CBA Marcos 4

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Comentario Bíblico Adventista

Libro de Marcos

Capítulo 4


Introducción 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

Bosquejo


 

Biblias Paralelas

Cortesía de Ministerios PM

El Comentario Bíblico Adventista está basado en la versión Reina – Valera (revisión de 1960)

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Vs.

Reina Valera 1960 (RVR60)

Reina Valera 1995 (RVR1995)

Nueva Versión Internacional (NVI)

La Biblia de Jerusalén (BJ)

La Biblia de las Américas (LBA)

1

1 OTRA vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y se reunió alrededor de él mucha gente, tanto que entrando en una barca, se sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar.

       

2

2 Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina:

       

3

3 Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar;

       

4

4 y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron.

       

5

5 Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra.

       

6

6 Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

       

7

7 Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto.

       

8

8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

       

9

9 Entonces les dijo: El que tiene oídos para oír, oiga.

       

10

10 Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.

       

11

11 Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas;

       

 

12

12 para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados.

       

13

13 Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?

       
14

14 El sembrador es el que siembra la palabra.

       
15

15 Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones.

       
16

16 Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo;

       
17

17 pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.

       
18

18 Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra,

       
19

19 pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

       
20

20 Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

       
21

21 También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud, o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero?

       
22

22 Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz.

       
23

23 Si alguno tiene oídos para oír, oiga.

       
24

24 Les dijo también: Mirad lo que oís; porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís.

       
25

25 Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

       
26

26 Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra;

       
27

27 y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.

       
28

28 Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga;

       
29

29 y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.

       
30

30 Decía también: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola lo compararemos?

       
31

31 Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra;587

       
32

32 después de sembrado, crece, y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra.

       
33

33 Muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír.

       
34

34  parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo.

       
35

35  día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.

       
36

36 pidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas.

       
37

37 se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.

       
38

38 estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?

       
39

39 Adelantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

       
40

40  dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

       
41 41 Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento mar le obedecen?        

 

© 1960

Sociedades Bíblicas Unidas

© 1995

Sociedades Bíblicas Unidas

© 1973, 1978, 1994

International Bible Society

© 1976

 

Copyright 1986, 1995, 1997

The Lockman Foundation

 

 

Comentarios

 


 

1.

Junto al mar.

[Sermón junto al mar, Mar. 4:1-34 = Mat. 13:1-53 = Luc. 8:4-18. Comentario principal: Mateo. En cuanto a las parábolas, ver pp. 193-197. ]


2.

Su doctrina.

Literalmente, "su instrucción" (BJ).


13.

¿Cómo, pues, entenderéis?

La parábola del sembrador, la semilla y los terrenos fue la más sencilla de las parábolas. Su significado debiera haber sido claro para los discípulos. Si tenían dificultades con ésta, ¿cómo les iría con las otras?


19.

Codicias.

Gr. epithumía, "deseo ardiente", "anhelo", "ansia". En sí misma, esta palabra griega no significa "codicia". Fue "con ansia [Gr. epithumía]" (BJ) como Jesús deseó celebrar la última pascua con los doce (Luc. 22:15). Sólo es malo el deseo cuando se refiere a cosas que son malas. En este caso, son los intereses mundanales, tales como el deseo de riquezas, los que hacen malo el "deseo".


21.

Luz.

Gr. lújnos, "lámpara" (BJ). Cristo repitió la parábola de la lámpara en diferentes formas, en diversas oportunidades, para enseñar varias verdades. Cuando la dio como parte del Sermón del Monte (Mat. 5: 14-16), la usó para ilustrar la responsabilidad de los creyentes de ser ejemplo para el mundo, de hacer brillar su luz individual. En este caso, es una ilustración de la luz de la verdad revelada en las propias enseñanzas de Jesús, especialmente mediante el uso de parábolas. En Luc. 11: 33-36 ilustra la forma en que los individuos perciben y reciben la verdad.

Almud.

"Celemín" (BJ). Gr. mbdios, una medida de capacidad usada para áridos, de cerca de nueve litros (ver p. 52). "La lámpara", "el almud" y "la cama" eran parte del mobiliario que se encontraba en todas las casas, lo que hacía gráfica la ilustración.

Candelero.

Ver com. Mat. 5: 15.


22.

Nada oculto.

Ver com. Luc. 8: 17.


23.

Oídos para oír.

Ver com. Mat. 11: 15.


