
1 La obra de Juan el Bautista
9 Cristo es bautizado
12 es tentado
14 y comienza a predicar
16 Llama a Pedro, Andrés, Santiago y Juan
23 Sana a un endemoniado
29 a la suegra de Pedro
32 a muchos enfermos
40 y limpia al leproso
Cortesía de Ministerios PM
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Vs. |
Reina Valera 1960 (RVR60) |
Reina Valera 1995 (RVR1995) |
Nueva Versión Internacional (NVI) |
La Biblia Lenguaje Sencillo (BLS) |
La Biblia de las Américas (LBLA) |
1 |
1 PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. |
Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. |
Comienzo del evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios. |
Esta es la historia de cómo empezaron a anunciarse las buenas noticias acerca de |
Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. |
2 |
2 Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. |
Como está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti. |
Sucedió como está escrito en el profeta Isaías:"Mira, voy a enviar a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino" |
Todo comenzó tal y como Dios lo había anunciado por medio del profeta Isaías:"Yo envío a mi mensajero delante de ti para que te preparare el camino. |
Conforme está escrito en Isaías el profeta:“Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino” |
3 |
3 Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas. |
Voz del que clama en el desierto: “Preparad el camino del Señor. ¡Enderezad sus sendas!”». |
"Voz de uno que grita en el desierto:'Preparen el camino del Señor, háganle sendas derechas' " |
Alguien grita en el desierto: "¡Prepárenle el camino al Señor! ¡Ábranle paso! ¡Que no encuentre estorbos!"" |
“Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas” |
4 |
4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. |
Bautizaba Juan en el desierto y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. |
Así se presentó Juan, bautizando en el desierto y predicando el bautismo de arrepentimiento para el perdón de pecados. |
4 -8 Por esos días, Juan el Bautista apareció en el desierto. Se vestía con ropa hecha de pelo de camello y usaba un cinturón de cuero. Comía saltamontes y miel silvestre. Juan le decía a la gente: "¡Bautícense y demuestren que ya no quieren hacer lo malo! Sólo así Dios los perdonará". También decía: "Después de mí viene alguien más poderoso que yo. ¡Ni siquiera merezco ser su esclavo! Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo". Todos los que vivían en la región de Judea, y en Jerusalén, iban al desierto para oír a Juan. Muchos confesaban sus pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán. |
Apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados. |
5 |
5 Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río jordán, confesando sus pecados. |
Acudía a él toda la provincia de Judea y todos los de Jerusalén, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. |
Toda la gente de la región de Judea y de la ciudad de Jerusalén acudía a él. Cuando confesaban sus pecados, él los bautizaba en el río Jordán. |
Acudía a él gente de toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. |
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6 |
6 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. 554 |
Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía un cinto de cuero alrededor de su cintura, y comía langostas y miel silvestre. |
La ropa de Juan estaba hecha de pelo de camello. Llevaba puesto un cinturón de cuero, y comía langostas y miel silvestre. |
Juan llevaba un vestido de pie de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre. |
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7 |
7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado. |
Y predicaba, diciendo: «Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar, agachado, la correa de su calzado. |
Predicaba de esta manera:"Después de mí
viene uno más poderoso que yo; ni siquiera merezco agacharme para desatar la
correa de sus sandalias.
Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo" |
Y proclamaba: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. |
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8 |
8 Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo. |
Yo a la verdad os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo». |
Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo» |
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9 |
9 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. |
Aconteció en aquellos días que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. |
En esos días llegó Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. |
En esos días, Jesús estaba en la región de Galilea, en un pueblo llamado Nazaret. Desde allí viajó hasta el río Jordán, donde Juan lo bautizó. |
Y sucedió que por aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. |
10 |
10 Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. |
Luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. |
En seguida, al subir del agua, Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma. |
Cuando Jesús salió del agua, vio que se abría el cielo, y que el Espíritu de Dios bajaba sobre él en forma de paloma. |
En cuanto salió del agua vio que los cielos se rasgaban y que el Espíritu, en forma de paloma, bajaba a él. |
11 |
11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. |
Y vino una voz de los cielos que decía: «Tú eres mi Hijo amado, en ti tengo complacencia». |
También se oyó una voz del cielo que decía:"Tú eres mi Hijo amado; estoy muy complacido contigo" |
En ese momento, una voz que venía del cielo le dijo: "Tú eres mi Hijo, a quien quiero mucho. Estoy muy contento contigo". |
Y se oyó una voz que venía de los cielos:«Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco |
12 |
12 Y luego el Espíritu le impulsó al desierto. |
Luego el Espíritu lo impulsó al desierto. |
En seguida el Espíritu lo impulsó a ir al desierto, |
De inmediato, el Espíritu de Dios llevó a Jesús al desierto. |
A continuación, el Espíritu le empuja al desierto, |
13 |
13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. |
Y estuvo allí en el desierto cuarenta días. Era tentado por Satanás, y estaba con las fieras, y los ángeles lo servían. |
