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Sábado - 26/3/2005
Los actos de Cristo, relatados en la Palabra
de Dios, nos sorprenden. Son sobrenaturales, por eso no
pueden ser explicados. Curas, resurrecciones, restauraciones
y muchas otras obras que fueron una constante en el
ministerio redentor de Jesús hasta llegar al clímax: Su
muerte en la Cruz del Calvario. A pesar del periodo corto de
su ministerio, un poco mas de tres años, Jesús actuó tan
intensamente a favor de los pecadores que, si todas sus
obras fueran escritas, ni aún “en el mundo entero cabrían
los libros que serían escritos” (Juan 21:25) Con todo,
tenemos el privilegio de tener acceso a los varios relatos
sobre el Hijo de Dios en la Biblia, lo que nos da
oportunidad de conocerlo cada vez mejor. Esto será posible
al estudiarlo “Jesús a los ojos de Marcos”.
Siempre fue la voluntad de Dios revelarse a
su pueblo. Él se reveló de varias maneras a través de la
naturaleza y de los profetas. Pero eso no era suficiente
para revelar la grandiosidad de su carácter, era preciso
algo más. “Dios vio que era necesario una revelación más
clara, tanto de su personalidad como de su carácter del que
lo que nos es ofrecido por la naturaleza. Envió su Hijo al
mundo” Ciencia del Buen Vivir, pág. 419. Este sí es una
revelación completa. Y la forma literal de cómo Dios expresó
su satisfacción y aprobación está registrado en San Marcos
1:11 - “ Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia” En
Jesús no hubo apenas salvación y redención para el hombre,
mas a través de Jesús, Dios se reveló a los hombres.
Piense: “!Fuera con Jesús!
Crucifícalo, crucifícalo. Los judíos se habían negado a
recibir a Cristo... aunque el poder de Cristo fuera revelado
delante de ellos en obras que ningún mero hombre podría
hacer”, Hechos de los Apóstoles, pág. 150. Dios se reveló en
Jesús, pero los judíos no pudieron notarlo. Faltó
conocimiento y una estrecha relación con el Dios revelado,
¡Jesús!
Desafío: La lección de esta semana
está “Presentando a Jesús, el Hijo de Dios”. Ud. ¿quiere
conocerlo un poco más? Estudie la lección de esta semana y
disfrute de las bendiciones de conocer a Aquel que es la
garantía de la eternidad con Dios.
Reconociendo la Verdad
Domingo - 27/3/2005
Usted, ¿Ya tubo temor de hablar de las buenas
nuevas de salvación para alguien? Nosotros los brasileros
vivimos en un país libre, donde disfrutamos del derecho de
profesar la fe que queremos, y más que eso, disfrutamos de
la libertad de predicar acerca de nuestras convicciones
religiosas abiertamente a las personas, sin el peligro de
severas sanciones, como sucede en otros países del mundo.
Marcos en un primer momento tubo problemas con el
evangelismo público, se apartó. El vivió en un periodo en
que Roma estaba siendo gobernada por Nerón, donde muchos
cristianos sirvieron de alimento para los leones en las
arenas de Roma, otros eran colgados en postes en los
jardines del palacio de Nerón (Champlin, 2002, p. 658, 659).
No es de extrañar la actitud inicial de Marcos, cuando se
apartó de Pablo y Silas. Sin embargo el no se dejó abatir, y
se tornó un predicador del evangelio llegando a escribir el
libro del Nuevo Testamento que lleva su nombre.
Marcos escribió su libro dirigido a los
cristianos de su época, que, como vimos anteriormente
pasaban por situaciones de dificultades. Fue por eso que
Marcos presenta un Cristo preocupado por sus hijos, y que
actúa a favor de ellos. Este es uno de los motivos por el
cual el evangelio de Marcos muestra a Jesús como un hombre
de acción a favor de sus hijos. Y esta acción costó su
propia vida.
Piense: “Y les dijo: Id por
todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”.
