
1 La toma del reino de Persia por el reino de Grecia.
5 Alianzas y conflictos entre los reyes del sur y los del norte.
30 La invasión y tiranía de los romanos.
Cortesía de Ministerios PM
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Vs. |
Reina Valera 1960 (RVR60) |
Nueva Versión Internacional (NVI) |
La Biblia de las Américas (LBA) |
Reina Valera 1995 (RVR1995) | Dios Habla Hoy (DHH) |
1 |
1 Y YO mismo en el año primero de Darío el medo, estuve para animarlo y fortalecerlo. |
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2 |
2 Y ahora yo te mostraré la verdad. He aquí que aún habrá tres reyes en Persia y el cuarto se hará de grandes riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia. |
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3 |
3 Se levantará luego un rey valiente, el cual dominará con gran poder y hará su voluntad. |
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4 |
4 Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos. |
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5 |
5 Y se hará fuerte el rey del sur; mas uno de sus príncipes será más fuerte que él, y se hará poderoso; su dominio será grande. |
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| 6 |
6 Al cabo de años harán alianza, y la hija del rey del sur vendrá al rey del norte para hacer la paz. Pero ella no podrá retener la fuerza de su brazo, ni permanecerá él, ni su brazo; porque será entregada ella y los que la habían traído, asimismo su hijo, y los que estaban de parte de ella en aquel tiempo. |
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| 7 |
7 Pero un renuevo de sus raíces se levantará sobre su trono, y vendrá con ejército contra el rey del norte, y entrará en la fortaleza, y hará en ellos a su arbitrio, y predominará. |
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| 8 |
8 Y aun a los dioses de ellos, sus imágenes fundidas y sus objetos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos a Egipto; y por años se mantendrá él contra el rey del norte. |
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| 9 |
9 Así entrará en el reino el rey del sur, y volverá a su tierra. |
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| 10 |
10 Mas los hijos de aquél se airarán, y reunirán multitud de grandes ejércitos; y vendrá apresuradamente e inundará, y pasará adelante; luego volverá y llevará la guerra hasta su fortaleza. |
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| 11 |
11 Por lo cual se enfurecerá el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey del norte; y pondrá en campaña multitud grande, y toda aquella multitud será entregada en su mano. |
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| 12 |
12 Y al llevarse él la multitud, se elevará su corazón, y derribará a muchos millares; mas no prevalecerá. 889 |
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| 13 |
13 Y el rey del norte volverá a poner en campaña una multitud mayor que la primera, y al cabo de algunos años vendrá apresuradamente con gran ejército y con muchas riquezas. |
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| 14 |
14 En aquellos tiempos se levantarán muchos contra el rey del sur; y hombres turbulentos de tu pueblo se levantarán para cumplir la visión, pero ellos caerán. |
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| 15 |
15 Vendrá, pues, el rey del norte, y levantará baluartes, y tomará la ciudad fuerte; y las fuerzas del sur no podrán sostenerse, ni sus tropas escogidas, porque no habrá fuerzas para resistir. |
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| 16 |
16 Y el que vendrá contra él hará su voluntad, y no habrá quien se le pueda enfrentar; y estará en la tierra gloriosa, la cual será consumida en su poder. |
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| 17 |
17 Afirmará luego su rostro para venir con el poder de todo su reino; y hará con aquél convenios, y le dará una hija de mujeres para destruirle; pero no permanecerá, ni tendrá éxito. |
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| 18 |
18 Volverá después su rostro a las costas, y tomará muchas; mas un príncipe hará cesar su afrenta, y aun hará volver sobre él su oprobio. |
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| 19 |
19 Luego volverá su rostro á las fortalezas de su tierra; mas tropezará y caerá, y no será hallado. |
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| 20 |
20 Y se levantará en su lugar uno que hará pasar un cobrador de tributos por la gloria del reino; pero en pocos días será quebrantado, aunque no en ira, ni en batalla. |
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| 21 |
21 Y le sucederá en su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino; pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos. |
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| 22 |
22 Las fuerzas enemigas serán barridas delante de él como con inundación de aguas; serán del todo destruidos, junto con el príncipe del pacto. |
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| 23 |
23 Y después del pacto con él, engañará y subirá, y saldrá vencedor con poca gente. |
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| 24 |
24 Estando la provincia en paz y en abundancia, entrará y hará lo que no hicieron sus padres, ni los padres de sus padres; botín, despojos y riquezas repartirá a sus soldados, y contra las fortalezas formará sus designios; y esto por un tiempo. |
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| 25 |
25 Y despertará sus fuerzas y su ardor contra el rey del sur con gran ejército; y el rey del sur se empeñará en la guerra con grande y muy fuerte ejército; mas no prevalecerá, porque le harán traición. |
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| 26 |
26 Aun los que coman de sus manjares le quebrantarán; y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos. |
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| 27 |
27 El corazón de estos dos reyes será para hacer mal, y en una misma mesa hablarán mentira; mas no servirá de nada, porque el plazo aún no habrá llegado. |
