Introducción
[ Sábado - 4/6/2005 ]
En estas
últimas semanas, estaremos estudiando mas intensamente los últimos
capítulos del libro de Marcos, y consecuentemente, la vida, muerte y
resurrección de Jesús. Cada paso andado, cada acto realizado,
palabra pronunciada, sus miradas dadas, son cargadas de elevado
significado. Los sentimientos y palabras de una persona presto a
morir, siempre despiertan interés. En esta semana, podremos
comprender más claramente el aspecto sustitutorio del sacrificio de
Cristo.
”Sintiendo quebrada su unidad con el Padre, temía que su naturaleza
humana no pudiese soportar el venidero conflicto con las potestades
de las tinieblas. En el desierto de la tentación, había estado en
juego el destino de la raza humana. Cristo había vencido entonces.
Ahora el tentador había acudido a la última y terrible lucha, para
la cual se había estado preparando durante los tres años del
Ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba
aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegarían
a ser finalmente de Cristo; él mismo sería derribado y desechado.
Pero si podía vencer a Cristo, la tierra llegaría a ser el reino de
Satanás y la familia humana estaría para siempre en su poder. Frente
a las consecuencias posibles del conflicto, embargaba el alma de
Cristo el temor de quedar separada de Dios. Satanás le decía que si
se hacía garante de un mundo pecaminoso, la separación sería eterna.
Quedaría identificado con el reino de Satanás y nunca más sería uno
con Dios.” (Elena G. White, - El Deseado de Todas las Gentes,
pág. 637-638)
Piense:
“... El concepto de
sustitución está en el corazón tanto del pecado cuanto de la
salvación. Pues la esencia de la salvación es Dios sustituyéndose a
sí mismo por el hombre. El hombre se declara contrario a Dios y se
coloca donde Dios merece estar. Dios se sacrifica a sí mismo por el
hombre y se coloca donde el hombre merece estar. El hombre
reivindica prerrogativas que pertenecen solamente a Dios. Dios
acepta penalidades que pertenecen al hombre solamente.” – John Stott,
La Cruz de Cristo, 144.
Desafío:
En cuanto Dios procura sustituir al hombre, el hombre procura
sustituir a Dios. En cuanto vemos a Dios cada vez más vuelto para
alcanzar al alma pecadora, ésta, procura elevarse sobre el Creador.
Como cristianos, nos compete ser seguidores de Cristo, humillándonos
como siervos debajo de Aquél que se hizo siervo por nosotros. A
pesar de traiciones, injusticias, desprecios, es nuestro deber ser
seguidores de Cristo.
El Complot para
traicionar a Jesús
[ Domingo - 5/6/2005 ]
Fueron
varios los factores que motivaron la ejecución de Jesús. Satanás
parece haber trabajado de muchas maneras y con muchas personas para
alcanzar su objetivo. Los líderes judíos se sentían amenazados por
Jesús. Algunas de las razones fueron: que sus enseñanzas eran
contrarias a las tradiciones que ellos enseñaban [principalmente las
curaciones en sábado], su denuncia sobre el carácter hipócrita que
ellos acariciaban, la popularidad de Jesús que era mayor que la de
ellos, y su prerrogativa divina [Él decía ser el Hijo de Dios, mas
ellos lo negaban]. Un mes antes de la pascua, los dirigentes
convocaron a una reunión del sanedrín y Caifas decretó la prisión y
la muerte de Jesús. Jesús se retiró con sus discípulos hacia la
aldea de Efraín porque aún no había llegado su hora.
Un poco antes de la pascua, Jesús tomó rumbo a Jerusalén y pasando
por Jericó, se detuvo en Betania. En la cena, en la casa de Simón,
Jesús fue ungido por María. El espíritu mercenario de Judas, en
contraste con el desprendimiento de María y la aparente indulgencia
de Jesús para con aquella ofrenda “extravagante” lo dejó
profundamente irritado. Decidió hacer algo, él sabía que Jesús
estaba siendo buscado por el sanedrín. Aprovechó la oportunidad para
planear la traición a Jesús.
En la entrada triunfal a Jerusalén, Jesús enfrenta varias veces a
los escribas, fariseos y saduceos. El odio de ellos aumenta. No
encuentran a Jesús, por esto ellos se reúnen nuevamente, necesitaban
de algún modo detener a Jesús para darle muerte después de la
fiesta, decidieron también quitar la vida a Lázaro (Juan 12:10) En
esta situación Satanás conduce a Judas hasta el sanedrín. A su vez,
Judas conduce a los perseguidores hasta donde estaba Jesús, y lo
entrega por 30 monedas de plata.
