
Segunda Parte
1 La visión de Daniel del carnero y del macho cabrío.
13 Los dos mil trescientos días de sacrificio.
15 Gabriel reconforta a Daniel e interpreta la
visión.
Cortesía de Ministerios PM
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Vs. |
Reina Valera 1960 (RVR60) |
Nueva Versión Internacional (NVI) |
La Biblia de las Américas (LBA) |
Reina Valera 1995 (RVR1995) | Dios Habla Hoy (DHH) |
| 13 |
13 Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados? |
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| 14 |
14 Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado. |
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| 15 |
15 Y aconteció que mientras yo Daniel consideraba la visión y procuraba comprenderla, he aquí se puso delante de mí uno con apariencia de hombre. |
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| 16 |
16 Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña a éste la visión. |
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| 17 |
17 Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y me postré sobre mi rostro. Pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, porque la visión es para el tiempo del fin. |
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| 18 |
18 Mientras él hablaba conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro; y él me tocó, y me hizo estar en pie. |
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| 19 |
19 Y dijo: He aquí yo te enseñaré lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin. |
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| 20 |
20 En cuanto al carnero que viste, que tenía dos cuernos, éstos son los reyes de Media y de Persia. |
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| 21 |
21 El macho cabrío es el rey de Grecia, y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es el rey primero. |
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| 22 |
22 Y en cuanto al cuerno que fue quebrado, y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos se levantarán de esa nación, aunque no con la fuerza de él. |
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| 23 |
23 Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas. |
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| 24 |
24 Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y 866 prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos. |
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| 25 |
25 Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana. |
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| 26 |
26 La visión de las tardes y mañanas que se ha referido es verdadera; y tú guarda la visión, porque es para muchos días. |
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| 27 | 27 Y yo Daniel quedé quebrantado, y estuve enfermo algunos días, y cuando convalecí, atendí los negocios del rey; pero estaba espantado a causa de la visión, y no la entendía. | ||||
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Versículo 13.
¿Hasta cuándo?
Heb., "¿Hasta cuándo la visión, el continuo y la transgresión desoladora dar el santuario y el ejército [a] pisoteo?"
Continuo sacrificio.
Ver com. vers. 11.
La prevaricación asoladora.
Este término abarca tanto el sistema pagano como el sistema papal de falsa religión en pugna con la religión de Dios (ver com. vers. 9, 11).
Santuario.
Ver com. vers. 14.
Ejército.
Ver com. vers. 10.
Versículo 14.
Y él dijo.
LXX, Teodoción y el siríaco rezan "a él".
Tardes y mañanas.
Heb. 'éreb bóqer, literalmente "tarde mañana", una expresión comparable con la descripción de los días de la creación, "la tarde y la mañana un día" (Gén. 1: 5), etc. La LXX usa la palabra "días" después de la expresión "tarde y mañana".
Tratando de hacer coincidir aproximadamente este período con los tres años durante los cuales Antíoco IV asoló el templo, algunos han computado hábilmente la expresión "2.300 tarde- mañana" como si sólo correspondiera con 1.150 días literales.
Acerca de esto, Keil ha advertido que el período de 2.300 tardes y mañanas de ninguna manera podría ser entendido como "2.300 medios días ni como 1.150 días enteros porque en la creación la tarde y la mañana no constituían la mitad de un día sino todo el día". Después de citar esta declaración, Edward Young dice: "Por eso debemos entender la frase como 2.300 días" (The Prophecy of Daniel, p. 174).
Los comentadores han tratado sin éxito de encontrar algún acontecimiento histórico que se amolde a un período de 2.300 días literales. Wright observa: "Sin embargo, todos los esfuerzos para armonizar este período, ya se lo considere como de 2.300 días o de 1.150 días, con cualquier época histórica precisa que se mencione en el libro de los Macabeos o en Josefo, han sido inútiles... El Prof. Driver tiene razón al afirmar: 'Parece imposible encontrar dos acontecimientos separados por 2.300 días (=6 años y 4 meses) que corresponderían con la descripción' " (Charles H. H. Wright, Daniel and His Prophecies, 1906, pp. 186-187). La única forma en que se puede dar consistencia a estos "días" es computarlos en el sentido profético mediante la aplicación del principio de día por año.
El tiempo al cual se hace referencia aquí es específico y definido, pero en el cap. 8 no se indica ninguna fecha para su comienzo. Sin embargo, en el cap. 9 se menciona específicamente tal fecha (ver com. vers. 25). Demostraremos que esta fecha es 457 a. C. Partiendo de esta fecha, los 2.300 días proféticos que representan el mismo número de años solares (ver com. cap. 7: 25), llegan hasta el año 1844 d. C. Si se desea una prueba bíblica, ver el com. cap. 9: 21 donde se da una explicación de la visión del cap. 8: 13-14, estableciéndose el punto de partida de los 2.300 días o años. Respecto a la validez de la fecha 457 a. C., ver com. cap. 9: 25.