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| 28 |
28 Y volverá a su tierra con gran riqueza, y su corazón será contra el pacto santo; hará su voluntad, y volverá a su tierra. |
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| 29 |
29 Al tiempo señalado volverá al sur; mas no será la postrera venida como la primera. |
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| 30 |
30 Porque vendrán contra él naves de Quitim, y él se contrastará, y volverá, y se enojará contra el pacto santo, y hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto. |
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| 31 |
31 Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora. |
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| 32 |
32 Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. |
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| 33 |
33 Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo. |
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| 34 |
34 Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán a ellos con lisonjas. |
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| 35 |
35 También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo. |
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| 36 |
36 Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá. |
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| 37 |
37 Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. |
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| 38 |
38 Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio. |
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| 39 |
39 Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra. |
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| 40 |
40 Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; 890 y entrará por las tierras, e inundará, y pasará. |
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| 41 |
41 Entrará a la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán; mas éstas escaparán de su mano: Edom y Moab, y la mayoría de los hijos de Amón. |
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| 42 |
42 Extenderá su mano contra las tierras, y no escapará el país de Egipto. |
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43 Y se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopía le seguirán. |
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44 Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos. |
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| 45 | 45 Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo; mas llegará a su fin, y no tendrá quien le ayude. | ||||
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1.
Yo mismo.
Este versículo es una continuación de la declaración del ángel del cap. 10: 21. Es una lástima que los capítulos se hayan dividido así en este lugar. Da la falsa impresión de que aquí comienza una nueva parte del libro, cuando se trata claramente de una narración continuada. Gabriel informa a Daniel que Darío de Media había sido honrado por el cielo (PR 408). La visión fue dada en el tercer año de Ciro (cap. 10: 1). El ángel le cuenta a Daniel un acontecimiento ocurrido en el primer año de Darío. En ese año, Darío de Media había sido honrado por el cielo con una visita del ángel Gabriel "para animarlo y fortalecerle" (PR 408).
2.
La verdad.
El contenido de la cuarta gran revelación de Daniel comienza con este versículo. Todo lo que precede, del cap. 10: 1 al 11: 1 es telón de fondo e introducción.
Tres reyes en Persia.
Puesto que la visión fue dada a Daniel en el tercer año de Ciro (cap. 10: 1), indudablemente se hace referencia a los tres reyes que siguieron a Ciro en el trono de Persia. Estos fueron: Cambises (530- 522 a. C.), el falso Esmerdis (Gaumata, cuyo nombre babilónico era Bardiya; ver t. III, pp. 350-351), un usurpador (522 a. C.) y Darío I (522-486 a. C).
El cuarto.
Los comentadores generalmente están de acuerdo en que el contexto señala a Jerjes como "el cuarto" rey, pero no están de acuerdo en la enumeración de los diversos reyes a los cuales se hace referencia en este versículo. Algunos sostienen que el así llamado "cuarto" rey era en realidad el último de los tres que habrían de surgir. Computan a Ciro como el primero de los cuatro y omiten al falso Esmerdis porque no era de un linaje legítimo y ocupó el trono sólo unos pocos meses. Otros omiten a Ciro como el primero de los cuatro e incluyen al falso Esmerdis como uno de los tres que habrían de seguirlo. De cualquier modo, Jerjes es "el cuarto". Sin embargo, la segunda de las dos opiniones parecería representar mejor el sentido natural del texto.
Más que todos.
Se identifica al Asuero del libro de Ester con Jerjes (ver t. III, p. 459; com. Est. 1: 1). De él se dice que estaba especialmente orgulloso de "las riquezas de la gloria de su reino" (Est. 1: 4, 6-7). Herodoto, que escribió extensamente sobre Jerjes, deja un relato vívido y detallado de su poderío militar (vii. 20- 21, 40-41, 61-80).
Levantará a todos.
Este pasaje puede traducirse de dos formas diferentes. Generalmente se ha interpretado, como en la RVR, que Jerjes agitaría a todas las naciones en contra de Grecia. Es un hecho histórico bien conocido que esto en efecto ocurrió. En el tiempo de Jerjes, la península griega era la única zona importante del Mediterráneo oriental que no estaba bajo la dominación persa. En 490 a. C. Darío el grande, predecesor de Jerjes, había sido vencido en Maratón mientras intentaba subyugar a los griegos. Cuando Jerjes subió al trono, se hicieron nuevos y grandiosos planes para la conquista de Grecia. Herodoto (vii. 61-80) enumera a más de 40 naciones que proporcionaron tropas para el ejército de Jerjes. En ese vasto ejército estaban incluidos soldados de países tan distantes como la India, Etiopía, Arabia y Armenia. Parece que hasta los cartagineses fueron inducidos a unirse a la contienda atacando la colonia griega de Siracusa en Sicilia.
