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Curaciones, y corazones duros

Lección 3

Para el 16 de Abril del 2005


 

Sábado - 9/4/2005

 

Me acuerdo cuando aún era niño, al frecuentar a la clase de Jardín de infancia de mi Iglesia, los sábados, siempre cantábamos una música que decía la letra: “El Sábado es un día feliz, un día feliz... Amo cada Sábado”. Pienso que esta alegría que sentimos hoy cuando el Sábado llega no era experimentada por las personas que vivían en la época de Jesús, así como es el caso de algunas personas de nuestro tiempo. Los líderes religiosos de la época – los escribas y fariseos – hacían del Sábado un día de infortunio y desánimo. Un día sin alegría en el cual el placer estaba considerado como algo superfluo.
 

Al curar en Sábado, en momento alguno Jesús trasgredió la Torah, mas dejó que siguiera la tradición oral de los hombres. Las ordenanzas Divinas habían sido substituidas por caprichos humanos. De acuerdo con Isaías 42:21, Jesús vendría para engrandecer la ley, y tornarla gloriosa. Su dignidad debería ser exaltada y no disminuida. Jesús vino para “librar al Sábado de aquellas enfadoñosas exigencias que lo habían transformado en una maldición en vez de una bendición”. – El Deseado de Todas las Naciones, pág. 206. Por ese motivo Jesús escogiera el Sábados para realizar sus curaciones. Quería mostrarles una dimensión diferente, que va mas allá de los ojos humanos, se proponía a enseñarles que es lícito hacer el bien en Sábado.

 

Al realizar estos milagros en Sábado, y consecuentemente causar agitación entre los judíos y sus líderes, Jesús proclamara que viniera para restablecer el objetivo primario que tenía el Sábado: La alegría, y el regocijo de parte de los adoradores.  

 

Piense:  “En la obra de Dios, la enseñanza y la curación nunca deben separarse” – Consejos sobre Educación, pág. 207. En todos los momentos en que Jesús curó, principalmente en los Sábados, nunca dejó de enseñar que el pecado no vale la pena. A más de restablecer la salud física, también lo hacía con la salud espiritual. Siempre enseñó, a través de sus actos, su inmenso amor por el hombre.

Desafío: ¿Estamos nosotros impidiendo que la alegría del Sábado se manifieste en la vida de nuestro prójimo? ¿Actuamos como fariseos o como Jesús? Vivamos plenamente la alegría del Sábado

 


 

Hecho para el Hombre

Domingo - 10/4/2005
 

Ciertas personas han usado este episodio para mostrar que Cristo no se interesaba por la manera como el sábado debería ser guardado, y ni siquiera por su validad, por no haber reprendido a los discípulos al coger espigas en este día de Sábado. Aquí ellos ven evidencias del desinterés del Maestro por el Sábado. Dicen, en caso que este fuese un día realmente especial, Cristo ciertamente los habría reprendido por cometer tal acto. ¡Al final de cuentas, esto sería pecado!.
 

Sin embargo, nunca debemos olvidar que al estar en desacuerdo con los fariseos, no era sobre la Tora, la Ley de Dios; pero sí sobre las leyes orales que estos habían desarrollado durante siglos. Coger espigas de un campo era permitido por la Tora (ver Deut. 23:24, 25) Por otro lado, la Mishná prohibía once tipos de actividades ligadas a la producción de pan en sábado, esto incluía la cosecha de espigas, según esto, los discípulos no estaban actuando de acuerdo con las normas de los fariseos. Pero en cuanto al Tora ellos estaban en armonía, no la habían transgredido. Cristo usa el ejemplo de David: y si David que había tomado los panes de la preposición para sí, contraviniendo la ley mosaica, no fuera condenado por esto, cuanto más los discípulos, que no estaban trasgrediendo ningún mandamiento divino. Podemos notar aquí que, aquellas normas o tradiciones rabínicas no eran aprobadas por Cristo, mientras que la ley mosaica a este respecto continuaba vigente. En estas cuestiones necesitamos ser muy claros: Es necesario ser fiel a Dios antes que a los hombres.
 

Piense: Muchos se atreven y creen que deben servir de conciencia para los otros. Creen que es necesario dictar lo que se debe o lo que no se debe hacer; a este respecto, Cristo deja bien claro que “el Hijo del hombre es Señor aún del día del Sábado”. Él es quién rige el Sábado y determina lo que se debe o no hacer, y lo que es fuera de esto se torna dudoso. El Sábado fue hecho para el hombre, mas es Cristo quién prescribe el comportamiento humano en su relación con Él; y esto es lo que hizo durante su vida aquí en la tierra.
 