En la p. 61 ver el comentario sobre una edición de la LXX en donde figura "2.400" en vez de "2.300", que antes se citaba a menudo pero es meramente un error de impresión.
Santuario.
Puesto que los 2.300 años se proyectan hasta bien avanzada la era cristiana, el santuario no puede referirse al templo de Jerusalén que fue destruido en el año 70 d. C. El santuario del nuevo pacto es inequívocamente el santuario celestial, "que levantó el Señor, y no el hombre" (Heb. 8: 2; CS 463 - 470). Cristo es el sumo sacerdote de este santuario (Heb. 8: 1). Juan previó un tiempo cuando se dirigiría especial atención hacia "el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él" (Apoc. 11: 1). Los símbolos que usa el revelador son notablemente parecidos a los que se emplean en Dan. 8: 11-13.
Será purificado.
Del hebreo tsadaq, "ser justo", "ser recto". La forma nifal, nitsdaq, sólo aparece aquí, lo que puede sugerir que se deba dar a este término un significado especial. Los lexicógrafos y traductores sugieren varios significados, tales como "ser puesto 871 en rectitud", o "ser puesto en una condición correcta", "ser rectificado", "ser declarado recto', "ser justificado', o "ser vindicado'. La traducción "será purificado" es la forma en que aparece en la LXX que aquí usa la forma verbal katharisthesetai. No se sabe si los traductores de la LXX dieron un significado adaptado al vocablo hebreo nitsdaq o tradujeron de manuscritos que tenían otra palabra hebrea, quizá tahar, que significa "estar limpio", "limpiar". La Vulgata usa la forma mundabitur, que también significa "limpiado". Ver com. cap. 9: 24.
Para ayudar a determinar a cuál acontecimiento relacionado con el santuario celestial se hace referencia aquí, será útil examinar las ceremonias del santuario terrenal, porque los sacerdotes de ese santuario servían "a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales" (Heb. 8: 5). Las ceremonias del santuario del desierto y del templo estaban divididas en dos grupos principales: el culto diario y el anual. El ministerio diario de Cristo como nuestro sumo sacerdote estaba simbolizado por las ceremonias diarias. El día anual de la expiación era símbolo de una obra que Cristo debía emprender al final de la historia. Para un estudio detallado de estas dos fases del ministerio sacerdotal ver com. Lev. 16; ver también CS 470 - 485. La profecía de Dan. 8: 14 anuncia el tiempo cuando debía comenzar esta obra especial. La purificación del santuario celestial abarca toda la obra del juicio final que comienza con la fase de la investigación y termina con la fase de la ejecución, que da como resultado la erradicación permanente del pecado del universo.
Un aspecto importante del juicio final es la vindicación del carácter de Dios ante todas las inteligencias del universo. Debe demostrarse que no tienen ninguna base las acusaciones falsas que Satanás ha presentado contra el gobierno de Dios. Se debe mostrar que Dios ha sido completamente justo al elegir a ciertos individuos para que formen parte de su reino futuro y al impedir la entrada de otros allí. Los actos finales de Dios arrancarán de los hombres estas confesiones: "Justos y verdaderos son tus caminos" (Apoc. 15: 3); "Justo eres tú, oh Señor" (Apoc. 16: 5); "tus juicios son verdaderos y justos" (Apoc. 16: 7). Satanás mismo será impulsado a reconocer la justicia de Dios (CS 728 - 730). La palabra griega de esos pasajes del Apocalipsis que se traduce por "Justo" es díkaios, equivalente al Heb. tsaddiq, derivado de tasadaq, raíz del verbo que se traduce "será purificado" en Dan. 8: 14. De esta manera el Heb. tasadaq puede transmitir el pensamiento adicional de que el carácter de Dios será completamente vindicado como el clímax de "la hora de su juicio" (Apoc. 14: 7), el cual comenzó en 1844. Ver Problems in Bible Translation (Problemas en la traducción de la Biblia), pp. 174 - 177.
Versículo 15.
Procuraba comprenderla.
Daniel no comprendió el significado de lo que había visto. Muchas veces los mismos portadores de un mensaje profético necesitan estudiarlo para descubrir su significado (1 Ped. 1: 10-12). Es el deber del profeta relatar fielmente lo que ha visto y oído (cf. Apoc. 1: 11).
Versículo 16.
Gabriel.
