y a la madre, y que incluía el cuidado de
los padres en la edad avanzada. El contexto muestra que la cuestión
no era tanto la entrega de ciertas cosas a Dios, sino su remoción
del uso por determinadas personas. Si los bienes estaban dedicadas
al Señor, no podían ser usados por parientes (padres).
Otra costumbre que merece consideración, es el de lavar las manos,
era una ceremonia muy importante para los judíos. Jesús, quiso
explicar que el acto de lavar las manos no hacía (sin desmerecer los
principios de higiene) al individuo puro de corazón. Jesús enseñó
que debemos cumplir la Ley de Dios sin importarnos con costumbres o
tradiciones innecesarias.
Piense:
Día a día somos confrontados con hábitos y costumbres que deben ser
evaluados y probados por el principio de la Palabra de Dios. Que
Dios conceda a cada uno de nosotros, los cristianos, su Espíritu
Santo, con el fin que sepamos discernir lo que es apropiado o no,
según la perspectiva del Señor.
Desafío:
Pida hoy sabiduría al Espíritu Santo para tomar las decisiones
acertadas, respecto a las costumbres y prácticas que se armonicen
con la voluntad de Dios contenida en su Palabra.
Estudio Adicional
VIERNES - 29/4/2005
Podemos verificar a través de la lectura de los capítulos propuestos
por el autor, la forma sabia como Jesús enseñaba a los discípulos,
en el trato con amigos y enemigos; en asuntos difíciles y polémicos
tales como las tradiciones de los ancianos, en los cuales se incluye
la cuestión de la contaminación, así como en cada pormenor le vemos
al amoroso Educador dedicado a la enseñanza y al servicio. Podemos
ver también que “sus alumnos le obedecían a sus requerimientos” y
procuraban “facilitar su trabajo”. Así los discípulos, transformados
por la contemplación, se convirtieron en eficientes obreros y llenos
de alegría en el servicio al Maestro.
Jesús tenía en vista tornar más rica la experiencia de los
discípulos por lo que los envía sin su compañía, donde quiera que
Jesús fuese “era precedido por la fama de su misericordia”. De ese
modo, cuando Jesús los envió de dos en dos “su mirada, sus palabras,
la entonación de la voz” de su Maestro “les acudía a la memoria”.
Usaban los métodos y las palabras semejantes a los de Jesús. Eso
hizo con que se tornasen muy eficientes en su trabajo a favor del
pueblo. En esto encontraban ellos gran regocijo. El Deseado de
todas las naciones, pág. 360, 361.
Entre tanto, en su incesante y casi infantil celo, los discípulos
dejaban de separar un tiempo para su refrigerio y disfrutar de la
presencia de Jesús. El Maestro, con su toque de simpatía que le era
tan peculiar, les dirige las palabras: “Venid... reposad un poco”
(Marcos 6:31). Tenían ahora el privilegio de reposar de sus labores
y oír de Jesús sus orientaciones que serían de mucho valor.
Piense:
“El amor de Cristo, manifestado en abnegado servicio por los otros,
será más eficaz en reformar a los malhechores que la espada o los
tribunales de justicia”. (ídem)
Desafío:
Los discípulos fueron transformados por la contemplación de su
Maestro. Por esa razón somos aconsejados a separar un tiempo para
reflexionar sobre la vida de Jesús. El desafío que le propongo hoy,
es que Ud. determine un tiempo para la meditación y la contemplación
de su Maestro y así se opere la transformación de su carácter a la
semejanza de Jesús.
Cortesía de UNASP [
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