Piense:
“El que se había
conmovido siempre por el infortunio humano, que había sanado al
enfermo, devuelto la vista al ciego, el oído del sordo y el habla al
mudo, el que había alimentado al hambriento y consolado al afligido,
fue expulsado por el pueblo al cual se había esforzado por salvar.
El que anduvo sobre las agitadas olas y con una palabra acalló su
rugiente furia, el que echaba fuera demonios que al salir reconocían
que era el Hijo de Dios, el que interrumpió el sueño de la muerte,
el que sostuvo a miles pendientes de sus palabras de sabiduría, no
podía alcanzar el corazón de aquellos que estaban cegados por el
prejuicio y el odio, y rechazaban tercamente la luz” – (Elena G.
White, El Deseado de todas las Gentes, p. 500.)
Desafío:
Existe esperanza para todos que, confesando sus pecados y negándose
a sí mismos, deciden tomar su cruz y seguir a Jesús.
Tome la suya y sígalo
!!.
La Última
Cena
[ LUNES - 6/6/2005 ]
Marcos 14:25
dice: “De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid,
hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios”. Hablar de
muerte es siempre descorazonador, aún mas si ésta muerte es nuestra,
con este pensamiento en mente, es válido recordar que, al distribuir
los símbolos de la cena, Cristo respiraba la atmósfera de su
sacrificio y muerte.
Y hoy, ¿cuantos realmente tienen consciencia del significado de
aquellos símbolos? De hecho, ¿Que representa comer la carne y beber
la sangre de Jesús? El principal sentido es que tomar parte de estos
símbolos implica recibir a Jesús como Salvador personal. Pero el
versículo también presenta a un Cristo visionario, que ve la
conquista futura en detrimento del sufrimiento momentáneo, un Cristo
que ya imagina un “nuevo” sabor para el jugo del fruto de la vid. Y
ahora, la misma bebida que, antes prefiguraba la muerte dolorosa del
cordero de Dios, será, entonces servida en conmemoración de la vida
eterna.
Como anfitrión del “Reino de Dios”, solo Jesús tiene la autonomía de
escoger sus ilustres invitados. Así como nos invitó a la
coparticipación de sus sufrimientos, hoy El nos invita para brindar
la victoria en los cielos. “En aquel día”, la sed que el desierto de
esta vida nos hace sentir tendrá su fin, pues manos laceradas nos
entregarán el cáliz en nuestras manos para entonces saciarnos. Demos
loores al Señor, pues para este día nos reservó un lugar junto a su
mesa.
Piense:
Cristo superó el
sufrimiento pensando en el regocijo futuro que éste le
proporcionaría a Él y a sus fieles. ¿No sería ésta también la mejor
manera de sobrepujar a las turbulencias de la vida rutinera que
pasamos?
Desafío: Busque
un amigo o a alguna persona que necesite de este mensaje.
El
Fracaso de Pedro
[ MARTES - 7/6/2005 ]
Los
discípulos esperaban que Jesús fuera aquel que redimiría a Israel (
cf. Lucas 24:21) Cuan grande debe haber sido la decepción de ellos
al ver a su Maestro siendo preso, juzgado, condenado y por fin
muerto en un madero. Fue por eso que Jesús les había dicho: “Todos
os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al
pastor, y las ovejas serán dispersadas”. (Marcos 14:27).
Talvez la pregunta clave para el entendimiento de este relato sea
“¿Alguien podría encontrar en Jesús motivo para escándalo?”Las
respuestas son muchas. La misma Biblia se refiere a la cruz como un
escándalo, ¿cómo podría un ser humano perfecto, que jamás cometió un
único pecado llevar sobre sí tanta maldición y sufrimiento?, a
semejanza de los discípulos, nosotros somos muchas veces llevados a
pensar que siguiendo a Jesús obtendremos prosperidad temporal, pero
la realidad es que ni siempre es fácil seguir a Jesús. Para seguirle
nosotros debemos renunciar el propio “yo”, que es una prueba para la
carne, y un conflicto con las fuerzas espirituales del mal.
El hombre puede escoger los placeres de la vida y vagar
indefinidamente sobre los mismos, pero la determinación de seguir a
Jesús, significa “tomar su cruz” y compartir con sus sufrimientos.
La pregunta que permanece es: ¿Queremos nosotros ser participantes
del escándalo de la cruz?
