¿Por qué en la
pregunta del sacerdote él utiliza Hijo de Dios, y en la respuesta de
Jesús Él se auto-nomina Hijo de Hombre? ¿Que es lo que demuestra
sobre su divinidad de Cristo?.
Desafío:
La imaginación es un poderoso instrumento para el bien y para el
mal. Cierre los ojos e imagine la escena de este juzgamiento.
Procure visualizar a través de la descripción de Marcos 14,
contraste el bullicio del Sanedrín con el silencio de Jesús.
Pilato y los Líderes Religiosos
[ LUNES - 13/6/2005 ]
En el relato de Marcos, que narra de Cristo siendo
entregado para ser juzgado por Pilato destacamos algunos puntos:
Existía tensión entre los líderes judíos y Pilato, que gobernó
Judea, del 26 al 36 d.C. A veces prevalece la idea en el mundo
evangélico que fueron solo los judíos que crucificaron a Cristo, mas
esto no es correcto. Observemos que los romanos fueron los que le
golpearon, escupieron, se burlaron, abofetearon, azotaron y por fin
le crucificaron a Jesús. Ellos son tan responsables cuanto los
líderes religiosos judíos, de aquel horrendo crimen. Pilato no
estaba interesado en libertar a Cristo, pero si en utilizar a Aquel
prisionero, que sin una acusación formal fuera llevado hasta él,
para provocar a las autoridades romanas que les causaba tanto
malestar.
En el otro extremo estaba la arrogancia de los
líderes judíos que por la dureza de sus corazones, no reconocieron a
Jesús como el Mesías esperado. A la verdad, ellos fueron
co-participantes en la muerte de Cristo. Hay un gran peligro
espiritual cuando ponemos nuestros intereses por encima de la
voluntad de Dios, corremos el riesgo de utilizar métodos que están a
nuestro alcance para lograr nuestros propósitos en detrimento de la
justicia.
Piense: El Espíritu Santo estaba luchando con
Pilato, dándole la oportunidad de reconocer su propia convicción.
“¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?
preguntó Jesús. (Juan 18:34), ¿esto era la acusación de los
sacerdotes, o el deseo de recibir luz de Cristo que motivara la
pregunta de Pilato? (vs. 33) Este comprendió la intención de Jesús,
pero no quería reconocer la convicción que lo dominaba. “Por ventura
soy yo judío?” dice. “Tu nación y los principales sacerdotes te han
entregado a mi ¿Que has hecho?” (Juan 18:35).
Desafío: Y Usted, ¿que hará de Cristo en su
vida? Decida hoy por Jesús. Deje que Él le conduzca por su camino.
Gólgota
[ MARTES - 14/6/2005 ]
Jesús podría haber muerto de un ataque cardiaco, o
podría haber sido apedreado por alguna turba descontrolada, sin
embargo, la muerte de cruz fue a finalización perfecta del Plan de
Redención. ¿De quién fue la idea de la cruz? ¿De Dios o de Satanás?
La muerte en el madero fue la expresión máxima del sufrimiento
humano. Él sintió el límite de la angustia física y mental. Entre
tanto, Cristo sufrió más por el peso del pecado que por el
sufrimiento físico. Él fue juzgado como un trasgresor y crucificado
como uno de ellos.
En Juan 1:14 se nos dice que “El verbo se hizo carne
y habitó entre los hombres...”, Cristo cumplió su misión entre los
pecadores. Él nació, vivió y murió entre nosotros. “Yo no vine para
curar a los sanos sino a los enfermos”. Apenas un Dios que sabe lo
que sentimos puede tener empatía para interceder por el hombre ante
el Padre.
Piense: En cuanto los soldados hacían su
trabajo, “Su espíritu (de Jesús) se apartó de sus propios
sufrimientos para pensar en la terrible recompensa que les aguardaba
a sus perseguidores, Cristo se compadeció de ellos por su ignorancia
y culpa. Solo exhaló una súplica “Padre, perdónales, porque no saben
lo que hacen” (Lucas 23:34). Así Jesús estaba adquiriendo el derecho
a ser abogado e intercesor de los hombres en la presencia de Dios.