Desafío: ¿Estoy haciendo yo, mi voluntad durante el Sábado? ¿Elaboré un “Mishná” personal para regir la vida de mis hermanos? ¡cuidado!.
 

 


 

El Hombre de la Mano Seca

LUNES - 11/4/2005
 

En el Evangelio de Marcos 3:1-6 leemos: entró Jesús en la Sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano” (vers. 1). Lucas añade que era la mano derecha (Lucas 6:6) En la sinagoga los fariseos y los escribas estaban observando a Jesús para ver si curaría a alguien en sábado para acusarlo de transgredir la Ley. (Lucas 6:7) Lucas dice que Jesús conocía los pensamientos de ellos, sus opositores y entonces llama al hombre de la mano seca y le dice que se ponga al medio (Lucas 6:8) y mirando a los escribas y fariseos, el Señor les pregunta: “¿Es lícito en día de sábado hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida o quitarla?” (Marcos 3:4) Los reglamentos rabínicos permitían salvar una oveja herida, mas para Jesús, la vida humana es más valiosa que la vida de una oveja. La cuestión que Jesús levanta es: ¿sería posible encontrar razones para curar una oveja y no curar a un hombre? Luego, “es lícito en sábado hacer el bien” (Mateo 12:12).
 

La primera pregunta de Jesús afecta el corazón de los fariseos. “ ¿Es lícito hacer el bien o hacer el mal?” Ciertamente ellos no dirían que hacer el mal es lícito, ni tampoco dirían lo contrario. En la óptica de Jesús dejar de hacer el bien es lo mismo que hacer el mal. Jesús responde con la cura del hombre (Marcos 6:5) a lo que los fariseos responden saliendo de allí y uniéndose a los enemigos políticos, los herodianos, para conspirar entre ellos la muerte de Jesús. (vers. 6)
 

En ningún momento la observancia del sábado es cuestionada, en ese episodio y en ningún otro. Toda la controversia radicaba en la forma de observar el Día del Señor. Jesús dejó claro que no vino a destruir la Ley o los profetas. En ningún momento Jesús aprueba una rebelión contra la Ley. Al contrario Jesús amplía y exalta aún más la Ley que Él mismo escribió. (Mateo 5:17, 18, 21, 22, 27, 28)

 

Piense:  “Al apartarse los Judíos del Señor, y dejar de apropiarse la justicia de Cristo por la fe, el Sábado perdió para ellos su significado. Satanás estaba procurando exaltarse y apartar a los hombres de Cristo, y trabajó para pervertir el Sábado, pues es señal del poder de Cristo”. El Deseado de todas las Naciones, pág. 262 – Ellen G. White.
 

Desafío: ”Si retrajeres del día sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová...” (Isaías 58:13, 14). Cuidemos de los intereses del Señor en su Día y nos deleitemos en hacer su voluntad.

 


 

Los Doce Apóstoles

MARTES - 12/4/2005
 

Hoy como en la antigüedad, el evangelio se había expandido con mucha rapidez, por esto hay necesidad de personas que estén comprometidas con el verdadero espíritu de la obra apostólica. Hoy, alguien puede recibir el nombre de apóstol sin ejercer la verdadera misión que el nombre requiere. Judas recibió el título de apóstol, mas no correspondió a su llamado. Traicionó a su Maestro. “¡Ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido” (Mateo 26:24)
 

La palabra apóstol quiere decir embajador, mensajero, enviado especial, alguien que representa a la persona que envía. (Pequeña Enciclopedia Bíblica 2ª edición 1968), no sin propósito, mas con la mayor de las responsabilidades, la predicación del Evangelio (Mateo 3:14) como nos dice la escritora Ellen G. White “ La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que en lo mas íntimo de su ser sean verdaderos y honestos; hombres que no teman llamar al pecado por su nombre; hombres, cuya conciencia sea tan fiel al deber como la brújula al polo, hombres que permanezcan firmes, aunque se desplomen los cielos”. (La Educación pág. 56, 57)
 

Tenemos hoy la oportunidad de ser, en el verdadero sentido de la palabra, embajadores de Cristo. El embajador tiene la mayor y más alta responsabilidad de trasmitir el mensaje tan fidedignamente enviada por su Soberano. Gran responsabilidad recae sobre nosotros, mas no debemos temer, pues el mismo que nos llamó de las tinieblas para su maravillosa luz, también nos capacitará para toda buena obra. Así como Cristo capacitó a sus discípulos, también nos capacitará para ser nosotros pescadores de hombres como ellos.

