Sábado - 9/4/2005
Me
acuerdo cuando aún era niño, al frecuentar a la clase de Jardín de
infancia de mi Iglesia, los sábados, siempre cantábamos una música
que decía la letra: “El Sábado es un día feliz, un día feliz... Amo
cada Sábado”. Pienso que esta alegría que sentimos hoy cuando el
Sábado llega no era experimentada por las personas que vivían en la
época de Jesús, así como es el caso de algunas personas de nuestro
tiempo. Los líderes religiosos de la época – los escribas y fariseos
– hacían del Sábado un día de infortunio y desánimo. Un día sin
alegría en el cual el placer estaba considerado como algo superfluo.
Al curar en Sábado, en momento alguno Jesús trasgredió la Torah, mas
dejó que siguiera la tradición oral de los hombres. Las ordenanzas
Divinas habían sido substituidas por caprichos humanos. De acuerdo
con Isaías 42:21, Jesús vendría para engrandecer la ley, y tornarla
gloriosa. Su dignidad debería ser exaltada y no disminuida. Jesús
vino para “librar al Sábado de aquellas enfadoñosas exigencias que
lo habían transformado en una maldición en vez de una bendición”. –
El Deseado de Todas las Naciones, pág. 206. Por ese motivo Jesús
escogiera el Sábados para realizar sus curaciones. Quería mostrarles
una dimensión diferente, que va mas allá de los ojos humanos, se
proponía a enseñarles que es lícito hacer el bien en Sábado.
Al realizar estos milagros en Sábado, y consecuentemente causar
agitación entre los judíos y sus líderes, Jesús proclamara que
viniera para restablecer el objetivo primario que tenía el Sábado:
La alegría, y el regocijo de parte de los adoradores.
Piense:
“En
la obra de Dios, la enseñanza y la curación nunca deben separarse” –
Consejos sobre Educación, pág. 207. En todos los momentos en que
Jesús curó, principalmente en los Sábados, nunca dejó de enseñar que
el pecado no vale la pena. A más de restablecer la salud física,
también lo hacía con la salud espiritual. Siempre enseñó, a través
de sus actos, su inmenso amor por el hombre.
Desafío:
¿Estamos nosotros impidiendo que la alegría del Sábado se manifieste
en la vida de nuestro prójimo? ¿Actuamos como fariseos o como Jesús?
Vivamos plenamente la alegría del Sábado
Hecho para el
Hombre
Domingo - 10/4/2005
Ciertas personas han usado este episodio para mostrar que Cristo no
se interesaba por la manera como el sábado debería ser guardado, y
ni siquiera por su validad, por no haber reprendido a los discípulos
al coger espigas en este día de Sábado. Aquí ellos ven evidencias
del desinterés del Maestro por el Sábado. Dicen, en caso que este
fuese un día realmente especial, Cristo ciertamente los habría
reprendido por cometer tal acto. ¡Al final de cuentas, esto sería
pecado!.
Sin embargo, nunca debemos olvidar que al estar en desacuerdo con
los fariseos, no era sobre la Tora, la Ley de Dios; pero sí sobre
las leyes orales que estos habían desarrollado durante siglos. Coger
espigas de un campo era permitido por la Tora (ver Deut. 23:24, 25)
Por otro lado, la Mishná prohibía once tipos de actividades ligadas
a la producción de pan en sábado, esto incluía la cosecha de
espigas, según esto, los discípulos no estaban actuando de acuerdo
con las normas de los fariseos. Pero en cuanto al Tora ellos estaban
en armonía, no la habían transgredido. Cristo usa el ejemplo de
David: y si David que había tomado los panes de la preposición para
sí, contraviniendo la ley mosaica, no fuera condenado por esto,
cuanto más los discípulos, que no estaban trasgrediendo ningún
mandamiento divino. Podemos notar aquí que, aquellas normas o
tradiciones rabínicas no eran aprobadas por Cristo, mientras que la
ley mosaica a este respecto continuaba vigente. En estas cuestiones
necesitamos ser muy claros: Es necesario ser fiel a Dios antes que a
los hombres.
Piense: Muchos se atreven y creen que deben
servir de conciencia para los otros. Creen que es necesario dictar
lo que se debe o lo que no se debe hacer; a este respecto, Cristo
deja bien claro que “el Hijo del hombre es Señor aún del día del
Sábado”. Él es quién rige el Sábado y determina lo que se debe o no
hacer, y lo que es fuera de esto se torna dudoso. El Sábado fue
hecho para el hombre, mas es Cristo quién prescribe el
comportamiento humano en su relación con Él; y esto es lo que hizo
durante su vida aquí en la tierra.
