INTRODUCCIÓN:
[ Sábado - 28/5/2005 ]
Cuando nos
deparamos con los hechos de nuestros días, percibimos que la
conclusión de la predicación del evangelio es la mayor necesidad
para el breve retorno de Jesús. Al comienzo del siglo XVIII, la
Biblia había sido traducida para 71 idiomas. En 1985 eran 1829
lenguas. Hoy restan pocos pueblos en el mundo que no tienen acceso
en su propio idioma.
En el
estudio de la lección de esta semana, que se centra en primer lugar
en Marcos 13.10, el texto declara la necesidad de una pronta actitud
de nuestra parte. Pide que salgamos de la inercia hacia una acción
global, a partir de nuestro círculo de influencia. La predicación
del evangelio es mas que una elección, es algo urgente, sobre todo
una acción imperativa. Ciertamente, la motivación de nuestro amor
por Cristo, y a nuestros semejantes así como la certeza de un mundo
mejor, tendrá como resultado una mayor expansión de la Palabra de
Dios, y ese mensaje, cada vez más presente en la vida de las
personas, preparará al mundo para el retorno de Jesús.
Piense:
En cuanto
vigilamos, aguardando la venida del Señor, debemos trabajar
diligentemente. Saber que Él está a las puertas, debe llevarnos a
trabajar con más dedicación por la salvación de nuestros semejantes.
Ellen G. White, -Vida de Jesús pág. 180.
Desafío:
Así como declara nuestro propio nombre (Adventistas del Séptimo
Día), es que usted y yo debemos hoy ser embajadores de las verdades
bíblica y del breve retorno de Jesús donde quiera que estemos.
Las Preguntas de los
Discípulos
[ Domingo - 29/5/2005 ]
La
comprensión de la pregunta que los discípulos hicieron a Jesús en
Marcos 13:4, nos da mayor luz sobre el discurso escatológico de Él,
ésta declaración hecha a los escribas y fariseos “He aquí vuestra
casa os es dejada desierta” (Mateo 23:38), dejó a los discípulos
perplejos. La magnificencia del templo parecía contrariar tal
pronóstico. ¿Qué es lo que llevaría un lugar tan espléndido a quedar
desierto?. Ellos llaman la atención de Jesús hacia la construcción
del templo y la respuesta que oyeron fue aún mas intrigante. “De
cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea
derribada” (Mateo 24:2).
Los
discípulos inmediatamente relacionaron la destrucción del templo con
el establecimiento del reino Mesiánico por Jesús. Solamente un
acontecimiento como ese podría explicar el hecho de la destrucción
de Jerusalén. Para los discípulos, eso sería el fin. Para
Jesús la destrucción tenía un fin. Una finalidad: La de
promover el Plan de Dios. En Mateo 23:37, Jesús dice que la
oportunidad de gracia para Jerusalén estaba llegando a su fin,
porque ella misma había rechazado ese ofrecimiento de su gracia.
Entre tanto, aún debería ocurrir muchos hechos antes que Jesús
estableciese su Reino. Parecía que los discípulos no soportarían tal
revelación. Entonces, Jesús une los dos acontecimientos en su
respuesta a la pregunta de los discípulos.
Él habla
sobre las señales que antecederían a la destrucción de Jerusalén, y
sobre las señales de su Segunda Venida, así como de las señales que
se aplican a los dos acontecimientos. La importancia de las señales
está en el hecho de que los primeros se cumplirían antes de la
destrucción de Jerusalén. Realmente, ella fue destruida tal como
había sido predicha. Eso nos da la certidumbre de que Jesús vendrá
por Segunda vez, pues las señales nos indican hacia ese
acontecimiento.
Piense:
“Cristo va a
venir en las nubes y con grande gloria. Le acompañará una multitud
de ángeles resplandecientes... Vendrá para honrar a los que le
amaron y guardaron sus mandamientos, y para llevarlos consigo. No
los ha olvidado ni tampoco ha olvidado su promesa... Aún un poco
más, y veremos al Rey en su hermosura. Un poco más, y enjugará toda
lágrima de nuestros ojos. Un poco más, y nos presentará delante de
su gloria irreprensibles, con grande alegría”. Ellen G. White, El
Deseado de Todas las Gentes, pág. 586.