24.

Lo que oís.

Lucas dice: "cómo oís" (cap. 8:18). Hay algunas cosas que sería mejor que los cristianos no oyeran ni vieran; hay otras cosas que sería prudente que oyeran.

Con la medida.

Ver com. Mat. 7: 2.


26.

El reino de Dios.

Ver com. Mat. 3:2; 4:17; 5:2; Luc. 4:19.

Echa semilla.

Sólo Marcos registra la parábola de la semilla que crece. Ilustra la misma verdad presentada a Nicodemo en cuanto a la obra del Espíritu Santo (Juan 3: 8). Cristo dice en esta parábola que si a la semilla del reino tan sólo se le da una oportunidad, producirá su cosecha de bien. Aunque es posible que los hombres no puedan explicar cómo se realiza el proceso del crecimiento cristiano y de la transformación del carácter, con todo, éste prosigue.


27.

Duerme y se levanta.

Habiendo sembrado la semilla, el agricultor se dedica a otras ocupaciones. Pero el proceso de crecimiento sigue adelante, sin tener en cuenta que el agricultor esté ausente o presente, ya sea que duerma o esté despierto. Puede cultivar y regar las semillas a medida que crecen hasta la madurez, pero no puede hacerlas crecer.


28.

De suyo.

Gr. automatos, "movido por su propio impulso"; de donde se deriva nuestra palabra "automático".

La tierra. La planta crece de la tierra y la tierra contribuye a su crecimiento, pero es la planta misma la que produce el fruto.

Luego espiga.

Es decir, la espiga del cereal cuando comienza a formarse, en contraste con la espiga cuando ha madurado. 588

Grano.

"Frigo" (BJ). Ver com. Lev. 2:14.


29.

Cuando el fruto está maduro.

La BJ es más literal: "Cuando el fruto lo admite".

Se mete.

Gr. apostéllÇ, "enviar", de donde proviene nuestra palabra "apóstol", que significa "el que ha sido enviado" (ver com. cap. 3: 14). En otro pasaje, la obra de los apóstoles es comparada con la de los segadores (Juan 4: 35-38).

La siega.

Ver com. Mat. 3: 12; 13:  30.


30.

¿A qué?

Ver com. Mat. 13: 3.

Reino de Dios.

Ver com. Mat. 3: 2; 4: 17; 5: 2; Luc. 4: 19.

¿Lo compararemos?

Por así decirlo, Cristo consulta con sus oyentes. Su auditorio estaba invitado a participar en la búsqueda de la verdad.


31.

Grano de mostaza.

Ver com. Mat. 13: 31-32.


33.

Muchas parábolas como éstas.

Quizá Marcos se refiere únicamente a las parábolas pronunciadas en esta ocasión, aunque sin duda lo mismo sería cierto aplicándolo a todas las parábolas de Cristo.

Conforme a lo que podían.

Cristo no hablaba en parábolas a fin de ocultar la verdad, sino para revelarla.


34.

Sin parábolas.

Hasta aquí, Cristo había sido muy parco en el uso de parábolas en su enseñanza. El sermón junto al mar señala el comienzo de su enseñanza por medio de parábolas como un método habitual de proclamar el Evangelio (ver pp. 193-194).


35.

Aquel día.

[La tormenta en el lago, Mar. 4:35-41 = Mat. 8:18, 23-27 = Luc. 8:22-25.  Comentario principal: Mateo.] Ese "día" había estado lleno de acontecimientos en la vida de Jesús (ver com. Mat. 8:18). En el relato que hace Marcos de la tormenta del lago incluye ciertos detalles dramáticos de los sucesos que no son mencionados ni por Mateo ni por Lucas.


36.

Otras barcas.

Embarcaciones llenas de personas que todavía seguían ávidamente a Jesús (cf DTG 300).


38.

Cabezal.

Quizá era parte del equipo de la barca, pues se trataba de un burdo cojín de cuero para el timonel, quien se sentaba en la popa de la embarcación.

¿No tienes cuidado?

La súplica de ellos refleja impaciencia que llega al límite de la desesperación.


39.

Calla, enmudece.

Los elementos no sólo debían callarse sino que debían permanecer callados. Algunos han sugerido que Jesús aquí reprochó a los elementos como si hubieran sido monstruos airados.


41.

Temieron con gran temor.

O "se llenaron de gran temor [pavor]" (BJ).


COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE


 

 

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