Desafío: ¿Estoy haciendo yo, mi voluntad
durante el Sábado? ¿Elaboré un “Mishná” personal para regir la vida
de mis hermanos? ¡cuidado!.
El Hombre de la Mano Seca
LUNES - 11/4/2005
En el Evangelio de Marcos 3:1-6 leemos: entró Jesús en la Sinagoga;
y había allí un hombre que tenía seca una mano” (vers. 1). Lucas
añade que era la mano derecha (Lucas 6:6) En la sinagoga los
fariseos y los escribas estaban observando a Jesús para ver si
curaría a alguien en sábado para acusarlo de transgredir la Ley.
(Lucas 6:7) Lucas dice que Jesús conocía los pensamientos de ellos,
sus opositores y entonces llama al hombre de la mano seca y le dice
que se ponga al medio (Lucas 6:8) y mirando a los escribas y
fariseos, el Señor les pregunta: “¿Es lícito en día de sábado hacer
bien, o hacer mal? ¿salvar la vida o quitarla?” (Marcos 3:4) Los
reglamentos rabínicos permitían salvar una oveja herida, mas para
Jesús, la vida humana es más valiosa que la vida de una oveja. La
cuestión que Jesús levanta es: ¿sería posible encontrar razones para
curar una oveja y no curar a un hombre? Luego, “es lícito en sábado
hacer el bien” (Mateo 12:12).
La primera pregunta de Jesús afecta el corazón de los fariseos. “
¿Es lícito hacer el bien o hacer el mal?” Ciertamente ellos no
dirían que hacer el mal es lícito, ni tampoco dirían lo contrario.
En la óptica de Jesús dejar de hacer el bien es lo mismo que hacer
el mal. Jesús responde con la cura del hombre (Marcos 6:5) a lo que
los fariseos responden saliendo de allí y uniéndose a los enemigos
políticos, los herodianos, para conspirar entre ellos la muerte de
Jesús. (vers. 6)
En ningún momento la observancia del sábado es cuestionada, en ese
episodio y en ningún otro. Toda la controversia radicaba en la forma
de observar el Día del Señor. Jesús dejó claro que no vino a
destruir la Ley o los profetas. En ningún momento Jesús aprueba una
rebelión contra la Ley. Al contrario Jesús amplía y exalta aún más
la Ley que Él mismo escribió. (Mateo 5:17, 18, 21, 22, 27, 28)
Piense: “Al apartarse los Judíos del
Señor, y dejar de apropiarse la justicia de Cristo por la fe, el
Sábado perdió para ellos su significado. Satanás estaba procurando
exaltarse y apartar a los hombres de Cristo, y trabajó para
pervertir el Sábado, pues es señal del poder de Cristo”. El Deseado
de todas las Naciones, pág. 262 – Ellen G. White.
Desafío: ”Si retrajeres del día sábado tu
pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia,
santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios
caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,
entonces te deleitarás en Jehová...” (Isaías 58:13, 14). Cuidemos de
los intereses del Señor en su Día y nos deleitemos en hacer su
voluntad.
Los Doce Apóstoles
MARTES - 12/4/2005
Hoy como en la antigüedad, el evangelio se había expandido con mucha
rapidez, por esto hay necesidad de personas que estén comprometidas
con el verdadero espíritu de la obra apostólica. Hoy, alguien puede
recibir el nombre de apóstol sin ejercer la verdadera misión que el
nombre requiere. Judas recibió el título de apóstol, mas no
correspondió a su llamado. Traicionó a su Maestro. “¡Ay de aquel
hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a
ese hombre no haber nacido” (Mateo 26:24)
La palabra apóstol quiere decir embajador, mensajero, enviado
especial, alguien que representa a la persona que envía. (Pequeña
Enciclopedia Bíblica 2ª edición 1968), no sin propósito, mas con la
mayor de las responsabilidades, la predicación del Evangelio (Mateo
3:14) como nos dice la escritora Ellen G. White “ La mayor necesidad
del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres
que en lo mas íntimo de su ser sean verdaderos y honestos; hombres
que no teman llamar al pecado por su nombre; hombres, cuya
conciencia sea tan fiel al deber como la brújula al polo, hombres
que permanezcan firmes, aunque se desplomen los cielos”. (La
Educación pág. 56, 57)
Tenemos hoy la oportunidad de ser, en el verdadero sentido de la
palabra, embajadores de Cristo. El embajador tiene la mayor y más
alta responsabilidad de trasmitir el mensaje tan fidedignamente
enviada por su Soberano. Gran responsabilidad recae sobre nosotros,
mas no debemos temer, pues el mismo que nos llamó de las tinieblas
para su maravillosa luz, también nos capacitará para toda buena
obra. Así como Cristo capacitó a sus discípulos, también nos
capacitará para ser nosotros pescadores de hombres como ellos.
