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La Cruz y la gran controversia |
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Material Auxiliar |
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Texto Clave: Juan 12:31-33 |
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Objetivos para el Maestro
Bosquejo de la Lección
Resumen Dios, en la Persona de su Hijo, demostró a la humanidad y a los mundos no caídos su justicia y misericordia en la Cruz; al tomar sobre sí el pecado y el sufrimiento del mundo, resulta vindicado. Sólo mediante la lente del tema de la gran controversia podemos comenzar a entender la magnitud de lo que Jesús cargó por nosotros. ¡Oh, amor inigualable! Demos gracias ardientemente a nuestro magnánimo Salvador, y tributémosle toda alabanza.
Comentario La Cruz y la gran controversia. Introducción. La traicionera guerra de Satanás contra el gobierno de Dios es expuesta por el faro penetrante del Calvario, porque en la Cruz se sintetizan todos los principios de la misericordia y de la justicia, misericordia sin medida para los arrepentidos y justicia absoluta para los rebeldes. En la Cruz también se encuentra el poder de la regeneración y la re-creación, que garantiza la abolición del pecado y la vindicación de la justicia eterna. I. El conflicto cósmico. Tan profunda como la estrategia del engaño de Satanás y tan variada como sus líneas de ataque, desde el comienzo Dios tenía una respuesta totalmente suficiente para el pecado y la rebelión: el evangelio eterno. Las profundidades del mal fueron más allá de todo lo creíble, al tomar formas cada vez más elaboradas y siniestras en la mente de Satanás, de tal forma que la naturaleza del remedio divino y la necesidad de él sólo podían entenderse si se permitía que el programa de Satanás manifestara completamente su carácter. “El proceder de Dios respecto de la rebelión desenmascarará completamente la obra que durante tanto tiempo se ha hecho en forma oculta. Los resultados del dominio de Satanás y del rechazamiento de los estatutos divinos quedarán revelados a la vista de todos los seres racionales. La Ley de Dios está plenamente vindicada. Se verá que todos los actos de Dios tuvieron por fin el bien eterno de su pueblo y de todos los mundos creados. Satanás mismo, en presencia del universo, confesará la justicia del gobierno de Dios y la rectitud de su Ley” (PP 351, 352; ver también Isa. 45:22, 23; Rom. 14:9-13). II. La Cruz y la derrota de Satanás.
Al incitar a hombres malvados
a atormentar y crucificar al Príncipe de paz, Satanás expuso
completamente su carácter de rebeldía maliciosa sin
remordimientos. III. La Cruz y el sufrimiento humano. La gran escena que se presenta en la visión de Apocalipsis 5 requiere un estudio profundo. En este capítulo, el registro de la historia humana, entretejida con una revelación de la intervención de la providencia divina, aparece en un rollo con siete sellos. El registro del sufrimiento y la injusticia humanos están tan lleno de angustia y de agonía, tan profunda, íntima y verdaderamente preocupado es el compromiso de Dios con la historia de la tierra, que ningún ser creado tiene la fortaleza emocional, la capacidad intelectual o la profundidad de percepción moral para levantar el peso de ese registro y soportar la divulgación de su contenido. Pero Cristo, en la forma de Cordero inmolado, tiene derecho y poder para abrir el registro, interpretar su contenido, y llevar todos los problemas revelados en él a una solución final y gloriosa. Su cruz le permitió soportar todo el peso sobrenatural de los males humanos e introducir una marea irresistible de sanidad y restauración en las vidas de todos los que reciben con alegría su gracia y poder salvadores. Esto inspira las alabanzas y la gratitud de todo el universo. Busca vínculos temáticos entre Apocalipsis 5 y Romanos 8:19 al 28. IV. La Cruz y el sufrimiento humano (continuación). La cruz del Calvario es lo que hace que nuestro sufrimiento no sólo sea tolerable sino también creativo, si en realidad estamos comprometidos en un compañerismo con los sufrimientos de Cristo y estamos dispuestos a sufrir para su gloria. Éste no es un proceso mórbido, ni hace que nuestros propios sacrificios y tristezas sean el centro de nuestros pensamientos. Pablo habla acerca del sufrimiento por causa de Cristo en términos muy claros, que no incluyen ni el más mínimo indicio de autocompasión (ver Fil. 1:29; 3:10; 2 Tim. 12:12; 2 Cor. 1:5-10; 4:6-12). El sufrimiento que trasciende lo personal, soportado en el sendero del servicio del evangelio, tiene influencia, bajo la bendición de Dios, para eliminar prejuicios y la resistencia de los corazones de muchas personas, que de otro modo se mantendrían indiferentes a las demandas de Cristo. Pero, como siervos de Dios, alegre e impávidamente llevando su cruz (ver Luc. 9:23), sus vidas registran una demostración convincente del glorioso fruto y el poder del amor de Dios, que vitaliza (1 Ped. 2:15-25; 1 Juan 3:16). V. La Cruz y el sufrimiento humano (conclusión). “La cruz del Calvario desafía, y vencerá finalmente a todos los poderes terrenales e infernales. Toda influencia se concentra en la Cruz, y de ella irradia en todas direcciones. Es el gran centro de atracción, porque en ella Cristo dio su vida por la raza humana. El sacrificio fue ofrecido con el propósito de restaurar al hombre a su perfección original; aún más, fue ofrecido para transformar completamente su carácter y hacerlo más que vencedor. Los que venzan al gran enemigo de Dios y del hombre con la fortaleza de Cristo, ocuparán un puesto en las cortes celestiales superior al de los ángeles que nunca cayeron” (HHD 244). “Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos [...] Amén” (Apoc. 5:13, 14).
