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Para el 22 de Enero del 2005 |
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Libro Complementario |
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| Notas de Elena White | |||
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Lecciones en Audio (Real Audio) |
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| Lectura para la Semana | |||
| Juan 1:1-3; Fil. 2:5-8; Heb. 1:8, 9; 5:7-9. | |||
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UN VISTAZO A LA SEMANA ¿Qué era Cristo antes de su encarnación? Después de su encarnación, ¿fue tanto Dios como hombre? ¿De qué manera describe la Biblia su humanidad? ¿Su divinidad? ¿Cómo pudo tener ambas naturalezas al mismo tiempo? ¿Cuán importante es para nosotros tanto su divinidad como su humanidad? |
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PARA MEMORIZAR |
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“Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo” (Heb. 10:5). |
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La Divinidad de Cristo |
Lectura Bíblica Acompañante del Día |
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Lee los siguientes textos. En el espacio en blanco, anota de qué modo cada uno de ellos expresa la divinidad de Jesús: _______________________________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________________________
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Mientras la Biblia deja bien asentada la humanidad de Jesús, también es clara en cuanto a su divinidad: el Dios que existió antes de asumir la humanidad siguió siendo el mismo Dios, aunque ahora estuviera vestido de humanidad; un concepto que, en realidad, es difícil de comprender en toda su plenitud para nosotros. Por supuesto, el hecho de que no podamos entender algo no afecta la veracidad de ello. Hay muchas cosas, aun en el mundo “secular”, que se creen ciertas pero que son difíciles de entender. La teoría cuántica enseña que las partículas subatómicas no existen realmente hasta que alguien las observa; la teoría de la relatividad sostiene que la materia curva el espacio y el tiempo; los mismos procesos de la vida están llenos de misterios que no entendemos, aun cuando sabemos que la vida es real. En resumen, todo a nuestro alrededor está inmerso en ciertos misterios, cosas que no podemos comprender plenamente. ¿Por qué, entonces, debería sorprendernos que también los tengamos en cuanto a nuestra religión? No es de extrañar que las Escrituras nos inviten a que consideremos el misterio de Dios, aun el de Cristo (Col. 2:2, 3); tampoco debe extrañarnos que Jesús nos dijera que el verdadero conocimiento de él es posible sólo por medio de su revelación de sí mismo (Mat. 11:25-27; 16:17). ¿Qué otras cosas, sea en el mundo secular o el espiritual, creemos que son verdaderas aun cuando sean difíciles o imposibles de comprender? ¿De qué modo este hecho (de que haya muchas realidades que creemos pero que no logramos entender) nos ayuda a captar, por fe, la gran verdad acerca de que Jesús es tanto Dios como hombre? En otras palabras, ¿por qué no debemos rechazar algo por el hecho de que no lo podamos comprender? |
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