Piense: Considerando que vivimos en el
umbral de la historia de este mundo, Cristo nos envía con el último
y especial mensaje de misericordia a una generación que se encuentra
adormecida. El Gran Maestro nos llama para servir en su causa.
Desafío: ¿Qué es lo que falta en mí para que
esté cumpliendo la misión que Cristo dejó para mí como discípulo
suyo?
Jesús y Beelzebú
MIÉRCOLES - 13/4/2005
Delante de la acusación de que expulsaba demonios por el poder de
Satanás, Cristo respondió usando parábolas para señalar ese engaño.
Jesús dio comienzo a su declaración a partir de un principio general
ilustrando con el auxilio de historias simples. La parábola
presentada por Él aquí es una simple comparación (Marcos 3:23-30),
tiene una única lección.
Jesús mostró que la acción de un demonio es una actitud hostil –
siendo difícil imaginar que Satanás pudiese hostilizar a sus propios
aliados. Aquellos que expulsan los demonios deben ser diferentes
cuanto al poder, al interés, al propósito y a la naturaleza. Cristo
era diferente de ellos, por y de hecho Él no tendría por qué estar
en coligación con Satanás.
Cuanto a la blasfemia contra el Espíritu Santo, técnicamente, según
los escribas, la blasfemia involucraba un abuso directo y explícito
del nombre de Dios. Jesús, por lo tanto, enseña que la blasfemia
también se caracteriza por la ofensa a Dios al atribuírsele a
Satanás las obras del Espíritu Santo. (R. W. Champlin. vol. 1. El
Nuevo Testamento Interpretado Versículo por versículo, pág. 683).
Piense: “Al mismo tiempo en que Dios da
prueba amplia para la fe, nunca remueve toda disculpa para la
incredulidad. Todos los que buscan ganchos en que colgar sus dudas
los encontrarán. Y todos los que se niegan a aceptar la Palabra de
Dios y obedecerla antes que toda objeción haya sido removida, hasta
que no haya mas lugar para la duda, jamás verán la luz”. (Ellen G.
White, El Gran Conflicto, pág. 532).
Desafío: “La desconfianza en Dios es producto
natural del corazón no renovado, que está en enemistad con Él”
(ídem).
La Madre y los Hermanos de Jesús
JUEVES - 14/4/2005
Jesús necesitaba la comprensión de su familia, debería servir de
apoyo, mas no fue así. De acuerdo con Ellen G. White, en El Deseado
de todas las Naciones, pág 326 “Sus censuras [de los hermanos de
Jesús] le herían en lo vivo y angustiaban su alma.” Como hermanos
mayores, veían como siendo más importante defender la honra de la
familia delante de la sociedad, que de oír las palabras de su
hermano menor y correr el riesgo de ser excluidos de la convivencia
social, principalmente en el círculo religioso. ¿Cómo podrían
aceptar que alguien en su familia desafiase a las leyes, los líderes
religiosos y aún fuese acusado de usar el poder de Belcebú para
expulsar demonios? Querían que Él interrumpiese sus actividades, ni
que para esto tuviesen que recurrir a la fuerza (Marcos 3:21 Para
este propósito indujeron a María para persuadirlo.
Tal vez la respuesta de Jesús a la noticia de la llegada de sus
parientes que estaban en la puerta pueda parecer demasiado ruda, Mas
no, Él les quería enseñar algo con aquellas palabras; para Jesús,
aquellos que estaban dispuestos a oírle y a obedecer a los
mandamientos de su Padre eran más importantes que los familiares que
lo rechazaban. Jesús había encontrado entre sus seguidores su
verdadera familia. Personas que estaban dispuestas a oír sus
palabras, y ofrecerle el apoyo necesario en los momentos difíciles
y, estar aún, dispuestos a sufrir la humillación social para estar
junto a Él.