1. Isaías nos permite entrar en los grandes temas del universo. Uno de esos temas abarca la rebelión de Lucifer, el principal de los ángeles creados por Jesús, que procuró exaltarse por encima de Dios. Las Escrituras declaran: “¡Cómo caíste!” (Isa. 14:12). ¿Cuándo trataste de exaltarte, sólo para caer después? ¿Cuán a menudo tus fracasos sucedieron porque te rebelaste contra el propósito de Dios y su conducción en tu vida? 2. Libros, películas y otros medios usan argumentos que se basan en el triunfo del bien que triunfa sobre el mal para obtener nuestra atención. La Biblia nos permite mirar al conflicto cósmico, que llamamos la gran controversia, para comprender los verdaderos problemas de nuestro mundo. ¿De qué modo el hecho de que Dios comparta con nosotros este cuadro impactante nos ayuda a confiar más en él? ¿Por qué es esto tan necesario para ayudarnos a comprender más completamente los problemas que estaban en juego en la Cruz? 3. Jesús cargó todo el pecado y el sufrimiento del mundo (ver Isa. 53:4; Heb. 2:14). ¿De qué manera has experimentado tú el sufrimiento? ¿De qué modo el hecho de que Jesús haya sido partícipe de nuestra humanidad te ayudó a tener fe para perseverar durante esos tiempos difíciles? Comparte las buenas nuevas del fin definitivo del sufrimiento con un amigo o vecino que esté experimentando pruebas. 4. Al considerar la Cruz, ¿te has preguntado alguna vez por qué Jesús estuvo dispuesto a morir por nosotros, sabiendo cuán pocos apreciarían ese don? Pablo nos dice que Jesús soportó todo “por el gozo puesto delante de él” (Heb. 12:2). Él tenía planes para tu rescate, para tu amistad durante la eternidad. ¿De qué modo te ayuda esto a valorarte más? ¿Cómo participarás a tus amigos y vecinos las buenas noticias de la Cruz durante esta semana?
5. Apocalipsis 5:11 al 14 contiene una
celebración de adoración sorprendente. Todas las criaturas
del cielo y de la tierra alaban las maravillas del amor
incomparable de Dios. Imagínate que estás presente en ese
culto de adoración. ¿De qué manera has encontrado que Jesús
es digno de alabanza? ¿De qué modo los temas de la salvación
y de tu rescate personal impactan tu adoración a Dios, aquí
y ahora, mientras esperas esa asamblea celestial?
Cuando estés buscando la oportunidad perfecta para compartir el maravilloso plan de salvación con un no creyente, piensa en la posibilidad de extender una invitación a esa persona para acompañarte a un planetario (si hay uno en tu ciudad; y si no, muéstrale el cielo estrellado en una noche clara). ¡Qué telón de fondo para la historia de la gran controversia! Mientras observan el espectáculo del cielo estrellado, tienes una oportunidad excepcional de explicar la batalla épica que se está librando ahora mismo, que ha suscitado un enorme interés cósmico; una batalla cósmica entre el bien y el mal que abarca mucho más que cualquier episodio de Star Wars. Explica a esa persona que la victoria de Cristo en la Cruz no sólo redimió a todos los habitantes de la tierra, sino también es observada cuidadosamente por innumerables seres perfectos que habitan planetas que están muy lejos del ambiente de pecado de la tierra. Coméntale cómo Satanás (y el pecado) ha sido expuesto por lo que realmente es, mientras, al mismo tiempo, Dios ha sido exhibido como lo que él es realmente: amante, misericordioso y justo, y todo lo que está en juego, delante de esos otros mundos y sus habitantes. Deja que la persona no creyente sepa que la libre elección determinará el resultado final para la humanidad. Cuando te pregunten (y te harán esa pregunta si no te la han hecho ya): ¿Por qué un Dios amante permite tanto sufrimiento aquí, sobre la tierra?, puedes responder explicando la profundidad de la experiencia de sufrimiento de Cristo. Él llevó el azote de toda enfermedad, de toda dolencia, de todo dolor físico, mental, emocional y espiritual, que la humanidad conozca; dicho de esta manera, es imposible comprender la profundidad del sufrimiento, el dolor, la angustia y la desesperación que Cristo experimentó. Ninguno ha sufrido nunca como él, y ninguno lo sufrirá. Él conoce de primera mano cómo es el peor sufrimiento, y no permitirá que ninguno sufra más de lo que pueda soportar.
Durante las ocasiones de gran angustia, Jesús
sostendrá y consolará a las personas. Él nunca permitirá que
alguien que lo llame atraviese solo ninguna experiencia. En el
momento que él elija, él estará allí para darle la bienvenida a
casa, para vivir con él para siempre.
Cortesía de la Iglesia Adventista de Santa Clara, Cuba
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