Por el año 480 a. C., el vasto Imperio Persa estaba en pie de guerra contra los griegos. Las ciudades- estados de los griegos, que tan a menudo estaban en guerra entre sí, se unieron para salvar su libertad. Al principio los griegos fueron vencidos: cayeron derrotados en las Termópilas, y Atenas fue tomada y parcialmente quemada por los persas. Entonces cambió la marca. La marina griega, comandada por Temístocies, se encontró bloqueada por una escuadra persa superior en la bahía de Salamina, en la costa de Ática 891cerca de Atenas. Poco después de haber comenzado la batalla se vio que las naves persas estaban en una formación demasiado estrecha como para maniobrar eficientemente. Bajo los constantes ataques griegos, muchas fueron hundidas y sólo escapó una fracción de la marina. Con esa victoria griega las fuerzas marítimas persas quedaron eliminadas de la lucha contra Grecia. Al año siguiente, 479 a. C., los griegos derrotaron decisivamente a las tropas de Persia en Platea y las expulsaron para siempre de Grecia.
La traducción de este texto tal como aparece en la RVR responde notablemente al hecho de que Jerjes levantó "a todos contra el reino de Grecia". Pero es posible traducir de otra manera el hebreo de este pasaje, que es un tanto difícil de entender. El problema es si el Heb. 'eth ha de entenderse como una preposición que significa "contra", como ocurre con otros verbos que indican lucha (Gén. 14: 2), o si se trata de la señal del complemento directo del verbo. El verbo que aquí se traduce "levantará" aparece otras 12 veces en el AT seguido por 'eth, y en cada uno de esos pasajes el contexto muestra claramente que 'eth debe entenderse como señal de que lo que sigue es complemento directo. Si en este pasaje entendemos que 'eth tiene ese sentido, leeríamos: "Levantará a todo el reino de Grecia".
Si hemos de preferir esta última traducción del pasaje, la siguiente interpretación es razonable: Considerando este desde la vasta perspectiva de la historia universal, la guerra entre Persia y los griegos constituye una de las grandes épocas históricas. La historia posterior de Europa y del mundo podría haber sido muy diferente si el resultado de Salamina y Platea hubiese sido otro. La civilización occidental, entonces limitada casi exclusivamente a Grecia, se salvó de ser absorbida por el despotismo del Imperio Persa. Los Estados griegos llegaron a tener un sentido de unidad que no habían conocido previamente. La victoria de Salamina le demostró a Atenas la importancia del poder naval, y pronto la ciudad se convirtió en la cabeza de un imperio marítimo. Desde este punto de vista, la última cláusula de Dan. 11: 2 da un marco apropiado al pasaje del cap. 11: 3.
Grecia.
Heb. Yawan, que se translitera 'javán" en Gén. 10: 2 (ver allí los comentarios). Los griegos, o jonios, eran descendientes de Javán. Ver com. Dan. 2: 39.
3.
Un rey valiente.
Heb. mélek gibbor, "un rey valiente [guerrero]". Esto se refiere claramente a Alejandro Magno (336-323 a. C.).
Gran poder.
El dominio de Alejandro se extendió desde Macedonia y Grecia hasta el noroeste de la India, desde Egipto hasta el río llamado hoy Sir-Daria (antiguamente, Iaxartes), al este del Mar de Aral. Era el mayor imperio que el mundo hubiese visto hasta ese tiempo (ver com. cap. 2: 39; 7: 6).
4.
Cuando se haya levantado.
Apenas había alcanzado Alejandro el pináculo de su poder, cuando fue quebrantado. En 323 a. C. este rey que gobernaba desde el Adriático hasta el Indo cayó repentinamente enfermo, y falleció 11 días después (ver com. cap. 7: 6).
Será quebrantado.
Alejandro no dejó ningún sucesor de su familia inmediata del cual se pudiese esperar que mantuviera unidos los territorios que él había ganado. Algunos de los principales generales durante algunos años trataron de mantener intacto el imperio en nombre del medio hermano de Alejandro y de su hijo póstumo (ambos bajo la tutela de regentes), pero menos de 25 años después de la muerte de Alejandro, una coalición de cuatro generales había derrotado a Antígono, el último aspirante al dominio de todo el imperio, y el territorio de Alejandro fue dividido en cuatro reinos (número que luego se redujo a tres). En cuanto a esta división, ver com. cap. 7: 7; 8: 22; también los mapas de las pp. 850-851.
Los cuatro vientos.
Representan los cuatro puntos cardinales. La misma divi