(Marcos 16:15) Marcos se apartó del trabajo de
evangelización en un primer momento, mas no se dejó abatir,
e inspirado por el Espíritu Santo, atendió la orden de
Cristo, predicó al pueblo de su época. Y, nosotros ¿cómo
estamos cumpliendo la orden de Cristo de ir y predicar?.
Desafío: “Hermanos, predicad la
Palabra, no llaméis al pueblo a apoyar su fe en cosas
inciertas, o a poner la confianza en instrumentos humanos.
Tengo la palabra del Señor”, - Mensajes Escogidos, vol. 2,
pág. 80. Dios confió su mensaje a nosotros, ¡tenemos la
Palabra del Señor! ¡Por lo tanto, prediquemos!!!
Un Niño no esperado
LUNES - 28/3/2005
Es fácil notar la diferencia con que Marcos
hace la introducción de su libro y la forma como lo hicieron
los autores de los otros tres evangelios ( Mateo, Lucas y
Juan ). Cada autor, según su contexto, enfatiza un aspecto
de la vida de Jesús aquello que más le llama la atención.
Marcos describe a Jesús Cristo como un ser divino, como el
Hijo de Dios (Marcos 1:1).No importa el hecho de Marcos no
haber mencionado la genealogía del Mesías, o tampoco el
presentar a Cristo como el Verbo encarnado. Él simplemente
describe a Jesús bajo la perspectiva de aquello que más le
llama la atención.
Considerando que el libro de Marcos es el que
contiene la mayor cantidad de relatos sobre los milagros de
Jesús y que mas de la mitad de ese libro es dedicada a la
descripción de la Semana de la Pasión de Cristo,
comprendemos la razón por que Marcos describe a Jesús en su
primer versículo como el Hijo de Dios.
Destacando a Jesús Cristo como el principal
tema del libro, demuestra ser Él el Mesías prometido en todo
el Antiguo Testamento y que, al venir al mundo, cumpliría su
misión de vivir para servir a la humanidad con el objetivo
de salvarlo (Marcos 10:45.) por la fe, a través de su muerte
vicaria, conforme establecido en la eternidad por el Plan de
Redención.
Piense: Al enfatizar los
milagros de Jesús, Marcos da señales de quién es Él. Cristo
es el propio Evangelio, la convergencia de todas las buenas
nuevas de Dios. Por lo tanto, al venir a servir al hombre,
Jesús lo hace con el propósito mayor de Dios, la redención
del hombre, y no a través de una expectativa meramente
humana.
Desafío: Marcos presenta al
Hijo de Dios, divino e inmaculado, como digno de adoración y
poderoso para suplir las necesidades humanas. Todo aquel que
contempla su mirada y vive a través de su amor es saciado.
Experimente encontrarse con el Hijo de Dios, vale la pena.
El Ego Engullido
MARTES - 29/3/2005
En la venida de Cristo a este mundo, nada
hubo de inesperado o improvisado. Al comienzo del libro de
Génesis encontramos la declaración que el descendiente de la
“mujer” habría de herir en la “cabeza de la serpiente”
(Génesis 3:15). Por todo el Antiguo Testamento esa promesa
se desenvuelve dando mas detalles y claridad. Y cuando llegó
la plenitud de los tiempos Dios levantó un profeta para
terminar de preparar el camino para la venida de Cristo.
Esto fue profetizado por (Isaías 40:3) y el profeta era Juan
el Bautista.
Al leer el relato del ministerio de Juan,
dejamos de notar de cómo fueron profundos los efectos de su
ministerio para la nación judaica. En Marcos 1:5 leemos que
los habitantes de Judea, así como todos los habitantes de
Jerusalén venían a oír a él; del mismo modo que la primera
venida de Cristo fue preparada por medio de los profetas; la
segunda venida de Jesús es también mencionada de una manera
muy clara en la Biblia,. Para antes de la primera venida de
Cristo, Dios tenía un mensaje a ser predicado y eso le cupo
a Juan el Bautista. Igualmente, en el tiempo que antecede a
la segunda venida de Jesús, Dios tiene un mensaje a ser
anunciado. Se trata de los Tres Mensajes Angélicos de
Apocalipsis 14, que son predicados por el Remanente Fiel.