Piense:
Tenemos que
reconocer que por veces es fácil decir : “Jesús, ya tomé mi cruz,
dejo todo y te sigo a ti”, más es muy diferente seguirle cuando
renunciamos al yo, y cuando día a día nos resistimos a las
tentaciones carnales y mundanas. Fue esto que ocurrió con Pedro, él
reivindico vehementemente su lealtad. En su mente era inconcebible
la idea de que un día negaría a su Maestro que tanto amaba, pero él
fracasó.
Querido lector, si Usted es una persona que tiene el propósito de
seguir a Cristo, sepa que es fácil perder el sentido de nuestras
propias flaquezas así como la real medida de nuestras fuerzas, hasta
que seamos probados en nuestra propia experiencia. Pero la historia
no termina con el fracaso de Pedro, la compasiva mirada de Jesús lo
transformó y él experimentó el verdadero milagro de la conversión.
Desafío: Cuando
en medio de nuestros pecados, arrepentidos volvemos nuestra mirada
hacia Cristo, somos por Él perdonados, transformados y justificados.
Él nos levanta, permanece a nuestro lado y nos da fuerzas para
resistir a las tentaciones y a las pruebas que nos sobrevienen.
¿Vuelve Ud. los ojos hacia Jesús cuando cae en tentación? ¿o se ha
prometido a Ud. Mismo nunca mas practicar este pecado?. Mi deseo y
mi oración es que busque cada día fuerzas en Jesús para resistir al
mal y que Ud. Permanezca con Jesús en su caminata rumbo al hogar
celestial.
¡ABBA!
[ MIERCOLES - 8/6/2005 ]
Cristo,
cuando en aflicción en el Getsemaní, clamaba Haba, Padre. Ésta
expresión, Haba en la mentalidad oriental, es mucho mas de Aquel que
tiene responsabilidad de guardar, sustentar y ayudar a los miembros
de la familia. “Es una expresión cariñosa de lenguaje infantil, que
se aprende a decir luego que es destetado, que quiere decir papito
querido, demostrando así confianza, obediencia y amor. Haba también
era una expresión muy reverente de invocar una divinidad” (Dic.
Inter. De Teología del N.T. Lothar/Colin Brown. Ed. 2002, vol. II,
pág. 1500)
Podemos aprender mucho con la declaración de Cristo clamando
cariñosamente a Dios en el momento mas difícil de su vida terrena.
Cristo sabía en quién creía, y estaba seguro de que era poderoso
para ayudarlo. En aquel momento, no estuvo desesperado, mas creyó
solamente. Este es el gran ejemplo a ser imitado. Hay un dictado
popular que dice: Es en la oscuridad, que se revela el carácter de
una persona. También podemos afirmar, que en los momentos mas
difíciles de la vida del ser humano es donde él demuestra su fuerza.
Proverbios 24:10 confirma esa idea cuando dice: “Si te muestras
débil en el día de la angustia tu fuerza será reducida”.
En los momentos mas difíciles de la vida de nuestro Salvador, cuando
sintió la largura, la profundidad y la densidad de la oscuridad del
abismo que lo separaba del Padre, clamó Haba, con una simplicidad de
niño, mas con una fe de gigante. Cristo mostró que su verdadera fe
provenía del Padre, y por eso tuvo fuerzas para continuar hasta el
final. En aquel momento, Él fue tentado a apartarse de su misión.
Empapado en sangre por la inconmensurable angustia de su alma, “no
pudiendo ver mas allá de la tumba, llegó a decir: “Mi alma está muy
triste, hasta la muerte”. (Mateo 26:38) Sin embargo resistió hasta
la muerte, y muerte de cruz. Si consideramos a Cristo como nuestro
fiel ejemplo en todas las cosas, también clamaremos “ABBA”, en los
momentos más difíciles de nuestra existencia.
Piense:
Los discípulos no
tenían la intención de abandonar a su Maestro en aquel momento de
dolor mas por la falta de preparación sucumbieron ante la prueba.
Talvez estemos durmiendo a semejanza de los discípulos y no tengamos
la intención de abandonar a Cristo en los momentos de pruebas, sin
embargo, solo resistiremos, si a la manera de Jesús, estuviéremos
constantemente clamando Haba, Padre. Pues así como Dios envió al
ángel Gabriel para socorrer a Cristo, después de la gran angustia,
también enviará ángeles en nuestro auxilio, para fortalecernos,
hasta la venida de Cristo. Que las palabras finales de nuestra vida
sean las mismas pronunciadas por Cristo en aquella noche. “...no
estoy sólo, porque el Padre está conmigo” (Juan 16:32).
Desafío: Cristo
es nuestro ejemplo fiel, y así como Él delante de las pruebas venció
para reinar en la gloria de su Padre, también venceremos por la fe
en Él para reinar con Jesús. Estemos firmes pues la promesa es fiel
y verdadera. “Se fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la
vida” (Apoc. 3:11).
