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Para el 18 de Diciembre de 2004 |
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Libro Complementario |
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Comentario Bíblico Adventista |
Notas de Elena White | ||
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Urías Smith |
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Lecciones en Audio (Real Audio) |
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| Lectura para la Semana | |||
| Daniel 10, 11 | |||
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UN VISTAZO A LA SEMANA ¿Qué le sucede a Daniel al comienzo del capítulo 10? ¿Qué quiere significar Daniel cuando habla acerca de “los postreros días”? ¿De qué manera se revela la gran controversia en estos textos? ¿De qué modo Daniel 11 es paralelo a Daniel 2, 7 y 8? ¿Qué textos revelan el papel de Roma tal como se describe en estos capítulos? ¿Cuál es la “abominación desoladora” a la que se refiere el libro de Daniel? |
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PARA MEMORIZAR |
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“Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él” (Núm. 12:6) |
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Los Postreros Días (Dan. 10:14) |
Lectura Bíblica Acompañante del Día |
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¿Cuáles eran los postreros días para Daniel? (Dan. 10:14). Un estudio de las doce referencias del Antiguo Testamento a los “postreros días”, aparte del libro de Daniel, muestra que la expresión postreros días puede referirse a diversos períodos de la historia. En Génesis 49:1, donde la frase aparece por primera vez, Jacob les dice a sus hijos: “Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros”. Aquí, Jacob, al final de su vida, mira hacia el futuro y, bajo la inspiración profética, predice los grandes momentos de la historia de sus hijos y de sus descendientes: los ve ubicados en Canaán destaca los dos personajes principales en su historia: Judá, por una parte (vers. 8), y José o Efraín, por otro lado (vers. 22), y predice que el Mesías vendría de la tribu de Judá (vers. 10). Por cuanto Jacob está describiendo principalmente la historia futura de sus descendientes, es decir, el pueblo de Israel, los “días venideros” o “postreros” se refieren al futuro que comenzó con la conquista de Canaán y continuó hasta la primera venida de Cristo. En Deuteronomio 31:29, Moisés predijo que, después de su muerte, los hijos de Israel se corromperían totalmente y que el mal caería sobre ellos en “los postreros días”. Esta profecía se cumplió en el tiempo de los jueces (Juec. 2:11-16) y de los reyes (Jer. 7:28-34), cuando Israel repetidamente apostató en gran escala; de aquí que “los postreros días”, en este texto, fueron los tiempos de los jueces y de los reyes. En Jeremías 23:20; 30:24, la frase se refiere al tiempo de la caída de Jerusalén en 586 a.C. Entonces, dijo Jeremías, los judíos entenderían claramente que las calamidades que vinieron sobre ellos eran castigos divinos por sus pecados. En Jeremías 48:47; 49:39 se contempla el tiempo de la restauración del período persa. En otros textos –especialmente Isaías 2:2, Miqueas 4:1 y Oseas 3:5– se habla del tiempo del reinado mesiánico como los “tiempos postreros”. De este modo, “los postreros días”, en el Antiguo Testamento, fuera del libro de Daniel, pueden referirse a: a) un período futuro específico en la historia de Israel (Deut. 4:30; 31:29; Jer. 23:20; 30:24; 48:47; 49:39); b) la historia futura de Israel, comenzando con la conquista (Gén. 49:1) o la monarquía (Núm. 24:14), y llegando hasta el tiempo del Mesías; y c) la era Mesiánica (Isa. 2:2; Miq. 4:1; Ose. 3:5) o el tiempo que la precede inmediatamente (Eze. 38:16). En Daniel 10, “los postreros días” se refiere al futuro, que comenzó en los tiempos de Daniel y termina con la segunda venida de Cristo. Sabemos esto porque muchas de las profecías, tales como las de Daniel 2 y 7, se extienden, sin ambigüedad, hasta el fin del mundo actual. ¿Qué significa vivir en “los postreros días”? ¿Qué peligro hay en escuchar esta frase tantas veces que pierda su significado vital para nosotros? |
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