Los últimos días en el Templo

Lección 9
Para el 28 de Mayo del 2005
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I.- INTRODUCCIÓN – Marcos 12:1-12 - Tiempo estimado: 5 minutos
El alumno aprenderá de esta lección: que uno de los más grandes desafíos de Jesús fue enfrentar a los líderes religiosos de su tiempo. Llama la atención que sus más cercanos enemigos fueron aquellos que decían tener “conocimiento” sobre la verdad. Y que aquellos que eran enemigos entre si, se unieron en su oposición contra Jesús. Inicia comentando la parábola de los labradores del lunes donde Jesús predice su muerte y el rechazo de los dirigentes infieles de Israel. Ver Isaías 5:1-7
II.- APLICACIÓN PERSONAL - Tiempo estimado: 20 minutos
Se pueden usar palabras de adulación para vulnerar las defensas de una persona, y encontrarla en su punto más débil: su ego y su sentido de valor propio. Leer Mateo 12:37. Define la palabra adulación que aparecen en la sección del martes. La adulación puede servir para otros casos, los que la probaron con Jesús no llegaron a ninguna parte por medio de esta táctica vergonzosa.
En que aprieto puso Jesús a sus detractores. Si reconocían que Jesús había venido de Dios, entonces, ¿qué harían con el Testimonio que dio Juan acerca de Jesús? Si reconocían las credenciales divinas de Juan, ¿cómo podrían explicar su hostilidad hacia Jesús? Leer Romanos 2:1. Jesús no solo los confundió sino que también les dio una oportunidad para arrepentirse, una oportunidad que ellos no aprovecharon. Ver parte del domingo.
Certeza ante la muerte, ante la resurrección y la provisión que Dios ha hecho para cada uno de nosotros. Aun cuando nuestro cuerpo se vuelve polvo, estamos ligados a la vida de Dios y volveremos a vivir. No es extraño, entonces, que para nosotros la muerte sea sólo un sueño, un tranquilo descanso para quienes, aunque estén en la tumba, Dios los considera como vivos. Ver parte del miércoles.
Ame a su prójimo y perdone a su prójimo y olvide esas ofensas. Comparte la ilustración de la página 111 y la cita de EGW de la sección del jueves que dice: “La sabiduría de la respuesta…”
III. CONCLUSIÓN – Marcos 12:31 - Tiempo estimado: 5 minutos
Oremos para que como dirigentes no observemos actitudes “farisaicas” que están más preocupados por estar en lo que correcto, que por reflejar el amor de Cristo. Oremos para que nuestro amor mutuo sea genuino.
“Errar es humano, perdonar es divino”
CITAS PARA EL CRECIMIENTO DEL MAESTRO
Consideren aquellos que han sido remisos en esta obra la orden del gran mandamiento: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 22:39). Esta obligación recae sobre todos. Se requiere de todos que trabajen para disminuir los males y multiplicar las bendiciones de sus semejantes. Si somos fuertes para resistir la tentación estamos bajo mayor obligación de ayudar a los que son débiles y ceden a ella. Si tenemos conocimiento, debemos instruir al ignorante. Si Dios nos ha bendecido con bienes de este mundo, es nuestro deber socorrer a los pobres. Debemos trabajar para beneficio de los demás. Que todos los que están dentro de la esfera de nuestra influencia participen de cualquier excelencia que poseamos. Nadie debe contentarse con alimentarse del pan de vida sin compartirlo con los que le rodean. Viven tan sólo para Cristo y honran su nombre aquellos que son fieles a su Maestro, tratando de salvar lo que se había perdido. La piedad genuina se manifestará ciertamente mediante el anhelo profundo y la ferviente labor del Salvador crucificado para salvar a aquellos por quienes murió. Si nuestro corazón está enternecido y subyugado por la gracia de Cristo, si está iluminado con un sentido de la bondad y el amor de Dios, habrá un flujo natural de amor, simpatía y ternura hacia los demás. La verdad ejemplificada en la vida ejercerá su poder, como la levadura oculta, en todos aquellos con quienes sea puesta en contacto (Joyas de los Testimonios, tomo 2, p. 249).
Debemos evitar todo lo que estimule el orgullo y la suficiencia propia; por lo tanto, debemos estar apercibidos para no dar ni recibir lisonjas o alabanzas. La adulación es obra de Satanás. El se ocupa tanto en adular como en acusar y condenar, y así procura la ruina del alma. Los que alaban a los hombres son usados como agentes por Satanás. Alejen de sí las palabras de alabanza los obreros de Cristo. Sea oculta-do el yo. Sólo Cristo debe ser exaltado. Diríjase todo ojo, y ascienda alabanza de todo corazón "al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre" (Palabras de vida del gran Maestro. p. 126). |
Preparado por:
Ptr. Isaac López
North Dallas y Flower Mound, Tx – USA
isaaclr@hotmail.com
- Texas – USA
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