El
Arresto de Jesús
[
JUEVES - 9/6/2005 ]
“En compañía
de los discípulos, el Salvador se encaminó lentamente hacia el
huerto del Getsemaní. La luna de Pascua, ancha y llena, resplandecía
desde un cielo sin nubes. La ciudad de cabañas para los peregrinos
estaba sumida en el silencio”.( Ellen G. White – El Deseado de Todas
las Gentes, pág. 636) Este era el escenario en la noche en que fuera
arrestado. El Salvador estaba diferente, su semblante cargado y
preocupado. Él sabía lo que le esperaba. Invita a sus discípulos mas
queridos para subir al huerto para que se unieran en oración. Y es
en este mismo lugar que fue arrestado.
En el arresto de Jesús, podemos destacar por lo menos tres puntos
importantes: 1) La agonía de estar separado del Padre en el
Getsemaní, Cristo dejó de sentir la presencia de su Padre, estaba
cargando los pecados de todos los hombres, aún así no desistió. 2)
El poder de librarse de sus captores, Jesús tenía todo el poder de
verse libre de toda aquella situación, toda la agonía que estaba
sintiendo podía ser dejada de lado. Aún así Él decidió permanecer
firme en el propósito de salvar a la humanidad. 3) La traición de
sus mejores amigos, Incluso Judas que lo traicionó deliberadamente a
su Maestro, podemos afirmar que los demás discípulos también dejaron
a Jesús. En la hora de su arresto, Jesús fue abandonado por todos,
aún el mismo Dios, el Padre veló su rostro por causa de los pecados
que llevaba sobre sí, mas abandonado por todos, Jesús prosiguió su
tortuosa senda para poder rescatarnos.
En el arresto de Jesús podemos vislumbrar el amor que Cristo sintió
por la humanidad caída. Aún así, separado del Padre, Jesús bebió
nuestro amargo cáliz. A pesar de poseer el poder de librarse en
cualquier momento, Cristo decidió morir por nosotros permaneciendo
firme en sus propósitos.
Piense:
Jesús te ama, fue
por eso que sufrió el arresto, el azote y la muerte.
Desafío: Mi
caro lector, me gustaría desafiarlo hoy para juntos dar una mirada a
través de la fe, y contemplar el inmenso amor del Hijo de Dios.
¿Quiere Ud. Subir al huerto del Getsemaní y ver a Jesús sufriendo la
ignominia por Ud. Y por mí?.
Estudio Adicional
[ VIERNES - 10/6/2005 ]
La
conspiración contra Jesús: Una mujer derramando a.m. precioso
ungüento sobre su cabeza. Judas vendiendo a su Maestro por algunas
monedas de plata. Cristo prediciendo quién será el traidor. La
última cena con los discípulos, la negación de Pedro y su arresto,
son narraciones que expresan la pasión de Cristo.
A pesar de la vida extraordinaria de Jesús, fue en los días finales
de su vida terrena, en su agonía, muerte y resurrección, que se
concentra la atención de la humanidad. (Champlin el NT. Interpret...)
Marcos, en su especie de agenda de los relatos de Cristo, añade
detalles extraídos de consultas personales con los propios apóstoles
“Los mundos que no habían caído y los ángeles celestiales habían
mirado con intenso interés mientras el conflicto se acercaba a su
fin. Satanás y su confederación del mal, las legiones de la
apostasía, presenciaban atentamente esta gran crisis de la obra de
redención.” – (Ellen G. White, El Deseado de Todas las Gentes, pág.
642).
Piense:
Contemplando al
crucificado Redentor, comprendemos mas plenamente la magnitud y el
significado del sacrificio realizado por la majestad del cielo. El
Plan de Salvación crece a nuestros ojos, y la idea del Calvario
despierta sagradas emociones en nuestra alma. En el corazón y en los
labios se han de hallar loores a Dios y al Cordero, pues el orgullo
y el culto a sí mismo no pueden medrar en el alma que conserva
siempre viva en la memoria las escenas del Calvario.
Desafío: Judas
el traidor no olvidó la parte que debía desempeñar al entregar al
Maestro. Pedro, por su vez, negó al Salvador. Cada día que amanece
es un día de desafíos para nosotros, no sabemos lo que será de
nuestra vida. ¿Con que frecuencia le hemos negado una comunión
íntima a Jesús?. Cuan importante es que mantengamos nuestra comunión
con Cristo cada día
Texto:
Cortesía de UNASP [
http://www.escolanoar.org.br/espanhol/index.asp
]