Marcos 6

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Comentario Bíblico Adventista

Libro de Marcos

Capítulo 6


Introducción 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

 

 

Bosquejo


 

Biblias Paralelas

Cortesía de Ministerios PM

El Comentario Bíblico Adventista está basado en la versión Reina – Valera (revisión de 1960)

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Vs.

Reina Valera 1960 (RVR60)

Reina Valera 1995 (RVR1995)

Nueva Versión Internacional (NVI)

La Biblia en Lenguaje Sencillo (LBLS)

La Biblia de las Américas (LBLA)

1

1 SALIO Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos.

    1 Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y lo seguían sus discípulos.

   1Salió Jesús de allí y fue a su tierra, en compañía de sus discípulos.

    1 De allí Jesús se fue a Nazaret, que era su propio pueblo, y sus discípulos lo acompañaron.

   1El se marchó de allí y llegó a su pueblo; y sus discípulos le siguieron.

2

2 Y llegado el día de reposo,1 comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?

    2 Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndolo, se admiraban y preguntaban: --¿De dónde saca este estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?

   2Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga. --¿De dónde sacó éste tales cosas? --decían maravillados muchos de los que le oían--. ¿Qué sabiduría es ésta que se le ha dado? ¿Cómo se explican estos milagros que vienen de sus manos?

    2 Cuando llegó el sábado, Jesús empezó a enseñar en la sinagoga. Al escucharlo, los que estaban presentes se preguntaban admirados: --¿Dónde aprendió este tantas cosas? ¿De dónde ha sacado tantos conocimientos? ¿De dónde saca el poder para hacer los milagros que hace?

    2Cuando llegó el día de reposo comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos que le escuchaban se asombraban, diciendo: ¿Dónde obtuvo éste tales cosas, y cuál es esta sabiduría que le ha sido dada, y estos milagros que hace con sus manos?

3

3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.

    3 ¿No es este el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.

   3¿No es acaso el carpintero, el hijo de María y hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de él. Por tanto, Jesús les dijo:

    3 ¿Acaso no es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no es verdad que sus hermanas viven en este mismo pueblo? Y Jesús los dejaba sin saber qué hacer.

    3¿No es éste el carpintero, el hijo de María, y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? ¿No están sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de El.

4

4 Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.

    4 Pero Jesús les dijo: --No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, entre sus parientes y en su casa.

   4--En todas partes se honra a un profeta, menos en su tierra, entre sus familiares y en su propia casa.

    4 Entonces él les contestó: --A un profeta se le reconoce y se le acepta en todas partes, menos en su propio pueblo, en su propia familia y en su propia casa.

    4Y Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.

5

5 Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos.

    5 No pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos poniendo sobre ellos las manos.

   5En efecto, no pudo hacer allí ningún milagro, excepto sanar a unos pocos enfermos al imponerles las manos.

    5 Y poniendo las manos sobre los enfermos, Jesús sanó a algunos de ellos; pero no pudo hacer ningún otro milagro,

    5Y no pudo hacer allí ningún milagro; sólo sanó a unos pocos enfermos sobre los cuales puso sus manos.

6

6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.

    6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.

   6Y él se quedó asombrado por la incredulidad de ellos. Jesús recorría los alrededores, enseñando de pueblo en pueblo.

    6 pues se sorprendió mucho de que aquella gente no creyera en él.    Jesús iba por todos los pueblos cercanos enseñando las buenas noticias.

    6Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor enseñando.

7

7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

    7 Después llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, y les dio autoridad sobre los espíritus impuros.

   7Reunió a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus malignos.

   7 Reunió a los doce apóstoles y los envió de dos en dos. Les dio poder para expulsar de la gente a los espíritus malos,

   7Entonces llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos;

8

8 Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto,

    8 Les mandó que no llevaran nada para el camino, sino solamente bastón. Ni bolsa, ni pan, ni dinero en el cinto;

   8Les ordenó que no llevaran nada para el camino, ni pan, ni bolsa, ni dinero en el cinturón, sino sólo un bastón.

    8 y también les ordenó: "Lleven un bastón para el camino; pero no lleven comida, ni bolsa, ni dinero.