En el AT el nombre Gabriel sólo aparece aquí y en el cap. 9: 21. El NT relata la aparición de este ser celestial para anunciar el nacimiento de Juan el Bautista (Luc. 1: 11-20), y también para anunciar a María el nacimiento del Mesías (Luc. 1: 26-33). El visitante angélico dijo de sí mismo: "Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios" (Luc. 1: 19). Gabriel ocupa el lugar del cual cayó Satanás (DTG 643; cf. DTG 73). Gabriel fue también el portador de los mensajes proféticos a Juan (Apoc. 1: 1; cf. DTG 73). Ver com. Luc. 1: 19.
Versículo 17.
El tiempo del fin.
La visión abarcaba hasta el tiempo cuando el poder desolador sería destruido, acontecimiento relacionado con la venida de Jesús (2 Tes. 2: 8).
Cuando se busque una interpretación de los símbolos de esa visión, debe recordarse que los últimos acontecimientos representados en la visión se cumplirán al final de la historia de este mundo. Cualquier exposición que encuentre su completo cumplimiento durante un período anterior, como por ejemplo el tiempo de los Macabeos (ver com. cap. 8: 25), no llena cabalmente las especificaciones indicadas por el ángel y debe considerarse errónea y engañosa.
Versículo 19.
Al fin de la ira.
Ver com. vers. 17.
Versículo 20.
Carnero.
Ver com. vers. 3-4.
Versículo 21.
Macho cabrío.
Heb. Ña'ir, como adjetivo, peludo", "lanudo"; como sustantivo, "macho cabrío" (Gén. 37: 31; Lev. 4: 23, etc.). Respecto a la interpretación, ver com. Dan. 8: 5.
Cuerno grande.
Es un símbolo de Alejandro Magno, el "primer rey" del Imperio 872 mundial Greco-macedónico que habría de reemplazar al Imperio Persa (ver com. vers. 5-8; cap. 7: 6).
Versículo 22.
Cuatro reinos.
Comparar con vers. 8; cap. 11: 4. Ver com. cap. 7: 6 respecto a los reinos helenísticos que surgieron del imperio de Alejandro. El cumplimiento preciso de estos detalles de la visión nos garantiza que lo que ha de seguir se cumplirá en la forma predicha.
Versículo 23.
Al fin del reinado.
Es decir después que las divisiones del imperio de Alejandro hubieran existido durante algún tiempo. El Imperio de Roma surgió gradualmente y llegó a la supremacía sólo después que se debilitaron las divisiones del Imperio Macedónico. La profecía se aplica a Roma en sus dos formas, pagana y papal. Parece haber una combinación de aplicaciones; algunos elementos se aplican a ambas, otros más específicamente a una u otra (ver com. cap. 8: 11). Es un hecho histórico bien establecido que Roma papal ha sido, en buena medida, la continuación del Imperio Romano.
"Cualesquiera hayan sido los elementos romanos que los bárbaros y arrianos dejaron,... fueron... puestos bajo la protección del obispo de Roma, que era la persona principal allí después de la desaparición del emperador.. De esa manera la iglesia romana calladamente se abrió paso en el lugar del Imperio Romano mundial, del que en realidad es la continuación. El imperio no ha perecido sino que sólo ha sufrido una transformación... Esto no es meramente una 'observación aguda', sino el reconocimiento histórico del verdadero estado de cosas y la forma más apropiada y fructífera de describir el carácter de esta iglesia. Aún gobierna a las naciones... Es una creación política, y tan imponente como un imperio mundial porque es la continuación del Imperio Romano. El papa, que se autodenomina 'Rey' y 'Pontífice Máximo', es el sucesor de Cesar" (Adolfo Harnack, What Is Christianity? [Nueva York, G. P. Putnam's Sons, 1903], pp. 260-270, la cursiva es del original).
Transgresores.
En las versiones griegas se lee "pecados", traducción del hebreo cambiando los puntos masoréticos.
Lleguen al colmo.
Puede hacerse referencia aquí a varias naciones, o posiblemente en forma especial a los Judíos que llenan la copa de su iniquidad (ver Gén. 15: 16; Ed. 169-172).
Se levantará.
Es decir asumirá el poder.
Altivo de rostro.
Probablemente se hace alusión a Deut. 28: 49-55.
Enigmas.
Heb. Jidah, "figura", como en Núm. 12: 8 y Eze. 17: 2; "enigma", como en Juec. 14: 12; "pregunta", como en 1 Rey. 10: 1. Algunos creen que el significado aquí es "lenguaje ambiguo", o "trato artero".
Versículo 24.
No con fuerza propia.