Esa oración de Cristo por sus enemigos abarcaba al mundo todo,
incluyendo cada pecador que hubiera vivido desde el principio del
mundo o fuese a vivir hasta la consumación de los siglos.
Desafío: Cierre los ojos e imagine la escena
de la cruz, repare en el sufrimiento, en la sangre, en el dolor
físico. Trate de pensar que esa cruz fue hecha para Usted, pero Él
tomó su lugar. La próxima vez que una tentación toque a su puerta,
procure hacer conciencia, de que existe un TENTADOR, por detrás de
esa TENTACIÓN; pero lo más importante es que está CRISTO que te
puede ayudar a ser un vencedor
El Significado del Calvario
[ MIÉRCOLES - 15/6/2005 ]
Un aspecto importante en relación al significado que
el Calvario tiene para nosotros, es comentado por Ellen G. White.
Ella dice: Que si “Satanás hubiese podido inducir a Cristo a ceder a
la mas leve tentación, o hubiese podido él llevarlo por un acto o
aún por un pensamiento a manchar su perfecta pureza, el príncipe de
las tinieblas habría triunfado sobre el Garante del hombre y habría
ganado para sí a toda la familia humana. Pero, aunque Satanás
pudiese angustiarlo, no podría contaminarlo; él podría causar
agonía, mas no envilecimiento. El tornó la vida de Cristo en una
larga escena de conflicto y pruebas; mas en cada ataque él perdía su
dominio sobre la humanidad”.- Profetas y Reyes, pág. 701.
En cuanto Cristo estaba en la cruz, su calcañal
estaba siendo herido por Satanás, pero al mismo tiempo Él estaba
aplastando la cabeza de la serpiente. Por medio de la muerte Él
destruyó al que tenía el imperio de la muerte; y resucitando abrió
las puertas de la sepultura para todos sus seguidores. “Ídem, 702.
Con relación al final de los tiempos, Ellen White
comenta, que Cristo sintió la angustia que ha de experimentar el
pecador cuando cese la misericordia de Dios y la puerta de la gracia
se cierre. Por causa del sentimiento de pecado, vino la ira de Dios
sobre Jesús, porque Él estaba sustituyendo al hombre, y bebió el
amargo cáliz del sufrimiento. – El Deseado de Todas las Naciones, p.
753.
A través de su vida y de su muerte, Jesús probó que
la justicia de Dios no termina con la misericordia. El pecado puede
ser perdonado, la ley es justa, pudiendo obedecerla nosotros. En el
Getsemaní, Dios dió al hombre una infalible prueba de amor. Ídem p.
762.
Piense: “Mas Cristo sin culpa tomó sobre sí
nuestro castigo, para que Él pudiese verdaderamente expiar nuestra
culpa, y destruir nuestro castigo”- San Agustín, citado en, Él
escogió los clavos”. Max Lucado, p. 68. “Este es el misterio de la
riqueza de la divina gracia para los pecadores; a través de una
maravillosa sustitución, nuestros pecados ya no son mas de nosotros,
mas de Cristo, y la integridad de Cristo no es mas de Él, sino, es
nuestra. – Martín Lutero, citado a la p. 68.
Desafío: ¿Cual es el significado de la cruz de
Cristo para Ud.? ¿Ella se ha transformado en el símbolo del
sacrificio expiatorio para su salvación? La respuesta es suya,
Acepte hoy esta invitación.
La Muerte de Jesús
[ JUEVES - 16/6/2005 ]
La muerte de Jesús fue la más trágica en la historia
de la humanidad, Cristo fue la persona que más sufrió en la historia
del mundo. Para tener una idea, lea los anales Asirios del rey
Tiglat Pileser III, donde las personas eran arrancadas sus pieles
estando aún vivas. Tome un tiempo y procure en algún Website, fotos
y descripción de diversos instrumentos de tortura de la Edad Media y
Usted verá que otras personas también sufrieron a la semejanza de
Jesús. Pero, ¿Que hizo a la muerte de Jesús tan extraordinario? Es
que Él murió la muerte segunda, y sufrió la completa separación de
Dios, aquella que sufrirán todos los que rechazan esta
misericordiosa salvación, pues dió su vida por todos, de todas las
épocas.