    8y les ordenó que no llevaran nada para el camino, sino sólo un bordón; ni pan, ni alforja, ni dinero en el cinto;

9

9 sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas.

    9 sino que calzaran sandalias y no llevaran dos túnicas.

   9"Lleven sandalias --dijo--, pero no dos mudas de ropa."

    9 Pónganse sandalias, pero no lleven ropa de más.

    9sino calzados con sandalias. No llevéis dos túnicas

10

10 Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar.

    10 Y añadió:    --Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar.

   10Y añadió: "Cuando entren en una casa, quédense allí hasta que salgan del pueblo.

    10 Cuando entren en un pueblo, quédense en una sola casa hasta que salgan de ese pueblo.

    10--les dijo--y dondequiera que entréis en una casa, quedaos allí hasta que salgáis de la población.

11

11 Y si en algún lugar no os recibieron ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad.

    11 Y si en algún lugar no os reciben ni os oyen, salid de allí y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.

   11Y si en algún lugar no los reciben bien o no los escuchan, al salir de allí sacúdanse el polvo de los pies, como un testimonio contra ellos."

    11 Si en algún lugar no quieren recibirlos, ni escucharlos, váyanse de allí y sacúdanse el polvo de los pies. Eso le servirá de advertencia a esa gente".

    11Y en cualquier lugar que no os reciban ni os escuchen, al salir de allí, sacudid el polvo de la planta de vuestros pies en testimonio contra ellos.

 

12

12 Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen.

    12 Y, saliendo, predicaban que los hombres se arrepintieran.

   12Los doce salieron y exhortaban a la gente a que se arrepintiera.

    12 Los discípulos partieron y comenzaron a decirle a la gente que dejara de fpecar y se volviera a Dios.

    12Y saliendo, predicaban que todos se arrepintieran.

13

13 Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban.

    13 Y echaban fuera muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban.

   13También expulsaban a muchos demonios y sanaban a muchos enfermos, ungiéndolos con aceite.

    13 También expulsaron muchos demonios, y sanaron a muchos enfermos frotándoles aceite de oliva.

    13Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban.

14

14 Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el Bautista ha resucitado de598 los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.

   14 Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio, y dijo: --Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.

   14El rey Herodes se enteró de esto, pues el nombre de Jesús se había hecho famoso. Algunos decían:* "Juan el Bautista ha resucitado, y por eso tiene poder para realizar milagros."

   14 Jesús era tan conocido que hasta el rey Herodes Antipas oyó hablar de él. Algunos decían que Jesús era Juan el Bautista, que había vuelto a vivir y hacía muchos milagros.

   14El rey Herodes se enteró de esto, pues el nombre de Jesús se había hecho célebre, y la gente decía: Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos, por eso es que estos poderes milagrosos actúan en él.

15

15 Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Es un profeta, o alguno de los profetas.

    15 Otros decían: «Es Elías». Y otros: «Es un profeta, como los profetas antiguos».

   15Otros decían: "Es Elías." Otros, en fin, afirmaban: "Es un profeta, como los de antes."

    15 Otros decían que era el profeta Elías, o alguno de los profetas que habían vivido hacía mucho tiempo.

    15Pero otros decían: Es Elías. Y decían otros: Es un profeta, como uno de los profetas antiguos.

16

16 Al oír esto Herodes, dijo: Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos.

    16 Al oir esto, Herodes dijo: --Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos

   16Pero cuando Herodes oyó esto, exclamó: "¡Juan, al que yo mandé que le cortaran la cabeza, ha resucitado!"

    16 Cuando el rey Herodes oyó hablar de Jesús, estaba seguro de que se trataba de Juan, y decía: "Jesús es Juan. Yo mismo ordené que le cortaran la cabeza, pero ha resucitado".

    16Y al oír esto Herodes, decía: Juan, a quien yo decapité, ha resucitado.