Piense: “Voz del que clama en
el desierto: Preparad el camino del Señor...” Mateo 3:3; “Vi
volar por en medio del cielo a otro ángel (...) diciendo a
gran voz...” (Apocalipsis 14:6-7). Así como el mensaje de
Juan, los tres Mensajes Angélicos deberían ser proclamados
en voz alta. Nosotros que pertenecemos a la iglesia, somos
portadores de ese mensaje. ¿Estamos proclamando este
Mensaje? ¿Estamos proclamando a gran voz? o permanecemos
callados.
Desafío: La venida de nuestro
Señor acontecerá en breve. Tenemos un Mensaje a proclamar
preparando el camino para el pronto retorno de Jesús.
Debemos hablar a toda nación, pueblo y lengua, sea nuestros
amigos, parientes, vecinos y conocidos.
El poder de los Hechos
MIÉRCOLES - 30/3/2005
El Evangelio de Marcos tiene una
característica que le es peculiar, su preocupación de
relatar la vida y el ministerio de Jesús, excluyendo todos
los otros asuntos paralelos que no hacen referencia directa
a este ministerio. Un ejemplo de esto es el relato sobre la
vida y las actividades de Juan el Bautista, lo que es muy
enfatizado en los otros evangelios. Entre tanto Marcos no
entra en muchos detalles, lo que hace con que su narración
sobre la actuación de Juan el Bautista sea la más breve de
todos los Evangelios.
A pesar de no considerar las minucias,
Marcos, al relatar el bautismo de Jesús, da énfasis especial
a lo ocurrido con la presencia de la paloma, demostrando que
este hecho es de extrema relevancia para los cristianos.
Dios al revelar su reconocimiento de Cristo como su Hijo,
tan luego al inicio de su ministerio nos demuestra la
importancia de este hecho; El Cristo divino, revestido con
la humanidad, representando a la raza debilitada en la
presencia del Padre y aceptada por Él.
Piense: “Con cuan poca atención
leemos el relato del bautismo de nuestro Señor(...) Cristo
fue aceptado por el Padre a favor del hombre(...) la
humanidad fue representada al Padre por Él, que revistiera
su divinidad con la humanidad (...) para que aquellos que
habían sido separados de Dios por el pecado fuesen llevados
de vuelta a Dios por los méritos del Suplicante divino”
Signs of the Times, 18 de Abril de 1892.
Desafío: ¿Por qué es importante
para nosotros reconocer que Cristo fue al mismo tiempo
divino y humano?
El Poder de los Actos
JUEVES - 31/3/2005
Muchas veces el tiempo que es desconocido
para nosotros es tiempo ideal para Dios. Es verdad que Él no
usa planes humanos, más con seguridad, Él puede dar
dirección a las acciones humanas a través de su Espíritu. Y
ese tiempo ideal ocurrió durante el ministerio de Juan el
Bautista. El Mesías había sido prometido por Dios a través
de sus profetas, confirmando su alianza y de la
representación de los servicios en su santuario durante todo
el Antiguo Testamento. Ahora las buenas nuevas de salvación
tuvieron su cumplimiento. Juan el Bautista fue el último de
esos profetas, antes de ese cumplimiento, el camino estaba
preparado y el mensaje estaba dado. Llegara entonces la hora
del propio Mensaje a revelarse, y no sólo por Él mismo, mas
por toda la Trinidad, pues el Padre y el Espíritu se
hicieron presentes para que no hubiese duda de que Jesús era
el Mesías tan aguardado. (Marcos 1:9-11)
Era evidente que Juan el Bautista había
preparado el camino conforme a la voluntad de Dios, y eso
fue confirmado en la predicación de Jesús, que uso
prácticamente las mismas palabras del profeta: “El tiempo se
ha cumplido, y en reino de Dios se ha acercado; arrepentíos,
y creed en el evangelio” (vea Marcos 1:14-15, conforme Mateo
3:2). Solamente una diferencia es encontrada en la
predicación de Jesús: el hecho de declarar Él que el tiempo
se ha cumplido. Estas palabras nos muestran que algo
cambiaría en la predicación de Jesús. Ahora no era necesario
solamente el bautismo, más un llamado a ser co-participante
del ministerio de Cristo.