y allí fue tentado por Satanás durante cuarenta días. Estaba entre las fieras, y los ángeles le servían. |
Y Jesús estuvo allí cuarenta días, viviendo entre los animales salvajes. Satanás trataba de hacerlo caer en sus trampas, pero los ángeles de Dios cuidaban a Jesús. |
y permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás. Estaba entre los animales del campo y los ángeles le servían. |
| 14 |
14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, |
Después que Juan fue encarcelado, Jesús fue a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios. |
Después de que encarcelaron a Juan, Jesús se fue a Galilea a anunciar las buenas nuevas de Dios. |
Después de que a Juan lo metieron en la cárcel, Jesús fue a la región de Galilea. Allí anunciaba las buenas noticias acerca de Dios: |
Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: |
| 15 |
15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. |
Decía: «El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepentíos y creed en el evangelio!». |
"Se ha cumplido el tiempo --decía--. El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!" |
"¡Ya está cercano el día en que Dios comience a reinar! Vuélvanse a Dios y crean en la buena noticia". |
«El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva» |
| 16 |
16 Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. |
Andando junto al Mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban la red en el mar, porque eran pescadores. |
Pasando por la orilla del mar de Galilea, Jesús vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban la red al lago, pues eran pescadores. |
Jesús pasaba por la orilla del Lago de Galilea cuando vio a Simón y a Andrés, dos pescadores que eran hermanos, y estaban pescando con sus redes. |
Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. |
| 17 |
17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. |
Jesús les dijo: —Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. |
"Vengan, síganme --les dijo Jesús--, y los haré pescadores de hombres" |
Jesús les dijo: "Síganme. En lugar de pescar peces, les voy a enseñar a ganar seguidores para mí". |
Jesús les dijo:«Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres» |
| 18 |
18 Y dejando luego sus redes, le siguieron. |
Y dejando al instante sus redes, lo siguieron. |
Al momento dejaron las redes y lo siguieron. |
En ese mismo instante, Simón y Andrés dejaron sus redes y siguieron a Jesús. |
Al instante, dejando las redes, le siguieron. |
| 19 |
19 Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes. |
Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca remendando las redes; |
Un poco más adelante vio a Jacobo y a su hermano Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en su barca remendando las redes. |
Un poco más adelante, Jesús vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo. Ellos también eran pescadores, y estaban en una barca arreglando las redes. |
Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; |
| 20 |
20 Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron. |
y en seguida los llamó. Entonces, dejando a su padre, Zebedeo, en la barca con los jornaleros, lo siguieron. |
En seguida los llamó, y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con Jesús. |
Jesús los llamó, y ellos lo siguieron, dejando a su padre en la barca, con los empleados. |
y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras él. |
| 21 |
21 Y entraron en Capernaúm; y los días de reposo,* entrando en la sinagoga, enseñaba. |
Entraron en Capernaúm, y el sábado entró Jesús en la sinagoga y comenzó a enseñar. |
Entraron en Capernaúm, y tan pronto como llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y se puso a enseñar. |
Jesús y sus discípulos fueron al pueblo de Cafarnaúm. El sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar. |
Llegan a Cafarnaúm. Al llegar el sábado entró en la sinagoga y se puso a enseñar. |
| 22 |
22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. |
Y se admiraban de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. |
La gente se asombraba de su enseñanza, porque la impartía como quien tiene autoridad y no como los maestros de la ley. |
Todos estaban admirados de sus enseñanzas, pues cuando les hablaba lo hacía con autoridad, y no como los maestros de la Ley. |
Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. |
| 23 |
23 Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, |
Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu impuro, que gritó: |
De repente, en la sinagoga, un hombre que estaba poseído por un espíritu maligno gritó: |
En la sinagoga, había un hombre que tenía un espíritu malo. |
Había precisamente en su sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: |
| 24 |
24 diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. |
—¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres:el Santo de Dios. |
--¿Por qué te entrometes, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres tú:¡el Santo de Dios! |
El espíritu le gritó a Jesús:–¡Jesús de Nazaret! ¿Qué tienes contra nosotros? ¿Acaso vienes a destruirnos? Yo te conozco. ¡Tú eres el Hijo de Dios!– |
«¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios.» |
| 25 |
25 Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! |
Entonces Jesús lo reprendió, diciendo: —¡Cállate y sal de él! |
--¡Cállate! --lo reprendió Jesús--. ¡Sal de ese hombre! |
Jesús reprendió al espíritu malo y le dijo: –¡Cállate! ¡Sal de este hombre!– |
Jesús, entonces, le conminó diciendo: «Cállate y sal de él.» |
| 26 |
26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. |
Y el espíritu impuro, sacudiéndolo con violencia y dando un alarido, salió de él. |
Entonces el espíritu maligno sacudió al hombre violentamente y salió de él dando un alarido. |
El espíritu malo salió gritando y haciendo que el hombre se pusiera a temblar muy fuerte. |
Y agitándole violentamente el espíritu inmundo, dio un fuerte grito y salió de él. |
| 27 |
27 Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen? |
Todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo:—¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus impuros, y lo obedecen? |