Desafío:
Propongámonos seguir hoy el consejo de Jesús, levantemos nuestra
cabeza y contemplemos que, nuestra redención se aproxima!
Señales del fin
[ LUNES - 30/5/2005 ]
Jesús
describe algunos eventos que ocurrirían antes de su breve retorno.
Podemos dividir esta sección en dos bloques. El primero se refiere a
los acontecimientos generales que ocurrirían como: guerras,
terremotos y hambres (Marcos 13:5-8) Estos constituyen el tipo de
perturbaciones que ocurrirán en el fin del mundo. Jesús confirma
estos sucesos como haciendo parte del plan de Dios. Estos no indican
la interrupción de ese plan, al contrario, muestran su ejecución.
En los
versículos 9 al 13, se cambia el foco de atención, saliendo de los
eventos conocidos como expectativas apocalípticas, para fijarse en
las amarguras específicas que los discípulos de Jesús deberán sufrir
en el transcurso de su misión en el mundo. La oposición vendrá de
todos los lados, inclusive de la propia familia (vs. 12) Existe un
llamamiento para una preparación diaria, para la recepción del poder
del Espíritu Santo, y para ahorrarnos la preocupación con los
difíciles momentos que tendremos al frente. Así solamente aquellos
que se consagran a Dios diariamente estarán preparados. (Hurtado
Larry W. – El Nuevo Comentario Bíblico Contemporáneo Marcos- 229,
230.
A parte de
esto, el énfasis no está en los indicadores del fin, pero sí en la
predicación del evangelio a todo el mundo (vs. 10). El verbo es
“kerusso” predicar, proclamar, heraldo. Estos verbos sugieren fuerza
que debe acompañar a quién se empeña en tal obra, o sea, el poder
del Espíritu Santo. Reciben el auxilio divino para la evangelización
y el cumplimiento de la misión. – SDA Bible Commentary, vol. 5, Pág.
651.
Piense:
Dios requiere
que toda persona sea obrera en su viña. Vosotros debéis entregaros a
la obra que os ha sido encomendada y hacedla fielmente. Si cada uno
de vosotros fueseis un misionero vivo, el mensaje para este tiempo
sería aceleradamente proclamada en todos los países, a cada pueblo,
y nación , y lengua.- - Ellen G. White, Testimonios Selectos, Vol.
3, pág. 71.
Desafío:
Todo verdadero discípulo nace en el reino de Dios como misionero.
Ellen G. White, - El Deseado de todas las Naciones, pág. 138.
¿Qué estoy haciendo para que el evangelio sea predicado y que Cristo
vuelva luego?.
La Caída de Jerusalén
[ MARTES - 31/5/2005 ]
Jesús estaba
al final de su ministerio en la tierra y en sus últimas palabras
hizo un sermón escatológico sobre el “fin de los tiempos”, tanto
para los judíos de su época, así como una aplicación al tiempo del
fin, que antecedería a su Segunda Venida a esta tierra.
La caída de
Jerusalén ya había sido profetizado algunos siglos antes de Cristo
por el profeta Daniel (Daniel 9:26-27), y ahora confirmada por el
mismo Señor Jesús. En sus palabras, Cristo estaba advirtiendo a los
cristianos a que saliesen de la ciudad, porque ella sería totalmente
destruida por el ejército romano. Algunos años mas tarde,
precisamente en el año 70 d.C. el ejército romano bajo el comando de
Tito, invadió la ciudad destruyéndola completamente conforme había
sido predicha. Sin embargo ningún cristiano murió, pues, dieron
oídos a las palabras de Jesús.
“En el año
66 después de Cristo ellos abandonaron la ciudad y el país en la
dirección del Oriente. En Pela, región de Decápolis, ellos
encontraron un nuevo lugar para habitar. Muchos también salieron
para los campos misioneros. De esta manera la Palabra Profética del
Señor los preservó” (Pohl, Adolf, Comentario Esperanza, El Evangelio
de Marcos, 373. Las personas que permanecieron en la ciudad durante
la invasión del ejército romano perecieron. Millares y millares de
judíos fueron muertos en aquel año.