Los pecadores de otrora, hombres simples y
así mismo incultos, eran ahora anunciadores de las buenas
nuevas de Salvación. Este llamado fue hecho a los discípulos
y nos es hecho hoy también, abandonemos el pecado, creamos
en Jesús, sigámosle y prediquemos al mundo.
Piense: “Solamente después de
haber contemplado Isaías la santidad de Dios y su propia
indignidad, que le fue confiado el mensaje divino. Fue
después de haber sido llevado a renunciar a sí mismo y a
depender del poder divino que Pedro recibió el llamado para
su obra por Cristo” . - Ellen G. White, El Deseado de Todas
las Naciones, pág 224.
Desafío: ¿Ud. cree que el mismo
Espíritu que confirmó el llamado de hombres en la Biblia
continua actuando aún hoy? ¿Cómo podemos ser usados por Dios
como ellos lo fueron?.
Estudio Adicional
VIERNES - 1/4/2005
En la primera frase de su libro, Marcos ya
demuestra claramente cual es su asunto: “Evangelio de Jesús
Cristo", Hijo de Dios Marcos 1:1
En varios lugares de este libro encontramos
citas de momentos en los cuales la divinidad de Cristo se
torna evidente. En el primer capítulo hay algunos episodios
que demuestran eso. En el testimonio de Juan el Bautista
(Marcos 1:7-8), Jesús es quién concede el Espíritu Santo, y
es ese mismo Espíritu que reposa sobre Jesús, en cuanto que
el propio Padre declara que Aquel que fuera bautizado por
Juan era su propio Hijo. (Marcos 1:10-11); Él fue servido
por los ángeles en el desierto (v.13); Él predicó que el
tiempo del Reino de Dios había llegado (v.15).
Esa es apenas la introducción de Jesús en
Marcos. Él salva, concede el Espíritu Santo, es anunciado
por el propio Padre como su Hijo. Observando eso, no hay
como dudar de la divinidad de Jesús. Y Marcos deja eso bien
claro no apenas en ese primer capítulo, sino hasta la
conclusión de ese Evangelio.
Piense: “Ángeles de Dios se movían
sobre la escena de su bautismo; El Espíritu Santo descendió
sobre la forma de una paloma y resplandeció sobre Él; y
estando el pueblo grandemente admirado, con los ojos fijos
en Él, se oyó del cielo la voz del Padre, diciendo: “Tu eres
mi Hijo amado, en quién me complazco”. - Marcos 1:11
Primeros Escritos, pág. 156. Esa escena sirvió para
demostrar a los presentes en el margen del río Jordán y a
nosotros hoy, que Aquel que fue bautizado por Juan era sin
duda alguna el Hijo de Dios.
Desafío: Marcos anunció el
Evangelio de Jesús Cristo, Juan preparó el corazón de las
personas para recibir al Mesías, los discípulos aceptaron
prontamente la invitación para “pescar a hombres” para el
reino de Dios. Solo en los primeros 20 versículos de Marcos
tenemos todos esos ejemplos de personas que aceptaron el
desafío de llevar el evangelio a otros. ¿Y Ud.? ¿Ha hecho lo
mismo que esas personas? ¿ Ha presentado al Hijo de Dios a
aquellos que aún no lo conocen?.
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