 

Piense:  Considerando que vivimos en el umbral de la historia de este mundo, Cristo nos envía con el último y especial mensaje de misericordia a una generación que se encuentra adormecida. El Gran Maestro nos llama para servir en su causa.


Desafío: ¿Qué es lo que falta en mí para que esté cumpliendo la misión que Cristo dejó para mí como discípulo suyo?

 


 

Jesús y Beelzebú

MIÉRCOLES - 13/4/2005
 

Delante de la acusación de que expulsaba demonios por el poder de Satanás, Cristo respondió usando parábolas para señalar ese engaño. Jesús dio comienzo a su declaración a partir de un principio general ilustrando con el auxilio de historias simples. La parábola presentada por Él aquí es una simple comparación (Marcos 3:23-30), tiene una única lección.
 

Jesús mostró que la acción de un demonio es una actitud hostil – siendo difícil imaginar que Satanás pudiese hostilizar a sus propios aliados. Aquellos que expulsan los demonios deben ser diferentes cuanto al poder, al interés, al propósito y a la naturaleza. Cristo era diferente de ellos, por y de hecho Él no tendría por qué estar en coligación con Satanás.
 

Cuanto a la blasfemia contra el Espíritu Santo, técnicamente, según los escribas, la blasfemia involucraba un abuso directo y explícito del nombre de Dios. Jesús, por lo tanto, enseña que la blasfemia también se caracteriza por la ofensa a Dios al atribuírsele a Satanás las obras del Espíritu Santo. (R. W. Champlin. vol. 1. El Nuevo Testamento Interpretado Versículo por versículo, pág. 683).

 

Piense:  “Al mismo tiempo en que Dios da prueba amplia para la fe, nunca remueve toda disculpa para la incredulidad. Todos los que buscan ganchos en que colgar sus dudas los encontrarán. Y todos los que se niegan a aceptar la Palabra de Dios y obedecerla antes que toda objeción haya sido removida, hasta que no haya mas lugar para la duda, jamás verán la luz”. (Ellen G. White, El Gran Conflicto, pág. 532).
 

Desafío: “La desconfianza en Dios es producto natural del corazón no renovado, que está en enemistad con Él” (ídem).

 


 

La Madre y los Hermanos de Jesús

JUEVES - 14/4/2005

 

Jesús necesitaba la comprensión de su familia, debería servir de apoyo, mas no fue así. De acuerdo con Ellen G. White, en El Deseado de todas las Naciones, pág 326 “Sus censuras [de los hermanos de Jesús] le herían en lo vivo y angustiaban su alma.” Como hermanos mayores, veían como siendo más importante defender la honra de la familia delante de la sociedad, que de oír las palabras de su hermano menor y correr el riesgo de ser excluidos de la convivencia social, principalmente en el círculo religioso. ¿Cómo podrían aceptar que alguien en su familia desafiase a las leyes, los líderes religiosos y aún fuese acusado de usar el poder de Belcebú para expulsar demonios? Querían que Él interrumpiese sus actividades, ni que para esto tuviesen que recurrir a la fuerza (Marcos 3:21 Para este propósito indujeron a María para persuadirlo.

 

Tal vez la respuesta de Jesús a la noticia de la llegada de sus parientes que estaban en la puerta pueda parecer demasiado ruda, Mas no, Él les quería enseñar algo con aquellas palabras; para Jesús, aquellos que estaban dispuestos a oírle y a obedecer a los mandamientos de su Padre eran más importantes que los familiares que lo rechazaban. Jesús había encontrado entre sus seguidores su verdadera familia. Personas que estaban dispuestas a oír sus palabras, y ofrecerle el apoyo necesario en los momentos difíciles y, estar aún, dispuestos a sufrir la humillación social para estar junto a Él.
 