17

17 Porque el mismo Herodes había enviado y prendido a Juan, y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer.

    17 El mismo Herodes había enviado a prender a Juan, y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe, su hermano, pues la había tomado por mujer,

   17En efecto, Herodes mismo había mandado que arrestaran a Juan y que lo encadenaran en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de Felipe su hermano,

 17 -19 Resulta que Herodes Antipas se había casado con Herodías, la esposa de su hermano Filipo, y Juan lo había reprendido, diciéndole: "No te está permitido tener a la esposa de tu hermano". Esto enfureció a Herodías, la cual decidió matar a Juan a como diera lugar. Pero Herodes sólo mandó que lo arrestaran y lo metieran en la cárcel.

    17Porque Herodes mismo había enviado a prender a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipe, pues Herodes se había casado con ella.

18

18 Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano.

    18 porque Juan había dicho a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano».

   18y Juan le había estado diciendo a Herodes: "La ley te prohíbe tener a la esposa de tu hermano."

    18Porque Juan le decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano.

19

19 Pero Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía;

    19 Por eso, Herodías lo acechaba y deseaba matarlo; pero no podía,

   19Por eso Herodías le guardaba rencor a Juan y deseaba matarlo. Pero no había logrado hacerlo,

    19Y Herodías le tenía rencor y deseaba matarlo, pero no podía,

20

20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le guardaba a salvo; y oyéndole, se quedaba muy perplejo, pero le escuchaba de buena gana.

    20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, se quedaba muy perplejo, pero lo escuchaba de buena gana.

   20ya que Herodes temía a Juan y lo protegía, pues sabía que era un hombre justo y santo. Cuando Herodes oía a Juan, se quedaba muy desconcertado, pero lo escuchaba con gusto.

    20 Herodes le tenía miedo a Juan y lo protegía, porque sabía que Juan era un hombre justo y santo. Y aunque Herodes no sabía qué hacer cuando lo oía hablar, lo escuchaba de buena gana.

    20porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo mantenía protegido. Y cuando le oía se quedaba muy perplejo, pero le gustaba escucharlo.

21

21 Pero venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los principales de Galilea,

    21 Llegó el día oportuno cuando Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los altos dignatarios de Galilea.

   21Por fin se presentó la oportunidad. En su cumpleaños Herodes dio un banquete a sus altos oficiales, a los comandantes militares y a los notables de Galilea.

    21 El día de su cumpleaños, el rey Herodes Antipas organizó una gran fiesta. Invitó a los jefes, a los comandantes y a la gente más importante de la región de Galilea. Herodías vio que esa era su gran oportunidad para matar a Juan.

    21Pero llegó un día oportuno, cuando Herodes, siendo su cumpleaños, ofreció un banquete a sus nobles y comandantes y a los principales de Galilea;

22

22 entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras y yo te lo daré.

    22 Entró la hija de Herodías y danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa. El rey entonces dijo a la muchacha: --Pídeme lo que quieras y yo te lo daré.

   22La hija de Herodías entró en el banquete y bailó, y esto agradó a Herodes y a los invitados. --Pídeme lo que quieras y te lo daré --le dijo el rey a la muchacha.

    22 Mientras cenaban, la hija de Herodías entró al salón y bailó delante de todos. Tanto le gustó el baile al rey Herodes y a todos los que estaban allí, que el rey le dijo a la muchacha: --Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré.

    22y cuando la hija misma de Herodías entró y danzó, agradó a Herodes y a los que se sentaban a la mesa con él; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras y te lo daré.

23

23 Y le juro: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino.

    23 Y le juró: --Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino.

   23Y le prometió bajo juramento: --Te daré cualquier cosa que me pidas, aun cuando sea la mitad de mi reino.

    23 Aun si me pides la mitad de mi reino, te juro que te lo daré.

    23Y le juró: Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino.

24

24 Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista.

    24 Saliendo ella, dijo a su madre: --¿Qué pediré? Y esta le dijo: --La cabeza de Juan el Bautista.

   24Ella salió a preguntarle a su madre: --¿Qué debo pedir? --La cabeza de Juan el Bautista --contestó.

    24 La muchacha salió del salón, fue adonde estaba Herodías, su madre, y le preguntó: --¿Qué podría pedir? Herodías le respondió:    --Pide la cabeza de Juan el Bautista.

    24Ella salió y dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le respondió: La cabeza de Juan el Bautista.