Todos se quedaron tan asustados que se preguntaban unos a otros:"¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva, pues lo hace con autoridad! Les da órdenes incluso a los espíritus malignos, y le obedecen." |
La gente se quedó muy asombrada, y se preguntaba:"¿Qué es esto? ¿Una nueva enseñanza? ¿Qué clase de poder tiene este hombre? Con autoridad y poder ordena a los espíritus malos que salgan, ¡y ellos le obedecen!" |
Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los espíritus inmundos y le obedecen.» |
| 28 |
28 Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea. |
Muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea. |
Como resultado, su fama se extendió rápidamente por toda la región de Galilea. |
Y Jesús se hizo famoso en toda la región de Galilea. |
Bien pronto su fama se extendió por todas partes, en toda la región de Galilea. |
| 29 |
29 Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. |
Al salir de la sinagoga, fueron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. |
Tan pronto como salieron de la sinagoga, Jesús fue con Jacobo y Juan a casa de Simón y Andrés. |
Luego Jesús salió de la sinagoga y se fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés. |
Cuando salió de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. |
| 30 |
30 Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. |
La suegra de Simón estaba acostada con fiebre, y en seguida le hablaron de ella. |
La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y en seguida se lo dijeron a Jesús. |
Cuando entró en la casa, le dijeron que la suegra de Simón estaba enferma y con fiebre. |
La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; y le hablan de ella. |
| 31 |
31 Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía. |
Entonces él se acercó, la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente se le pasó la fiebre y los servía. |
Él se le acercó, la tomó de la mano y la ayudó a levantarse. Entonces se le quitó la fiebre y se puso a servirles. |
Jesús fue a verla, la tomó de la mano y la levantó. En ese mismo instante la fiebre se le quitó, y la suegra de Simón les sirvió de comer. |
Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. La fiebre la dejó y ella se puso a servirles. |
| 32 |
32 Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; |
Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados. |
Al atardecer, cuando ya se ponía el sol, la gente le llevó a Jesús todos los enfermos y endemoniados, |
Al anochecer, la gente le llevó a Jesús todos los enfermos y todos los que tenían demonios. |
Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemoniados; |
| 33 |
33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta. |
Toda la ciudad se agolpó a la puerta. |
de manera que la población entera se estaba congregando a la puerta. |
Todo el pueblo se reunió a la entrada de la casa de Simón. |
la ciudad entera estaba agolpada a la puerta. |
| 34 |
34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían. |
Y sanó a muchos que padecían de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque lo conocían. |
Jesús sanó a muchos que padecían de diversas enfermedades. También expulsó a muchos demonios, pero no los dejaba hablar porque sabían quién era él. |
Allí Jesús sanó a mucha gente que tenía diferentes enfermedades, y también expulsó muchos demonios. Pero no los dejaba hablar, porque ellos lo conocían. |
Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expulsó muchos demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conocían. |
| 35 |
35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. |
Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. |
Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. |
En la madrugada, Jesús se levantó y fue a un lugar solitario para orar. |
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración. |
| 36 |
36 Y le buscó Simón, y los que con él estaban; |
Lo buscó Simón y los que con él estaban, |
Simón y sus compañeros salieron a buscarlo. |
Más tarde, Simón y sus compañeros salieron a buscarlo. |
Simón y sus compañeros fueron en su busca; |
| 37 |
37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. |
y hallándolo, le dijeron: —Todos te buscan. |
Por fin lo encontraron y le dijeron:--Todo el mundo te busca. |
Cuando lo encontraron, le dijeron: –Todos te andan buscando–. |
al encontrarle, le dicen: «Todos te buscan.» |
| 38 |
38 El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. |
Él les dijo: —Vamos a los lugares vecinos para que predique también allí, porque para esto he venido. |
–Vámonos de aquí– respondió Jesús –a otras aldeas cercanas donde también pueda predicar; para esto he venido. |
Pero Jesús les dijo: –Vamos a otros pueblos cercanos. También allí debo anunciar estas buenas noticias, pues para eso vine al mundo– |
El les dice: «Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí predique; pues para eso he salido.» |
| 39 |
39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. |
Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. |
Así que recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios. |
Jesús recorrió toda la región de Galilea anunciando las buenas noticias en las sinagogas de cada pueblo, y expulsando a los demonios. |
Y recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios. |
| 40 |
40 Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. |
Vino a él un leproso que, de rodillas, le dijo: —Si quieres, puedes limpiarme. |
Un hombre que tenía lepra se le acercó, y de rodillas le suplicó: –Si quieres, puedes limpiarme. |
Un hombre que tenía la piel enferma se acercó a Jesús, se arrodilló ante él y le dijo: –Señor, yo sé que tú puedes sanarme. ¿Quieres hacerlo? |
Se le acerca un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice: «Si quieres, puedes limpiarme.» |
| 41 |
41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, Sé limpio. |
Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano, lo tocó y le dijo: — Quiero, sé limpio. |
Movido a compasión, Jesús extendió la mano y tocó al hombre, diciéndole: –Sí quiero. ¡Queda limpio! |
Jesús tuvo compasión de él, extendió la mano, tocó al enfermo y le dijo: – ¡Sí quiero! ¡Queda sano! |
Compadecido de él, extendió su mano, le tocó y le dijo:«Quiero; queda limpio» |
| 42 |