Piense:
“La longanimidad de
Dios para con Jerusalén apenas confirmó a los judíos en su obstinada
impenitencia. En su odio y crueldad para con los discípulos de Jesús
rechazaron el último ofrecimiento de misericordia. Dios entonces
apartó de ellos su protección retirando el poder que restringía a
Satanás y sus ángeles, de manera que la nación quedó bajo el control
de su jefe a quién habían escogido” – (Ellen G. White, Gran
Conflicto, Págs. 25-26).
Desafío:
Estamos viviendo los últimos días de la historia de este mundo, muy
en breve vendrá la destrucción de esta tierra. Las advertencias de
Cristo fueron dadas a todos los cristianos sobre cuales se deberían
centrar nuestras actitudes correctas concernientes a los últimos
acontecimientos. Como los cristianos primitivos, debemos estar
atentos obedeciendo a las orientaciones dejadas por Jesús para
nuestra salvación.
La Segunda Venida
[ MIÉRCOLES - 1/6/2005 ]
En todas las
épocas y lugares, a lo largo de la historia, encontramos el ejemplo
de hombres que, a semejanza de Thomas Edison, fueron persistentes en
su objetivo. Ellos usaron las dificultades como peldaños para su
crecimiento y, de ese modo, “se hizo luz”.
Las evidencias demuestran que las advertencias de Jesús a sus
seguidores tuvieron el propósito de ponerles las miradas de los
discípulos vueltos hacia la dirección correcta – una focalización
definida.
Edison
focalizó bien su objetivo al inventar también la lámpara eléctrica
(foco).Es fascinante como Jesús nos habla de las dificultades, no
para que andemos “ansiosos en cuanto al futuro” (Mat. 6:25 ;
8:25,26) pero sí para que tomemos nuestras “lámparas” y vigilemos
con prudencia (Mat.25:1, 13). Entre tanto, con aquella ternura que
le es tan peculiar, Cristo procura que fijemos nuestros ojos en la
dirección correcta – su Segunda Venida (Marcos 13:29) Si nuestro
corazón y nuestra mente estuvieren en esos acontecimientos
(Colosenses 3:2) serán mas que una advertencia que nos ayudarán a
mantenernos despiertos y vigilantes. Nuestro “tesoro” será la venida
de Cristo, donde nuestro corazón también estará (Mateo 6:21) Es por
esa razón que debemos perseverar hasta el fin para que podamos ser
salvos. (Marcos 13:13).
Piense:
“Aún un poco más, y
veremos al Rey en su hermosura. Un poco más, y enjugará toda lágrima
de nuestros ojos. Un poco más y nos presentará “delante de su gloria
irreprensibles, con grande alegría.” (Judas 24) – Ellen G. White, El
Deseado de todas las Gentes, 586.
Desafío:
Tomás Edison tenía el firme propósito en descubrir la lámpara (el
foco) y fue incansable en la ejecución de sus tentativas hasta
encontrar su “tesoro”. ¿Está usted dispuesto a focalizar en la
Segunda Venida de Cristo y hacer su parte y que en esta semana
realmente pueda experimentar ese gozo?.
Esperando su Venida
[ JUEVES - 2/6/2005 ]
No sabemos
cuando Jesús retornará a este mundo, solamente el Padre lo sabe
(Marcos 13:32), si Dios hubiese señalado el día y la hora de este
acontecimiento glorioso, era solo programar nuestro despertador y
listo, cuando sonase la señal, entonces, comenzaríamos con nuestra
preparación para el retorno de Jesús. Lo que olvidamos con
frecuencia, es que si dejamos nuestra preparación para última hora,
podremos tener una desagradable sorpresa. Imagine la escena de un
matrimonio, Si los novios comenzaran los preparativos dos días antes
de la ceremonia, ¿podrán realizar todo conforme a los sueños de
ellos?, creo que no; la preparación requiere de mucho tiempo.