Compárese con "le fue entregado el ejército" (vers. 12). Algunos interpretan que esto se refiere a que el papado redujo el poder civil a un estado de subordinación e hizo que la espada secular se esgrimiera para sus propósitos religiosos.
Causará grandes ruinas.
Mejor, "causará destrucción espantosa". Este poder persiguió a muerte a los que se oponían a sus pretensiones blasfemas y habría extinguido al "pueblo de los santos" si el Señor no hubiese intervenido en su favor.
Versículo 25
Sagacidad.
O "astucia". Los métodos de esta potencia son la sutileza y el engaño llevados a un grado sumo.
Sin aviso.
Es decir, mientras muchos estuvieran confiados, creyendo que vivían seguros, serían destruidos inadvertidamente.
Príncipe de los príncipes.
Evidentemente es el mismo personaje que se designa como "príncipe de los ejércitos" en el vers. 11 y no es otro sino Cristo. Fue un gobernador romano quien sentenció a Cristo a muerte. Fueron manos romanas las que lo clavaron a la cruz y una lanza la que atravesó su costado.
No por mano humana.
Esto implica que el Señor mismo finalmente destruirá a este poder (ver cap. 2: 34). El sistema eclesiástico representado por este poder ha de continuar hasta que sea destruido sin manos humanas en ocasión de la segunda venida de Cristo (ver 2 Tes. 2: 8).
Algunos comentadores han declarado que el poder del "cuerno pequeño" del cap. 8 simboliza a Antíoco Epífanes (ver com. cap. 11: 14). Sin embargo, un cuidadoso examen de esta profecía demuestra que ese perseguidor rey seléucida sólo en parte corresponde con las especificaciones que en ella se hacen. Los cuatro cuernos del macho cabrío (cap. 8: 8) eran reinos (vers. 22), y es natural esperar que el cuerno pequeño hubiera sido también un reino. Pero Antíoco sólo fue un rey del imperio seléucida, y en consecuencia simbólicamente, fue parte de un cuerno. Por lo tanto, no podía ser otro cuerno completo. Además, este cuerno se engrandeció hacia el 873 sur, al este y la tierra gloriosa de Palestina (vers. 9). La entrada de Antíoco en Egipto acabó en humillación frente a los romanos. Sus éxitos en Palestina fueron de corta duración, y su campaña en el Oriente fue interrumpida por su muerte. Su política de imponer el helenismo fracasó rotundamente, y su sagacidad no le trajo una prosperidad notable (vers. 22).
Además Antíoco no vivió al final (vers. 23) de los reinos helenísticos divididos, sino hacia la mitad del período; difícilmente se podría atribuir su poder a otro elemento sino a su propia fuerza (vers. 22); su sagacidad y su política fracasaron más a menudo de lo que prosperaban (vers. 25); no se levantó contra ningún "Príncipe de los príncipes" judío (vers. 25); su acción de echar la verdad por tierra (vers. 12) fue transitoria y fracasó totalmente porque fue un motivo para que los Judíos defendieran su fe contra el helenismo. Si bien habló palabras altivas, oprimió al pueblo de Dios y durante un corto tiempo profanó el templo, y aunque se podrían aducir algunos otros puntos parcialmente verdaderos respecto a sus actividades, es evidente que no encontramos en Antíoco un cumplimiento adecuado de muchas de las especificaciones de esta profecía. Ver com. vers. 14; cap. 9: 25; 11: 31.
Versículo 26.
Tardes y mañanas.
Es una clara referencia a la profecía del vers. 14, donde figura el elemento tiempo (ver los comentarios allí). Por el momento el ángel no hace más aclaraciones en cuanto a la visión de los 2.300 días, sino sencillamente hace resaltar su veracidad.
Y tú guarda.
Compárese con una indicación similar registrada en cap. 12: 4 (ver los comentarios allí).
Muchos días.
El cumplimiento de los diversos detalles de la visión de este capítulo se extendería hasta el lejano futuro.
Versículo 27.
Yo Daniel quedé quebrantado.
Es indudable que Daniel estaba muy afligido por los acontecimientos que le habían sido revelados. En vez de predecir un fin inmediato de la prevaricación, Gabriel informó al profeta que el fin ocurriría en un futuro distante.
No la entendía.
En otra oportunidad se daría a Daniel información adicional (ver com. cap. 9: 23).
1-27 PR 402, 406
12 PE 742
13-14 PR 406
14 CS 372, 376, 400, 450, 461, 469, 476, 479, 510, 540; Ev 166; NB 64, 70, 306; PE 42, 54, 63, 243, 250, 253; SR 369, 375, 377; IT 52, 58.
16 DTG 201
26-27 PR 406
27 CS 372