25

25 Entonces ella entró prontamente al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

    25 Entonces ella entró apresuradamente ante el rey, y pidió diciendo: --Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

   25En seguida se fue corriendo la muchacha a presentarle al rey su petición: --Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.

    25 La muchacha entró de prisa al salón y le dijo al rey: --Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

    25Enseguida ella se presentó apresuradamente ante el rey con su petición, diciendo: Quiero que me des ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.

26

26 Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla.

    26 El rey se entristeció mucho, pero a causa del juramento y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desairarla.

   26El rey se quedó angustiado, pero a causa de sus juramentos y en atención a los invitados, no quiso desairarla.

    26 El rey se puso muy triste, pero no quiso negarle a la muchacha lo que pedía, porque se lo había jurado delante de sus invitados.

    26Y aunque el rey se puso muy triste, sin embargo a causa de sus juramentos y de los que se sentaban con él a la mesa, no quiso desairarla.

27

27 Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan.

    27 En seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuera traída la cabeza de Juan.

   27Así que en seguida envió a un verdugo con la orden de llevarle la cabeza de Juan. El hombre fue, decapitó a Juan en la cárcel

    27 En seguida ordenó a un soldado que le trajera la cabeza de Juan. El soldado fue a la cárcel, le cortó a Juan la cabeza

    27Y al instante el rey envió a un verdugo y le ordenó que trajera la cabeza de Juan. Y él fue y lo decapitó en la cárcel,

28

28 El guarda fue, le decapitó en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre.

    28 El guarda fue y lo decapitó en la cárcel, trajo su cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre.

   28y volvió con la cabeza en una bandeja. Se la entregó a la muchacha, y ella se la dio a su madre.

    28 y se la llevó en un plato a la muchacha. Después, ella se la entregó a su madre.

    28y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre.

29

29 Cuando oyeron esto sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro.

    29 Cuando oyeron esto sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro.

   29Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cuerpo y le dieron sepultura.

    29 Cuando los discípulos de Juan supieron esto, fueron a recoger el cuerpo de Juan y lo enterraron.

    29Cuando sus discípulos oyeron esto, fueron y se llevaron el cuerpo y le dieron sepultura.

30

30 Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado.

   30 Entonces los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado.

   30Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado.

   30 Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

   30Los apóstoles se reunieron con Jesús, y le informaron sobre todo lo que habían hecho y enseñado.

31

31 El les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer.

    31 Él les dijo: --Venid vosotros aparte, a un lugar desierto, y descansad un poco. (Eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer.) 

   31Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: --Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.

    31 Pero eran tantos los que iban y venían que ni tiempo tenían para comer. Entonces Jesús les dijo: "Vengan, vamos a un lugar tranquilo para descansar a solas".

    31Y El les dijo: Venid, apartaos de los demás a un lugar solitario y descansad un poco. (Porque había muchos que iban y venían, y ellos no tenían tiempo ni siquiera para comer.)

32

32 Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto.

    32 Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto.

   32Así que se fueron solos en la barca a un lugar solitario.

    32 Él y los apóstoles se fueron en una barca a un lugar apartado.

    32Y se fueron en la barca a un lugar solitario, apartado.

33

33 Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él.

    33 Pero muchos los vieron ir y lo reconocieron; entonces muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él.

   33Pero muchos que los vieron salir los reconocieron y, desde todos los poblados, corrieron por tierra hasta allá y llegaron antes que ellos.

    33 Pero la gente que los vio partir adivinó hacia donde iban. Así, la gente de todos los pueblos cercanos se fue a ese lugar, y llegó antes que Jesús y sus discípulos.

    33Pero la gente los vio partir, y muchos los reconocieron y juntos corrieron allá a pie de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos.

34

34 Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.

    34 Salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.

   34Cuando Jesús desembarcó y vio tanta gente, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor. Así que comenzó a enseñarles muchas cosas.

    34 Cuando Jesús bajó de la barca, vio la gran cantidad de gente que se había reunido y les tuvo compasión, porque parecían ovejas sin pastor. Entonces empezó a enseñarles muchas cosas.

    34Al desembarcar, El vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.