Nuestra preparación exige tiempo.
Cuando
estaba presto a pasar por las estrechas calles de Jerusalén,
cargando una pesada cruz sobre sus hombros, Jesús exhorta a todos a
vigilar preparándose individualmente, usando como ejemplo una
higuera. Jesús dice que debemos estar a sobre aviso, es más, debemos
orar siempre. Jesús quería enseñar a sus discípulos que muy en breve
volvería a este mundo, y que todos deberían prepararse, vigilando y
orando. Al dar esta orden Cristo determina que cada persona es
responsable por sí misma. Da autoridad para que cada uno haga lo
mejor, pues la recompensa vendrá.
Lo
preocupante es que no notamos que las ramas de la higuera se
renuevan cada día. Tampoco notamos que el tiempo está pasando. Esto
parece mostrar que no estamos vigilando, y tal vez ni preparándonos.
Jesús exhorta
para que todos nosotros vigilemos. (Marcos 13:37).
Piense:
En sus enseñanzas
Cristo relacionaba con la advertencia del juicio y la invitación de
la gracia” Ellen G. White, Parábolas de Jesús, p. 212 Al
citar la parábola de la higuera, Jesús estaba queriendo mostrar dos
cosas relacionadas con su Segunda Venida a la tierra. La primera es
que para algunos Él vendrá como Salvador, y para otros, vendrá como
Juez. Él no quiere que perezcamos, por eso nos exhorta para que
oremos y vigilemos. En otras palabras Jesús dice que nos debemos
preparar para su Venida, que está a las puertas. (Marcos 13:29)
Desafío:
“Cuando estudié en el Instituto Adventista de Ensino de Minas
Gerais, nuestro Director General que actualmente trabaja en el
Educandário Espíritu-Santense, el profesor Elías Germanowickz,
siempre nos decía la siguiente frase a cada puesta del sol del día
viernes: “Estamos un sábado más próximo de la eternidad”.
Reflexione, Ud. Está más próximo de la eternidad o de la
condenación. Jesús tan solamente dice “vigilad” Prepárese para este
gran día, este listo para no ser tomado de sorpresa.
Estudio Adicional
[ VIERNES - 3/6/2005 ]
Durante esta
semana estudiamos sobre las “predicciones del fin”. El capítulo 13
de Marcos debe ser analizado en paralelo con Mateo 24 y Lucas 21.
Cristo desea que sus seguidores permanezcan fieles y estén
preparados para recibirlo. Jesús no respondió a sus discípulos
hablando por separado de la destrucción de Jerusalén y del gran día
de su venida.
Todo este
discurso fue dado, no solamente para los discípulos sino también
para todos los que habrían de convivir con estos acontecimientos en
las últimas escenas de la historia terrena. “Los mismos engaños
practicados anteriormente a la destrucción de Jerusalén, han sido
puestos en práctica a través de los siglos y lo serán de nuevo” –
Ellen G. White, El Deseado de Todas las Naciones pág. 604. – El
Salvador menciona las señales de su Venida y, mas que eso, fija el
tiempo en que aparecerán los primeros de esas señales. Cristo
declara que podemos conocer cuando Él está cerca a las puertas. –
Id, pg. 607.
Piense:
Cristo nos dice
cuando tendrá lugar aquel día, Él no dice que todo el mundo se
convertirá, pero, que “este evangelio del reino será predicado en
todo el mundo por testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá
el fin.” Dando el Evangelio al mundo, está en nuestras manos
apresurar la vuelta de nuestro Señor. No es solo esperar, mas
apresurar el día de Dios. Hubiese la iglesia de Cristo hecho la obra
que le era designada, como Él ordenó, el mundo entero habría sido
advertido, y el Señor Jesús habría venido a la tierra con poder y
grande gloria.
Desafío:
¿De que manera me he preparado para presenciar las grandes señales
que acompañarán en su retorno? ¿Me estoy preparando para los días de
la eternidad?.
Cortesía de UNASP [
http://www.escolanoar.org.br/espanhol/index.asp
]