Piense: Los que son llamados a sufrir
por amor de Cristo, que tienen que soportar injustos conceptos y
desconfianzas, aún en el seno de la propia familia, pueden encontrar
consuelo en el pensamiento de haber sufrido Jesús lo mismo. Él
siente compasión por ellos, y los invita a ser sus compañeros, y a
buscar alivio donde el mismo lo encontraba, en la comunión con el
Padre”.El Deseado de Todas las Naciones, pág. 327
Desafío: “Si mantenemos con Él relaciones de
parentesco, ¡con qué ternura deberíamos fijar nuestros ojos para los
que son hermanos y hermanas de nuestro Señor! ¿No deberíamos estar
listos a reconocer nuestras responsabilidades de nuestro divino
parentesco? Adoptados en la familia de Dios, ¿no debemos honrar a
nuestro Padre y nuestros parientes? (ídem).
Estudio Adicional
VIERNES - 15/4/2005
Marcos pintó un cuadro de insondable ministerio de la lucha de
nuestro Señor en pro de hombres y mujeres pecadores. Es sorprendente
los frecuentes ataques del maligno, en el ministerio de Jesús
utilizando a los dirigentes judaicos. Consideremos ligeramente el
persistente conflicto entre la autoridad de las tradiciones e
interpretaciones erróneas. Vimos al propio Señor poniendo bases para
el fundamente de la Iglesia llamando a los apóstoles. Estudiamos
como el Señor perdonaba pecadores y que la esencia del evangelio
eterno es la llave para toda cura divina. Quedamos perplejos con la
defensa de reglamentos sabáticos por los hombres, por aquellos que
nunca comprendieron el verdadero significado del sábado.
A continuación exponemos algunas razones de por que acontecía en la
relación entre Jesús, los fariseos y escribas. Jesús tuvo muchos
encuentros en las que marcaron la posición de Él con respecto a la
conducta de ellos. Anotamos por lo menos cinco razones por las que
Jesús no era aceptado por ellos:
1. Porque se atribuía a sí mismo prerrogativas divinas
3. Ejercía lo que ellos consideraban una perniciosa influencia
sobre el pueblo
4. Se oponía a ellos
5. No honraba sus tradiciones
Nos vamos a detener un poco sobre la cuestión de la tradición: La
palabra tradición significa costumbres que fueron trasmitidas de una
generación a otra, quiere decir también de una persona a otra. La
tradición involucra dos aspectos:
a. Un legado que es trasmitido
b. Depositarios, que quiere decir, personas que están en
posición de preservar determinados valores o legados y
trasmitirlos con éxito a sus sucesores.
En los evangelios parádosis es la interpretación oral acumulada en
el Antiguo Testamento particularmente de la ley de Mosaica, dada por
los escribas. Llamábase ley oral en los oráculos farisaicos y en la
literatura rabínica. Cuando se trataba de transmisión, la palabra
que se empleaba era cábala, que es equivalente a parádosis. Los
fariseos y los rabinos consideraban que la ley oral era de origen
divina, en pie de igualdad con la ley escrita y que tenía la misma
autoridad. Aquí es donde entran las consideraciones sobre el sábado.
Los fariseos y escribas eran culpables de atribuir tradiciones
meramente humanas a la revelación divina, las reglas humanas sobre
los mandamientos de Dios. Los rabinos habían dividido la ley
Mosaica, la Torá en 613 decretos separados, 365 de los cuales eran
prohibiciones y 248 instrucciones positivas, en conexión con cada
decreto. Así, para los judíos legalistas eran más importantes las
acciones externas de una persona de lo que sus sentimientos
personales.
Piense: Es posible servir
minuciosamente a Dios a través de una actitud externa (forma
observable por las personas) y desobedecerle en la actitud interna,
(intención, motivación o sentimiento real). Esto es hipocresía. La
palabra hipocrités fue utilizada para significar no simplemente lo
que se muestra en la actuación en el teatro, mas aquel cuya vida
entera es una farsa destituida de verdad y sinceridad personal.
Desafío: Con demasiada frecuencia encaramos
el sábado con una actitud pasiva, y no como una oportunidad de dar
testimonio de la misericordia y del amor de Dios. ¿Cuál es su
visión?.
Cortesía de UNASP [ http://www.escolanoar.org.br/espanhol/index.asp
]
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