Piense:  Los que son llamados a sufrir por amor de Cristo, que tienen que soportar injustos conceptos y desconfianzas, aún en el seno de la propia familia, pueden encontrar consuelo en el pensamiento de haber sufrido Jesús lo mismo. Él siente compasión por ellos, y los invita a ser sus compañeros, y a buscar alivio donde el mismo lo encontraba, en la comunión con el Padre”.El Deseado de Todas las Naciones, pág. 327
 

Desafío: “Si mantenemos con Él relaciones de parentesco, ¡con qué ternura deberíamos fijar nuestros ojos para los que son hermanos y hermanas de nuestro Señor! ¿No deberíamos estar listos a reconocer nuestras responsabilidades de nuestro divino parentesco? Adoptados en la familia de Dios, ¿no debemos honrar a nuestro Padre y nuestros parientes? (ídem).

 


 

Estudio Adicional

VIERNES - 15/4/2005
 

Marcos pintó un cuadro de insondable ministerio de la lucha de nuestro Señor en pro de hombres y mujeres pecadores. Es sorprendente los frecuentes ataques del maligno, en el ministerio de Jesús utilizando a los dirigentes judaicos. Consideremos ligeramente el persistente conflicto entre la autoridad de las tradiciones e interpretaciones erróneas. Vimos al propio Señor poniendo bases para el fundamente de la Iglesia llamando a los apóstoles. Estudiamos como el Señor perdonaba pecadores y que la esencia del evangelio eterno es la llave para toda cura divina. Quedamos perplejos con la defensa de reglamentos sabáticos por los hombres, por aquellos que nunca comprendieron el verdadero significado del sábado.
 

A continuación exponemos algunas razones de por que acontecía en la relación entre Jesús, los fariseos y escribas. Jesús tuvo muchos encuentros en las que marcaron la posición de Él con respecto a la conducta de ellos. Anotamos por lo menos cinco razones por las que Jesús no era aceptado por ellos:

1. Porque se atribuía a sí mismo prerrogativas divinas

3. Ejercía lo que ellos consideraban una perniciosa influencia sobre el pueblo

4. Se oponía a ellos

5. No honraba sus tradiciones

Nos vamos a detener un poco sobre la cuestión de la tradición: La palabra tradición significa costumbres que fueron trasmitidas de una generación a otra, quiere decir también de una persona a otra. La tradición involucra dos aspectos:

a. Un legado que es trasmitido

b. Depositarios, que quiere decir, personas que están en posición de preservar determinados valores o legados y trasmitirlos con éxito a sus sucesores.
 

En los evangelios parádosis es la interpretación oral acumulada en el Antiguo Testamento particularmente de la ley de Mosaica, dada por los escribas. Llamábase ley oral en los oráculos farisaicos y en la literatura rabínica. Cuando se trataba de transmisión, la palabra que se empleaba era cábala, que es equivalente a parádosis. Los fariseos y los rabinos consideraban que la ley oral era de origen divina, en pie de igualdad con la ley escrita y que tenía la misma autoridad. Aquí es donde entran las consideraciones sobre el sábado.
 

Los fariseos y escribas eran culpables de atribuir tradiciones meramente humanas a la revelación divina, las reglas humanas sobre los mandamientos de Dios. Los rabinos habían dividido la ley Mosaica, la Torá en 613 decretos separados, 365 de los cuales eran prohibiciones y 248 instrucciones positivas, en conexión con cada decreto. Así, para los judíos legalistas eran más importantes las acciones externas de una persona de lo que sus sentimientos personales.

 

Piense:  Es posible servir minuciosamente a Dios a través de una actitud externa (forma observable por las personas) y desobedecerle en la actitud interna, (intención, motivación o sentimiento real). Esto es hipocresía. La palabra hipocrités fue utilizada para significar no simplemente lo que se muestra en la actuación en el teatro, mas aquel cuya vida entera es una farsa destituida de verdad y sinceridad personal.
 

Desafío: Con demasiada frecuencia encaramos el sábado con una actitud pasiva, y no como una oportunidad de dar testimonio de la misericordia y del amor de Dios. ¿Cuál es su visión?.

 


 

 

 

 

Cortesía de UNASP [ http://www.escolanoar.org.br/espanhol/index.asp ]

Giulian Lopes Vasques, Glauber Araújo, Alexandre Matos, Jonai Honório, Cristian Vega Illanes (Alumnos del 3º año de Teología)
 

Actualización y Corrección: Dr. Pedro J. Martínez, (drmartinez@pmministries.com)

 


 

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