Ellen G. White, en su libro – El Deseado de Todas las
Naciones, pág. 83 escribió que “Cristo erguido en la cruz fue el
medio planeado por el Cielo para despertar en el pecador arrepentido
un sentimiento de malignidad del pecado” Dios escogió la cruz porque
sabía que sensibilizaría nuestros sentimientos.
Lo curioso es que había entre los judíos una
maldición para alguien que muriese colgado en una cruz ( (Deut.
21:23). Como entender esto: ¿Jesús, no la cruz fue maldecido por
Dios? Sí, en 2ª. de Corintios 5:21 se nos dice que Cristo , a pesar
de no haber conocido pecado, “se hizo pecado por nosotros” o sea, Él
recibió la execración divina contra el pecado en la persona de
Jesús. Si no fuese por el esfuerzo de Jesús, estaríamos todos y para
siempre entregados al reino de las tinieblas.
Piense: Toda la humanidad estaba en juego en
aquel día viernes 15 de Nisán del año 31 d.C. Jesús casi sin
fuerzas, soportó las tentaciones y venció al príncipe de las
tinieblas. Hoy también Ud. puede estar pasando por pruebas, pero
recuerde, que si Ud. Se mantiene con Cristo, la victoria le está
asegurada. (I Corintios 10:13).
Desafío: Procure meditar diariamente en los
momentos finales de la vida de Cristo y extraiga lecciones para el
resto del día.
Estudio Adicional
[ VIERNES - 17/6/2005 ]
¿Que representa la cruz para usted? Será que es
apenas un símbolo más que le recuerda un cierto tipo de misticismo,
una creencia, o hasta un tipo de amuleto de la suerte? Talvez la
respuesta sea yo no se. Pero una cosa es cierta, nuestra vida
cristiana depende mucho de nuestra comprensión de la cruz. “Cuan
pocos tienen una concepción de la angustia que dilaceró el corazón
del Hijo de Dios en el decorrer de sus treinta años de vida terrena.
(EGW. MM, 1995, pág. 139) Infelizmente, cada una de las personas se
aferran a la manera que les conviene, esto porque entienden la cruz
a la manera que les son estimuladas sus sentidos. Y este fenómeno
también sucede con muchas personas llamadas cristianas, por eso
viven una vida religiosa superficial.
Recordemos lo que se nos dice en 2ª. de Corintios
5:21, “Aquel que no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros,
para que en Él fuésemos hechos justicia de Dios”. Nosotros estábamos
condenados a muerte eterna, nuestro pecado es solamente nuestra, y
esto ocasionó la muerte de Cristo en la cruz. Todo sufrimiento
inflingido sobre Cristo fue una tentativa de Satanás para hacerlo
desistir de su propósito salvífico, pero más que eso, el sufrimiento
y la humillación de Cristo fueron así porque “nuestros sentidos
necesitaban ser vivificados para apoderarse del ministerio de la
piedad.” – Ellen G. White, El Deseado de todas las Naciones,
pág.660. El precio del pecado es la muerte (Rom. 6:23) Jesús pago
este precio. Si usted es libre hoy, es porque Jesús murió para
librarlo, porque Él nos amó primero. (I Juan 4:9).
Piense: Imagínese allí en el Gólgota, viendo a
Jesús crucificado, su cuerpo dilacerado por los azotes que sufrió. Y
ahora está con las manos clavadas en la cruz y todo eso por usted.
Pero en este momento usted mira a Cristo y le dice: Señor su muerte
para mí no tiene ningún sentido, ¿extraño no? Y es realmente
extraño, pero es exactamente eso que decimos a Jesús cuando
deliberadamente pecamos.
Desafío: Si usted está pasando por un momento
angustiante, medite en la cruz, pues “el poder de la cruz accionará
en Ud. los misteriosos resortes de esperanza y de reverencia de
adoración y de amor. Ángeles están observando y esperando, y
testificarán que “no sois del mundo” –EGW, MM. 1992, pág. 253.