35

35 Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada.

    35 Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, y le dijeron: --El lugar es desierto y la hora ya muy avanzada.

   35Cuando ya se hizo tarde, se le acercaron sus discípulos y le dijeron: --Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde.

    35 Por la tarde, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron:    --Este lugar está muy solitario, y ya está haciéndose tarde.

    35Y cuando era ya muy tarde, sus discípulos se le acercaron, diciendo: El lugar está desierto y ya es muy tarde;

36

36 Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer.

    36 Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor y compren pan, pues no tienen qué comer.

   36Despide a la gente, para que vayan a los campos y pueblos cercanos y se compren algo de comer.

    36 Despide a la gente, para que vaya a buscar comida por los campos y los pueblos cercanos.

    36despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer.

37

37 Respondiendo él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer?

    37 Respondiendo él, les dijo: --Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: --¿Quieres que vayamos y compremos pan por doscientos denarios y les demos de comer?

   37--Denles ustedes mismos de comer --contestó Jesús. --¡Eso costaría el salario de ocho meses! --objetaron--. ¿Quieres que vayamos y gastemos todo ese dinero en pan para darles de comer?

    37 Jesús les dijo:    --Denles ustedes de comer. Ellos respondieron: --¿Cómo vamos a comprar pan para toda esta gente? ¡Se necesitaría el salario de casi todo un año para poder comprar tanto pan!

    37Pero respondiendo El, les dijo: Dadles vosotros de comer. Y ellos le dijeron: ¿Quieres que vayamos y compremos doscientos denarios de pan y les demos de comer?

38

38 El les dijo: ¿Cuántos panes tenéis?  Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces.

    38 Él les preguntó:    --¿Cuántos panes tenéis? Id a ver. Y al saberlo, dijeron: --Cinco, y dos peces.

   38--¿Cuántos panes tienen ustedes? --preguntó--. Vayan a ver. Después de averiguarlo, le dijeron: --Cinco, y dos pescados.

    38 Jesús les dijo: --Vayan a ver cuántos panes tienen ustedes. Ellos fueron, y al rato regresaron diciendo: --Tenemos cinco panes y dos pescados.

    38Y El les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y ved. Y cuando se cercioraron le dijeron: Cinco, y dos peces.

39

39 Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobre la hierba verde.

    39 Entonces les mandó que hicieran recostar a todos por grupos sobre la hierba verde.

   39Entonces les mandó que hicieran que la gente se sentara por grupos sobre la hierba verde.

    39 Entonces Jesús ordenó que todos se sentaran en grupos sobre el pasto verde.

    39Y les mandó que todos se recostaran por grupos sobre la hierba verde.

40

40 Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.

    40 Se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.

   40Así que ellos se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta.

    40 La gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta.

    40Y se recostaron por grupos de cien y de cincuenta.

41

41 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos.

    41 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces y, levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes y dio a sus discípulos para que los pusieran delante; también repartió los dos peces entre todos.

   41Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente. También repartió los dos pescados entre todos.

    41 Luego Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró al cielo y dio gracias a Dios. Después partió los panes y los dio a los discípulos para que los repartieran entre toda la gente; lo mismo hizo con los dos pescados.

    41Entonces El tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, los bendijo, y partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran; también repartió los dos peces entre todos.

42

42 Y comieron todos, y se saciaron.

    42 Comieron todos y se saciaron.

   42Comieron todos hasta quedar satisfechos,

    42 Todos comieron hasta quedar satisfechos.

    42Todos comieron y se saciaron.

43

43 Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces.

    43 Y recogieron, de los pedazos y de lo que sobró de los peces, doce cestas llenas.

   43y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos de pan y de pescado.

    43 Luego los discípulos llenaron doce canastas con los pedazos de pan y de pescado que habían sobrado.

    43Y recogieron doce cestas llenas de los pedazos, y también de los peces.

44

44 Y los que comieron eran cinco mil hombres.

    44 Los que comieron eran cinco mil hombres.

   44Los que comieron fueron cinco mil.

    44 ¡Y fueron más de cinco mil los que comieron de aquellos panes y pescados!

    44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.